ciencia son invenciones libres del espíritu
humano
(Albert Einstein)
David
Albert Z, Ph.D., es profesor de
Filosofía y Director del Programa de Maestría en los fundamentos filosóficos
de física en la Universidad de Columbia
en Nueva York. Recibió su doctorado en Física por la Universidad de Columbia (1976) y su doctorado en Física
Teórica por la Universidad Rockefeller (1981) con el profesor Nicola Khuri
Hay
un vaso de agua sobre la mesa a mi lado. Alguien pregunta: ¿cómo sé que hay un
vaso de agua sobre la mesa a mi lado? Y la respuesta, es algo como esto: hay
luz en la habitación, algo de la luz rebota en el vidrio, algo de la luz que
rebota en el vidrio entra en mi retina, que provoca ciertas excitaciones
eléctricas en mi retina, que a su vez provocan ciertas excitaciones eléctricas
en mi nervio óptico, que causa diversos
químicos y cambios profundos de carácter eléctrico en el cerebro, y después de
un número finito y algunas medidas, es mi cerebro al que corresponde tener la impresión de que hay un vaso de
agua sobre la mesa.
Ni
que decir tiene que es crucial en esta
historia que cada uno de los pasos que acabo de describir se producen en pleno
acuerdo con lo que las leyes fundamentales que la física afirma.
Pero
si se supone que las leyes fundamentales del mundo son la mecánica cuántica, si
se supone que las leyes físicas fundamentales del mundo son los que tenemos en
la mecánica cuántica, esta historia que
acabo de decir acerca de cómo sé que hay un vaso de agua sobre la
mesa se desmorona radicalmente.
Así
que tenemos un problema, hay un tipo de
problema en los fundamentos de la mecánica cuántica.
Este
problema se ha dado en llamar, el problema de la medición en la mecánica cuántica
o el problema de observación.
Si
yo no observo el vaso, el vaso de agua no existe.
Sin
observador no puede existir el objeto observado.
Ahora
bien, esto es, al fin y al cabo, un proyecto científico, y se trata de dar un
enfoque basado en la Ciencia. El hecho de que esta historia se derrumba indica
que algo debe estar mal con las leyes fundamentales de la teoría, y lo que hay
que hacer para corregir esto es un trabajo esencialmente científico de escribir
nuevas leyes que sean compatibles con todos las predicciones que la mecánica cuántica hace y con la posibilidad
de contar la historia que acabo de describir.
Por
otro lado, los problemas que nos encontramos son peculiarmente de tipo filosófico. ¿Qué hacemos para encontrar una
solución a este problema? ¿Cuál es el mínimo conocimiento que necesitamos para
ser capaces de explicar una historia
como ésta?
Estas
son las preguntas, las preguntas de la epistemología, las cuestiones de la
relación de nuestras creencias con el mundo exterior y así sucesivamente, son
preguntas que los filósofos se han ocupado de hace mucho tiempo.
Así
que, si los filósofos fueran personas con formación en ciencias y los científicos personas con sensibilidad filosófica seria muy útil, para
tratar de enmarcar con precisión cuál es el problema, y como encontrar una solución adecuada al problema.
Este
es un problema que surge de lo que
solía ser considerado como el límite entre la investigación física y la
investigación filosófica.
Tras la pausa por las
vacaciones estivales, me rencuentro con vosotros dispuesta a continuar
trabajando en la gran cantidad de artículos para el blog que ya me rondan en la
cabeza, esperando que sigan siendo de vuestro interés.
Espero que todos hayáis
tenido unas magníficas vacaciones y enfrentéis el regreso con más energía y
optimismo que nunca. Y, a aquellos que aún las estéis disfrutando o esperando
su llegada, os deseo que disfrutéis de ellas plenamente, descanséis y repongáis
fuerzas para la nueva temporada.
Un saludo a todos y gracias
por vuestra fidelidad a Abriendo nuestro Interior.
"¿Y tú qué sabes?" ("What the bleep do we know?") es un documental estrenado en febrero del año 2004 que combina entrevistas, animación por ordenador y una trama de ficción que nos sugiere que la consciencia puede modificar la realidad material y, a partir de ahí, nos aportan unas nociones generales de física cuántica.
Después del éxito cosechado por y tras una gira interminable de conferencias y proyecciones de la película, siempre acompañadas de coloquios maratonianos, los directores de la película se dieron cuenta de que la gente, básicamente, quería más y en 2006 filmaron la versión extendida de 2 horas y media de duración, "¿Y tú qué sabes? Dentro de la madriguera" ("What the bleep? Down the rabbit hole"), en la que sus creadores incluyeron todos los temas que querían aportar desde el principio: 20 minutos de una nueva animación, nuevas entrevistas y nuevos conceptos para añadir más leña al fuego de la física cuántica y sus posibilidades. Si en la primera parte se planteaban las preguntas, con la segunda llegó el momento de darles respuesta.
El film aborda principios de la física cuántica, así como problemas existenciales, argumentando que la física cuántica introduce fenómenos sorprendentes relacionados con la diversidad de los resultados, más precisamente explicados por el Principio de Incertidumbre de Heisenberg, así como principios generales de psicología, psiquiatría y química.
Una de las ideas del documental es cómo la actividad de la consciencia puede incidir en la realidad física y para ello se acompaña de la historia ficticia de Amanda (Marlee Matlin), una fotógrafa sorda que atraviesa diversas dificultades en su vida cotidiana y cómo, a lo largo de la historia, modifica su predisposición psicológica frente al medio que la rodea.
A pesar de las numerosas opiniones vertidas por diferentes científicos en las entrevistas que presenta la película, tras su difusión ha recibido fuertes críticas de la comunidad científica internacional, afirmando que varios principios de la física cuántica se han malinterpretado en el film. Por su parte, la sociedad americana de químicos declara que es una particular teoría acientífica que califica de "pseudociencia", menciona que entre sus "afirmaciones más desorientadoras" se encuentran aquellas que presuponen que "las personas pueden viajar por el tiempo en sentido contrario" y que "la materia está hecha de pensamientos" y acaba por incluirla dentro de la corriente New Age llamada "Misticismo Cuántico", en la que se afirma que la materia ocupa un lugar determinado en función del deseo del observador. Estas críticas subrayan que la física cuántica expone la imposibilidad de determinar ciertos sucesos basándose en cálculos, pero eso no implica que el trabajo de buscar el conocimiento científico mediante la razón deba ser abandonado. Aquellos que critican la película afirman que ésta tergiversa teorías populares del universo científico y presenta investigaciones que carecen de base científica, como la de Masaru Emoto sobre la sensibilidad del agua.
Otra de las críticas recibidas se debe a que la película fue dirigida por tres integrantes de la Escuela Ramtha de la Iluminación (Ramtha's School of Enlightenment) -al parecer, calificada de secta- y cuenta con la intervención de Judith Darleen Hampton, en ocasiones llamada Ramtha, presidenta ejecutiva de dicha escuela con sede en Yelm, Washington.
Personajes entrevistados en la película
Amit Goswami
Uno de los pensadores pioneros en ciencia y espiritualidad, se doctoró en Física Teórica Nuclear por la Universidad de Calcuta. Profesor de física cuántica en el Instituto de Ciencia Teórica de la Universidad de Oregon durante más de 30 años e investigador residente en el Instituto de Ciencias Noéticas, además de autor de numerosos libros, se encuentra actualmente retirado y vive con su esposa, Uma Krishnamurthy, entre San Rafael, California, y Bangalore, India.
Amit Goswami ha sido pionero en la utilización del modelo cuántico para apoyar el cambio de paradigma, dejando atrás la visión del mundo materialista y proponiendo un nuevo enfoque basado en la conciencia. Es conocido también por su modelo de integración de la ciencia y la espiritualidad, por su teoría de la supervivencia después de la muerte basada en la reencarnación y por impulsar la integración creativa de la medicina convencional y la alternativa. Es un revolucionario en el creciente grupo de científicos "renegados" que en los últimos años se han aventurado en el mundo espiritual, en un intento, tanto de interpretar los resultados aparentemente inexplicables de sus experimentos, como de validar sus intuiciones acerca de la existencia de una dimensión espiritual de la vida. Sus teorías alcanzaron el gran público gracias a su participación en esta película.
Autor del libro "The Self-Aware Universe: How Consciousness Creates the Material World" ("El Universo Consciente: Cómo la Conciencia Crea el Mundo Material"), aperece en la revista "What is Enlightenment?" ("¿Qué es la iluminación?").
John Hagelin
El Dr. John Hagelin es un físico cuántico de renombre mundial, educador, experto en política pública y un destacado defensor de la paz. Destaca por ser el primero en aplicar el conocimiento científico más avanzado del Campo Unificado para el beneficio práctico de la humanidad.
El Dr. Hagelin recibió su licenciatura Summa Cum Laude en la Universidad de Dartmouth y su master y doctorado en la Universidad de Harvard. Es autor de investigaciones pioneras en el CERN (Centro Europeo de Investigación Nuclear) y en el SLAC (Stanford Linear Accelerator Center). Su contribución científica en los campos de la unificación electro débil, gran unificación, súper simetría y cosmología incluyen algunas de las referencias más citadas en las ciencias físicas. También es responsable del desarrollo de la exitosa Teoría del Campo de la Gran Unificación basada en la Supercuerda. El Dr. Hagelin está por tanto en la cumbre de los logros entre la élite de físicos que han dado plenitud al sueño de Einstein de "una teoría de todo" por sus formulaciones matemáticas del Campo Unificado, el conocimiento científico más avanzado de nuestra época.
Además, el Dr. Hagelin ha sido el primer científico en aplicar este conocimiento avanzado para el beneficio práctico de la humanidad. Ha sido pionero en la utilización de las tecnologías basadas en el Campo Unificado que han demostrado reducir la delincuencia, la violencia, el terrorismo y la guerra, y promover la paz en toda la sociedad; tecnologías restablecidas por Maharishi Mahesh Yogi de la antigua Ciencia Védica de la Consciencia.
Ha publicado investigación vanguardista que ha abierto horizontes estableciendo la existencia de los "efectos de campo" de largo alcance de la consciencia generados por la meditación colectiva y ha mostrado que grandes grupos de meditadores pueden reducir eficazmente el estrés social agudo y por tanto, prevenir la violencia y los conflictos sociales y proporcionar unos cimientos prácticos para la paz mundial permanente.
En el último cuarto de siglo, el Dr. Hagelin ha efectuado una investigación internacional en la naturaleza y el origen de la consciencia, incluyendo estados superiores de la consciencia humana. En su libro, "Manual para un Gobierno Perfecto", el Dr. Hagelin muestra como, por medio de programas educativos que desarrollan la consciencia humana, y por medio de políticas y programas que utilizan con eficacia las leyes de la naturaleza, es posible resolver y prevenir problemas sociales agudos y aumentar en gran medida los logros gubernamentales.
En reconocimiento por sus notables logros, al Dr. Hagelin se le concedió el prestigioso Premio Kilby, que reconoce a los científicos que han hecho "grandes contribuciones a la sociedad por su investigación aplicada en el campo de la ciencia y la tecnología". El Dr. Hagelin es reconocido como "un científico en la tradición de Einstein, Jeans, Bohr y Eddington".
Stuart Hameroff
Stuart Hameroff nació en 1947 en Buffalo, Nueva York. Es anestesista, profesor y director asociado del "Center for Consciousness Studies" ("Centro de Estudios sobre la Consciencia") de la Universidad de Arizona, conocido por promover el estudio científico de la conciencia y sus especulaciones sobre la teoría de los mecanismos que la gobiernan.
Hameroff recibió la graduación BS por la Universidad de Pittsburgh y su graduación como Doctor en medicina proviene del Hospital Universitario Hahnemann (actualmente integrado en el Colegio Universitario de Medicina Drexel). Se trasladó al Centro Médico de Tucson en 1973. A partir de 1975se graduó en la Universidad de Arizona y comenzando a desarrollar su labor como profesor en el departamento de anestesiología y psicología y como director asociado en el Centro de Estudios de la Conciencia en 1999, finalizando como profesor emérito en anestesiología y psicología en 2003.
En el comienzo de su carrera, mientras estaba en Hahneman, los trabajos de investigación relacionados con el cáncer, dieron lugar a que su interés cambiase al papel que juegan los microtúbulos en la división celular y a especular sobre cómo podrían ser simulados dentro del mundo de la computación. También le sugirieron que parte de la solución del problema de conciencia podría consistir en la comprensión de las operaciones de microtúbulos en las células del cerebro, operaciones en los niveles moleculares y supramoleculares.
Las operaciones microtubulares son extraordinariamente complejas y su papel en las operaciones celulares es omnipresente, considerando también aspectos como la velocidad a través de la cual se mueve la información en el cerebro, que brinda un acercamiento al efecto de superposición de la física cuántica, efecto que ocurre cuando un objeto "posee simultáneamente" dos o más valores de una cantidad; estos hechos dieron lugar a la especulación de que los procesos que permiten emerger a la conciencia, de alguna manera podrían estar ocurriendo allí. Estas ideas son discutidas en el primer libro de Hameroff "Ultimate Computing". En esencia, este libro aborda las posibilidades de procesamiento de la información en el tejido biológico y sobre todo en microtúbulos y otras partes del citoesqueleto. Hameroff sostiene que los componentes del citoesqueleto podrían ser las unidades básicas de procesamiento en lugar de las neuronas. El libro se centra fundamentalmente en el procesamiento de la información, siendo la conciencia un elemento secundario que emerge de esta etapa.
Hameroff inició el contacto con Roger Penrose, cuando leyó su libro sobre la consciencia La Nueva Mente del Emperador" ("The Emperor's New Mind"), compartiendo el conocimiento adquirido por sus años como anestesiólogo, Hameroff expuso cómo interactuaba la anestesia y cómo era posible que la conciencia tomase forma en ese estado, pudiendo aislar objetivos específicos mediante mediciones relacionadas con los microtúbulos neuronales. Los dos se reunieron en 1992 y Hameroff sugirió que los microtúbulos son buenos candidatos como mecanismos cuánticos en el cerebro. Penrose se interesó por la matemática características del entramado en malla que forman los microtúbulos y durante los dos años siguientes ambos colaboraron en la formulación del modelo de conciencia denominado como la Reducción del Objetivo Orquestado (Orch-OR). Como consecuencia de esta colaboración, Penrose publicó su segundo libro sobre la consciencia, "Sombras de la Mente"("Shadows of the Mind").
Judith Darlene Hampton
Judy Zebra Knight (nacida como Judith Darlene Hampton el 16 de marzo de 1946, en Roswell, Nuevo Mexico) es una maestra espiritual mística. Directora ejecutiva de JZK, Inc., compañía colaboradora de la Escuela de la Iluminación de Ramtha (Ramtha's School of Enlightenment).
Knight asevera que el 7 de febrero de 1977 un espíritu al que ella llama Ramtha, El Iluminado, se apareció ante ella y su esposo en la cocina de su casa móvil en Tacoma, Washington y afirma que, desde entonces, ha sido capaz de comunicarse con Ramtha, a través de viajes astrales en los que ha adquirido su enseñanza.
Knight apareció en "The Merv Griffin Show" en 1985 y después escribió su autobiografía, "Un Estado de la Mente" ("A State of Mind"), en 1987. Al mismo tiempo, la revista Time la calificó como "probablemente la más celebrada de todos los canalizadores actuales".
La Escuela de la Iluminación de Ramtha dice que desde 1988, a través de la Fundación de Humanidades de JZK, Knight ha donado 1.181.068 de dólares a 200 graduados de preparatoria "que seguirían sus propósitos de educación".
Knight vive ahora en una mansión estilo francés ("chateau") próxima a Yelm en el estado de Washington, donde enseña cursos nacional e internacionalmente y lleva la dirección de la Escuela de la Iluminación de Ramtha.
J.Z. Knight se ha estado involucrada en diferentes problemas judiciales, como el de su divorcio de Jeff Knight, quien alegó haber perdido años de su vida al posponer modernos tratamientos de medicina para su infección de VIH, debido al aviso de su esposa de que Ramtha podía curarlo; falleció antes de poder apelar contra la decisión judicial contra él. En Austria, denunció a una mujer berlinesa que también se atribuía ser la canalizadora de Ramhta; la Corte Suprema austriaca decidió que J.Z. Knight era la única persona con licencia y derechos de autor del nombre Ramtha, y sus enseñanzas incluidas. En otra ocasión, se debió a la difusión de material conteniendo el Ramtha bajo derechos de autor.
David Albert
David Albert es profesor de Filosofía y director del Programa de Maestría en los Fundamentos Filosóficos de Ffísica en la Universidad de Columbia, Nueva York. Recibió el doctorado en Física por la Universidad de Columbia en 1976 y su doctorado en Física Teórica por la Universidad Rockefeller en 1981 con el profesor Nicola Khuri.
Según un artículo científico, David Albert quedó "exasperado con el resultado final" de sus palabras en este documental, puesto que los productores le realizaron una entrevista sobre física cuántica sin conexión alguna con la consciencia humana y la espiritualidad, pero finalmente fue editada a favor de la tesis expuesta en la película de tal forma que no reflejó su punto de vista real, por lo que Albert sintió que manipularon su visión.
Joe Dispenza
El neurocientífico, quiropráctico, conferenciante y autor Joe Dispenza estudió bioquímica en la Universidad de Rutgers en New Brunswick, NJ. También es licenciado en Neurociencias. El Dr. Dispenza también recibió su título de Doctor en Quiropráctica en la Life University en Atlanta, Georgia, donde se graduó Magna Cum Laude.
Su formación continua y de postgrado la ha desarrollado en neurología, neurociencia, función cerebral y química, biología celular, formación de la memoria y el envejecimiento y la longevidad. Figura en el "Quién es Quién" en los Estados Unidos. Es miembro honorario de la Junta Nacional de Examinadores de Quiropráctica.
Durante la última década, el Dr. Dispenza ha dado conferencias en 24 países de seis continentes formando a la gente sobre el papel y la función del cerebro humano. Ha enseñado a miles de personas la forma de re-programar su pensamiento a través funciones fisiológicas y neuro-principios científicamente comprobados. Como resultado de ello, esta información ha enseñado a muchas personas a alcanzar sus metas y visiones mediante la eliminación de hábitos autodestructivos. Su enfoque se enseña en un método muy sencillo, crea un puente entre el verdadero potencial humano y las últimas teorías científicas de la neuroplasticidad. Explica cómo pensar de manera diferente y sobre el cambio de creencias, por decirlo de un modo coloquial "recoloca el cerebro". La premisa de su trabajo se basa en su convicción total de que cada persona en este planeta tiene en su interior el potencial latente de grandeza y capacidades ilimitadas verdaderos.
Como autor de varios artículos científicos sobre la estrecha relación entre el cerebro y el cuerpo, el Dr. Dispenza vincula la información en conjunto para explicar las funciones que estos desempeñan funciones en la salud física y la enfermedad.
En su investigación sobre las remisiones espontáneas, el Dr. Dispenza ha encontrado similitudes en personas que han experimentado las llamadas curaciones milagrosas, que demuestran que al cambiar la manera de pensar, también mejora el estado de salud. Una vez que la gente entiende cómo funciona el cerebro, el cambio le resulta más fácil.
El Dr. Joe desmitifica el entendimiento antiguo y llena el vacío entre la ciencia y la espiritualidad. Cuando no está viajando y escribiendo, el Dr. Dispenza está ocupado viendo pacientes en su clínica de quiropráctica cerca de Olympia, Washington.
Ficha técnica de la película
Título Original
What the bleep? Down the rabbit hole
Año
2006
Duración
148 min.
País
Estados Unidos
Género
Documental
Dirección
William Arntz
Betsy Chasse
Mark Vicente
Guion
William Arntz
Betsy Chasse
Matthew Hoffman
Música
Christopher Franke
Fotografía
Mark Vicente
Reparto
Marlee Matlin
Elaine Hendrix
Robert Bailey Jr.
John Ross Bowie
Armin Shimerman
Barry Newman
Vestuario
Ron Leamon
Productora
Lord of the Wind Films
Distribuidora
Captured Light Distribution
Película completa
A continuación, puedes visualizar la película completa y sacar tus propias conclusiones.
En una charla que el psicólogo Walter Riso dio en el Club Faro, la periodista María García de Televigo, en Vigo, charlo con él sobre cómo amarnos a nosotros mismos sin ser egoístas ni ególatras y en ella expuso puntos tan interesantes como el siguiente:
"Nunca se nos ha dicho ámate, sino ama a tu prójimo como a ti mismo. La sociedad donde vivimos nos ha enseñado a predicar el amor hacia los demás y condena el amor propio, olvidando que el requisito para querer a otra persona es querernos nosotros primero. Y amarse a sí mismo es poner un muro a enfermedades, un dique de contención contra el sufrimiento mental ".
También reivindicó la autoestima, pero no una que implique falta de humildad. "Al contrario –señaló–, a más autoestima, más humildad. Nada tiene que ver, por supuesto, con el narcisismo porque éste es precisamente la presencia de los tres egos que no debemos tener: la egolatría, el egocentrismo y el egoísmo".
Riso, que publicó "Enamórate de ti", tiene una tesis central: quererse a sí mismo es quizás el hecho más importante que garantiza nuestra supervivencia en un mundo complejo y cada vez más difícil de sobrellevar. "Curiosamente, –sostiene– nuestra cultura y educación se orientan a sancionar el quererse demasiado". Y el psicólogo hace una sugerencia central: que todos reforcemos nuestra propia estima porque "el amor a uno mismo es un dique de contención contra el sufrimiento mental".
Matiza que "promulgamos el amor al prójimo, repudiamos la agresión y el maltrato a otros, pero incluso está bien visto que regateemos, economicemos y midamos las autoexpresiones de afecto. ¿Por qué ser miserables con nosotros mismos? Si nos amamos sin trabas, seremos capaces de amar y valorar a las personas y cosas bellas que nos rodean".
La edad de los 60
Según una encuesta citada por Riso y realizada en 36 países, el 30 % de la población afirma no tener una buena autoestima, pero un 50 % cree que podría ser mejor. "La edad en que mayor es la autoestima –afirmó– gira alrededor de los 60 años según este estudio, quizás porque a esa edad ocurre ese estado del "me importa un rábano".
Riso basó en cuatro pilares la configuración de la autoestima y dio una explicación de cada una entre incontables anécdotas con las que nutrió la conferencia: el autoconcepto (qué piensas de ti mismo), la autoimagen (qué opinión tienes de tu aspecto), el autorrefuerzo (en qué medida te premias y te gratificas) y la autoeficacia (cuánta confianza tienes en ti mismo). "La autoeficacia –dijo– es la capacidad de tener confianza en uno mismo, de sentirse capaz de llevar a cabo nuestra meta. En las situaciones límites los que sobreviven son los que persisten y persisten mejor quienes confían en sí mismos".
También afirmó que "bien estructurados, serán los cuatro soportes de un yo sólido y saludable; si fallas en alguno de ellos, tu autoestima se mostrará coja e inestable. Y yo diría que hay un principio fundamental: merezco todo aquello que me haga crecer como persona y ser feliz, sin que haga mal a los demás".
Durante nuestra infancia nos enseñan una serie de conductas de cuidado de nuestro cuerpo, sin embargo, perdemos de vista los aspectos psicológicos. Y lo cierto es que la construcción del autoestima "es un aprendizaje como cualquier otro. Es importante enseñar a un niño a que no se autocastigue". Prestar atención a la educación emocional de un niño, mejorará según este experto las posibilidades de un crecimiento mental sano.
"La gente que tiene una buena autoestima es la mejor superviviente ante una situación de crisis, porque las personas que se quieren a sí mismas desarrollan mejores estrategias para afrontarla", remacha Riso. "Por el contrario, muchas veces nos regodeamos en el dolor. La cultura nos ha enseñado a llevar un garrote invisible, pero doloroso, con el que nos golpeamos cada vez que equivocamos el rumbo o no alcanzamos las metas personales".
"Amarse a uno mismo es la capacidad genuina de reconocer, sin vergüenza ni temor, las fortalezas y virtudes que poseemos, integrarlas al desarrollo de nuestra vida y volcarlas en los demás de manera efectiva y compasiva", explica.
"¿Cuántos Brad Pitt y Jolies veis por las calles?"
¿Cómo enfrentarse a un mundo en el que la imagen tiene una enorme importancia si nuestro físico no encaja en los patrones estereotipados? Según Riso, "hay que inventar códigos estéticos propios". Debemos tratar de ser menos críticos con nuestro físico, valorarnos en conjunto y dejar de ser "hiperobservadores". El autor preguntó, riendo, al público: "¿cuántos Brad Pitt y Angelina Jolie veis por la calle? ¿Cuántos hay aquí entre nosotros?". Y respondió: "la mayoría somos normales". Hay que saber valorar a las personas más allá del físico. "Hay que aprender a llevar el cuerpo –dijo– , somos un poco más que piel y huesos: humor, simpatía, arrojo... Caer en la obsesión por el aspecto pude conllevar graves problemas psicológicos".
Los Autoesquemas
En resumen, lo que dice Riso es que lo que piensas y sientes acerca de ti mismo es aprendido y almacenado en forma de teorías llamadas "autoesquemas". Hay autoesquemas positivos y negativos. Los primeros te llevarán a estimarte, los segundos a odiarte. "Nadie contempla y cuida a una persona que odia. De manera similar, si la visión que tienes de ti es negativa, no te expresarás afecto, pues no creerás merecerlo. Si tu autoesquema es positivo y no lo alimentas, se desvanecerá. Algunas personas, en lugar de felicitarse, disimulan su alegría con un parco y flemático: "No es nada" o "era mi deber"...".
Riso, apoyado en estudios de psicología experimental, afirma que la visión que se tiene de uno mismo es un factor determinante para generar vulnerabilidad o inmunidad a una serie de trastornos psicológicos.
En ocasiones, nuestra autoestima, nuestro amor propio, pasa por baches que nos hacen sentir un poco inseguros. Igual que hay veces en las que las relaciones interpersonales no marchan a las mil maravillas y la soledad no deseada hace su presencia y nos causa pesadumbre. Para esos momentos, he preparado este video, con la intención de sacarles el mejor provecho, intentar desdramatizarlos y tratar de reírnos sanamente un poquito de nosotros mismos. Porque, con buen sentido del humor, incluso con un cierto toque de ironía, los males son menores y podemos llevarlos con el espíritu más alto. Así entiendo esta canción de Ismael Serrano de su disco "La Memoria de los Peces".
Kathinka
Evers, experta en neuroética, lleva las cejas pintadas a lo Groucho Marx, lo
que da a su mirada una profundidad inusual mientras me habla, muy despacio, de
bioética. Para esta investigadora el cerebro es dinámico y variable y su
arquitectura está sujeta al impacto social. Otros, como Gazzaniga, padre de la
neurociencia cognitiva, afirman que nuestro cerebro se rige por leyes físicas y
que son estas las que dominan nuestra conducta. Evers ha sido investigadora en
Oxford y en el departamento de Filosofía y Derechos Humanos de la Universidad
de Essex. Tiene varios libros publicados. En Neuroética, cuando la materia se
despierta (Kats) habla sobre cerebro y moralidad, y sobre eso ha dado una
conferencia en el CCCB.
¿El
cerebro es moral?
Si
hablamos de un cerebro adulto y sano, sí.
La
moral se aprende
Casi
todo el cerebro es aprendido. Los humanos, a diferencia del resto de los
mamíferos, nacemos con un cerebro no acabado y utilizamos gran parte de nuestra
vida para desarrollarlo.
Unos
más y otros menos
El
hombre de neandertal utilizaba más de la mitad de su vida para desarrollar su
cerebro. La evolución ha favorecido el dominio de un animal cuyo cerebro
responde al aprendizaje. La educación influye en el cerebro, y este
descubrimiento ha sido crucial.
¿Qué
más sabemos?
Que
las distintas capacidades utilizan distintas zonas del cerebro; las capacidades
morales se desarrollan sobre todo en el lóbulo frontal, y este se desarrolla
con la edad.
¿Cuando
nacemos, el lóbulo frontal está en pañales?
Sí,
y eso significa que los niños y adolescentes no tienen capacidad para entender
algún tipo de pensamiento moral y nociones de riesgo. Por tanto, en la
educación debemos tener en cuenta su nivel de desarrollo.
Y
procurar no dañar esa zona
Cierto,
porque la persona que a raíz de un accidente tiene dañado el lóbulo frontal
puede convertirse en moralmente incapaz: no es que no quiera, sino que no
puede: biológicamente, ha perdido la base del comportamiento moral.
¿La
sociedad es el resultado del tipo de cerebro que tenemos o viceversa?
Las
sociedades están creadas por cerebros, pero a la vez el tipo de cerebro que
tenemos es el resultado de nuestra sociedad. Hay una gran cantidad de
influencias que van en contra de la arquitectura cerebral, y ese es un descubrimiento
reciente muy importante y que tendrá un gran impacto en la sociedad y los seres
humanos del futuro.
¿Cómo
influye la ilusión en la construcción del cerebro?
Las
ilusiones existenciales son necesarias. Por ejemplo, no queremos ver el
sufrimiento que nos rodea, ser plenamente consciente de él lastraría en exceso
nuestra vida.
¿Nuestro
cerebro necesita la trascendencia?
Sí,
somos animales dominados por el miedo, queremos trascender y eso es una
ilusión, porque somos seres biológicos pero seguimos disociándonos de la
naturaleza.
¿Es
cultural o cerebral?
Es
el resultado de ambas. La neuroteología dice que hay diferencias en el cerebro
entre las personas religiosas y no religiosas.
Somos
menos lógicos de lo que creemos
Y
perdemos la lógica con la edad. Los niños son más lógicos que los adultos, por
eso debería estudiarse lógica en la infancia. Dígame: si creamos un robot
extremadamente sofisticado, ¿se convertirá en una persona?
Según
Philip K. Dick, autor de ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, no
Exacto.
Durante el siglo XX se ha analizado al ser humano como un robot intelectual.
Hoy sabemos que la emocionalidad aumenta nuestra inteligencia y nuestra
capacidad para comportarnos de manera compleja.
No
podía ser sólo cosa de niñas
Los
androides de Dick no podían prever las acciones humanas porque no tenían
emociones para entender cómo nos comportamos. Pero si conseguimos que las
aprendan, tendrán autoconciencia.
¿Los
otros animales también tienen emociones?
No
se dónde está el límite, supongo que es un tema de complejidad del sistema
nervioso. Pero yo no como mamíferos porque tienen inteligencia y emociones.
¿Por
qué el 99% de nuestra comunicación es inconsciente?
Tiene
que ser así porque la conciencia es algo muy lento y no sobreviviríamos. De
hecho, comunicamos menos de lo que creemos. La mayoría de las veces nos
comunicamos únicamente con nosotros mismos.
¿Y
los otros?
Cada
cual interpreta las cosas de manera distinta, por eso es ridículo intentar
identificar comportamientos de grandes grupos; decir por ejemplo "los
hombres son así o las mujeres asá" no es correcto, las diferencias
individuales son mayores que las de sexo.
¿Cómo
se aplica la neuroética a temas concretos como el coma?
Hay
estudios recientes sobre las funciones cerebrales realizados con personas que
están en coma o en estado vegetativo. En algunos casos se ha visto que tienen
capacidad de pensamiento, de comunicación y de autoconciencia, y esto nos pone
frente a cuestiones éticas muy difíciles.
Pin
van Lommel, cardiólogo, nos contó que muchas personas, al despertar de un coma,
recuerdan lo acontecido.
Es
cierto. En Suecia se dio el caso de una persona que dijo al despertar: "Me
poníais una música horrible". En Bélgica, Steven Laureys ha intentado
establecer comunicación con personas en coma utilizando la neurotecnología,
midiendo la actividad cerebral que se genera en cada pensamiento.
¿Pueden
preguntarles cosas?
Sí.
Los resultados son muy interesantes porque se puede establecer comunicación sin
hablar y sin comportamiento externo. Las mismas investigaciones realizadas con
personas sanas demuestran que podemos llegar a leer la mente, aunque los
resultados hasta ahora son limitados.