"Cuando eres prisionero de
la imagen, te atreves con todo".
(Robert Doisneau)
Hoy 14 de abril de 2012, un siglo después de que el buque Titanic desaparecía en la profundidad de las aguas de Terranova, venía al mundo Robert Doisneau, fotógrafo francés fallecido en París en 1994.


En septiembre de 1932 vendió su primer reportaje, sobre un mercado de segunda mano, en L'Excelsior y dos años más tarde, tras pasar el servicio militar, se incorporó como fotógrafo industrial en la fábrica de Renault de Billancourt, donde conoció al fundador de la agencia Rapho, Charles Rado.


En 1950, Doisneau buscaba material para cumplir con un encargo de la revista estadounidense America's Life, interesada en los enamorados de París, de donde surgiría su obra más representativa: "El Beso" . La fotografía muestra de forma misteriosa una pareja besándose frente al ayuntamiento de la capital parisina, sobre la cual se creyó inicialmente que era una fotografía espontánea que el autor había tomado en las calles parisinas. Sin embargo, años después se supo que la pareja estaba formada por los estudiantes de arte dramático, Françoise Bornet y Jacques Carteaud. El artista que les haría anónimamente famosos les descubrió en un café parisiense y ambos aceptaron posar delante de su objetivo dándose un apasionado beso en mitad del tumulto de la ciudad. La foto se convirtió en un icono reconocido en todo el planeta. El trabajo recorría toda Francia y Estados Unidos con gran éxito y le abriría las puertas en el extranjero.

En 1975 acudió como invitado al festival Rencontres Internationales de la Photographie d'Arles, que cinco años antes había logrado revitalizar y la fotografía de autor a nivel internacional.
En 1979, a través de Claude Nori, publicó una retrospectiva de su obra en "Tres segundos de eternidad".
Rehabilitado para el mundo del arte, en la década de 1980 recorrió Asia con exposiciones multitudinarias en Pekín, Tokio y Kioto, además de exponer en Roma y en el Museo de Arte Moderno de Oxford.

Siempre estuvo atraído por el cine, y trabajó en la fotografía de varias películas para cineastas de la talla como Truffaut o Tavernier ("Un Domingo en el campo", 1984). También experimentó con el video, rodó varios cortometrajes y l película, "Les visiteurs du Square" (1992).
En las dos ultimas décadas su vida y obra han sido objeto de la vorágine de la prensa e incluso se han rodado varias películas sobre él, entre las que destaca "Bonjour Monsieur Doisneau" (1992), de Sabine Azéma.
En 1993 "El Beso" fue llevado a juicio. Una pareja afirmaba haberse reconocido en la imagen y reclamaban sus supuestas ganancias. Por aquel entonces, empezaron a aparecer mujeres y hombres asegurando ser los amantes de la obra y planteando demandas de derecho de imagen, aquella mentira que hacía creer que era una instantánea improvisada no pudo mantenerse. El fotógrafo ganó el juicio al presentar como prueba la serie completa de fotos tomadas en distintos puntos de París con la misma pareja. La había encontrado en un café cerca de la escuela de teatro y les había propuesto posar para la foto. Françoise Bornet, la protagonista real de la foto junto a su novio de entonces, Jacques Carteraud, decidió sacar a la luz la verdad, debido a que quería un porcentaje de los beneficios. Otra vez Doisneau ganó en los estrados, pudiendo probar que había pagado el trabajo de Bornet y su compañero. La pareja vendió la copia de la foto que le regaló Doisneau a un coleccionista suizo que pagó por ella 155.000 € en 1992. Más tarde, el propio autor reconocería: "No es una foto fea, pero se nota que es fruto de una puesta en escena, que se besan para mi cámara."
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