sábado, 3 de marzo de 2012

Calidad de Vida... ¿Sinónimo de Calidad Humana?


"La estabilidad y el progreso de la sociedad
dependen en grado decisivo de la calidad
humana de sus componentes."
(Arturo Illia)



Últimamente me cuestiono bastante si nuestra calidad de vida guarda relación alguna con la calidad humana. Dudo sobre los tópicos “todo el mundo es bueno”, “piensa mal y acertarás”, entre otros muchos que aconsejan y marcan pautas de conducta en las relaciones humanas, grabadas en nuestra educación cual dogmas de fe heredados de nuestras abuelas. Sobre si estos refranes populares son acertados o, por el contrario, nos movemos en un mundo en el que prevalece lo ficticio y aparente, ante lo verdadero y esencialmente importante; en el que la información es poder y hay que preservar el traspaso de poderes, siempre rodeados de prejuicios y falsas moralidades; si la amistad se ha convertido en una moneda de cambio de intereses, favores o conveniencias puntuales.

Me planteo si nuestra evolución social no nos estará conduciendo a toda velocidad hacia los más antiguos códigos de la naturaleza, hacia “la ley del más fuerte”, aquella en la que “el pez grande se come al chico”. Una ley “darwiniana”, al fin y al cabo, pero, no hay que olvidar que, hace tiempo, nosotros mismos fuimos los responsables de la desaparición de las últimas tribus primitivas selváticas que, en su gran mayoría, tampoco eran caníbales. Ahora nos encontramos en sociedades organizadas y supuestamente civilizadas, en las que no deberían servir los parámetros de la supervivencia animal, pero en las que sí hay que hacerlo aun a costa de nuestra integridad humana, ética y afectiva; a costa de enfrentarnos, ningunear o agredir a nuestros semejantes, considerando que las agresiones no necesariamente tienen que ser físicas; hay muchas formas de herir sin dejar marcas en la piel, pero que, igualmente, revelan cicatrices indelebles en los sentimientos y en la memoria consciente e inconsciente, colectiva e individual; lesiones que, en ocasiones, pueden ser más difíciles de sanar que las puramente físicas.
Cada día que pasa, encuentro y observo la presencia de individuos que actúan como si les fuese la vida en adoptar un tipo de comportamiento que podría definirse como cínico, competitivo, agresivo y destructivo... Egoísta y egotista. Personas que sustentas sus opiniones en las ajenas, sin cuestionarse su convencimiento sobre su auténtica validez, sin criterio propio, llevados voluntariamente por manipuladores corrosivos y destructivos. Otras que fundamentan sus relaciones sobre prejuicios ante los demás y rumores de correveidiles que no se sostienen ni por su propio peso, amén de serles totalmente ajenos, pero que pueden ocasionar ciertas dificultades a quienes resultan ser objeto de ellos. Gente que se crece en público mientras disfruta con la indiferencia, la burla, la humillación o la crítica negativa y destructiva hacia sus compañeros de recorrido que no están dispuestos a venderse a sí mismos a cambio de triunfar en su entorno social, o que, por su estilo personal (inocente, bondadoso, respetuoso, débil o...), no saben, no se atreven o, simplemente, no quieren hacer valer sus derechos, defender su espacio vital y progresar en su desarrollo personal y social. Personas que disfrutan desplegando con total arrogancia su gran cola de pavo real, haciendo gala, en el fondo, de sus únicos “méritos”: simplicidad, superficialidad, vanidad, banalidad y ante todo, los telones de la presuntuosidad y la prepotencia tras los que pretenden ocultar sus grandes limitaciones y carencias: su propia inseguridad junto a su cobarde falta de honestidad ante los demás y, lo que es peor, ante sí mismos. Hombres y mujeres que están dispuestos a pagar el alto precio de la pérdida, quizá irrecuperable, de valiosas cualidades personales e importantes contactos humanos, a cambio de obtener el falso y efímero favor del triunfo social, de una hipócrita auto-suficiencia bajo la apariencia de fortaleza y poder.

Disfrutamos más la risa que el llanto, sin embargo, mientras nuestras lágrimas se fortalecen, las risas se debilitan. Imagino que podrá estar relacionado con la idolatría por la eterna juventud existente en la actualidad, cuando apreciamos más la novata belleza pasajera que la de una madurez experta y sostenida. Y digo esto irónicamente, dado que la risa crea arrugas en el rostro, al tiempo que las lágrimas lo hidratan ayudando a mantener el cutis más terso y juvenil...

No hay ocasión en que no nos surjan pensamientos automáticos sobre los problemas que frecuentemente ni existen, salvo en nuestros cerebros “descerebrados” a los que autorizamos a mantenernos bajo su control sin librarnos de las presiones que nos provocan. Si bien, cabe que, de forma repetitiva y sistemática, pasemos día y noche sin compartir caricias que nos relajen de tanta tensión emocional acumulada, de tanta soledad interior no compartida y sí demasiado reprimida.

Cada vez nos zambullimos más en océanos de abusos, ira, agresividad, violencia, guerra... con una pasividad portentosa, como meros observadores impasibles de una película de ficción que gozan de la tranquilidad de saber que, si las escenas o argumento nos desagradan o hieren nuestra sensibilidad, cambiaremos de canal con el mando a distancia de la televisión sentados cómodamente en nuestro confortable sillón; salvo que seamos los protagonistas reales de algo que, indiscutiblemente, no es fantasía, sino la novena temporada de una serie de terror de gran audiencia en horario “prime-time” que parece no tener fin, donde no somos más que víctimas de tanta intolerancia e indefensión.

Formamos parte de una colectividad consumista irrefrenable que antepone lo material a lo espiritual, a los valores humanos, al afecto y al amor desinteresado; insolidaria con los que carecen de lo más básico. Imperan los I+D tecnológicos que reportarán cuantiosos beneficios económicos a unos pocos, mientras, demasiados mueren de hambre sin que se les aporte la ayuda a la formación para su auto-desarrollo y superviviencia.

Vale más lucir un diseño exclusivo de un modisto afamado, que la amistad de las personas que lo contemplan sobre un escultural cuerpo desnudo de abrazos y besos sinceros. Recorrer carreteras al volante de un flamante todo-terreno que no conoce el monte, que pasear por un prado disfrutando de la naturaleza al aire libre. Es más importante acudir a la firma de contratos con clientes potenciales, que a la cabecera de las camas de nuestros hijos para darles un beso de buenas noches. Se prefiere presumir de conquistas amorosas en las que el amor está siempre ausente, que escuchar el corazón de quién dice con sinceridad y dulzura “Te quiero”.

... Así, hasta el “cuasi-infinito”...

Qué cuesta más ¿aquello que se puede cuantificar, pesar en kilos o lo intangible que guardamos en nuestro ser interior? Cuantos más kilos de pertenencias tenemos, más ricos somos, pero más pobres nos volvemos en vitalidad, en sentimientos y emociones. ¿No es preferible sentirse más ligero de peso para alcanzar más altura en lo humano y personal? Es costoso invertir en grandes sistemas antirrobo para asegurar nuestros bienes y mantenernos tranquilos de seguir conservándolos en nuestra ausencia, mientras es más alentador saber que no tienes que invertir para salvaguardar tus cualidades humanas, porque sólo tú eres su guardián custodio y siempre viajan contigo mientras las fomentes. Tu vivienda tiene un precio, lo conoces, pero ¿cuál es el precio de tu vida? ¿lo conoces?

Este asunto podrá parecer recurrente y manido, incluso se me podrá tachar de inocente, pero me resisto a pensar que la humanidad no es buena, que es preferible prejuzgar negativamente anticipándonos para no errar, alcanzar la cima del mundo por medio de mentiras y engaños, afirmando que "el fin justifica los medios", seguir recogiendo el dinero sembrado y dejando en barbecho la cosecha del cariño, volver la espalda a las lágrimas de aquel que está a nuestro lado, renunciar al presente por esperar el mañana... Prefiero esta dulce ingenuidad a creer que, simplemente, hemos perdido nuestra esencia, pues rechazo la idea de ser un extraño ente deshumanizado.

Quiero seguir creyendo, como lo hacen los niños en el ratoncito Pérez o en Los Reyes Magos, en las grandes virtudes del ser humano: Bondad, Sinceridad, Honestidad, Comprensión, Generosidad, Amistad, Entrega, Solidaridad... HUMANIDAD en una palabra... con el objeto de recuperar la frescura que aporta la inocencia y la autenticidad, cuidar mis afectos y estar en paz conmigo y con todos, reír en lugar de llorar, dormir a pierna suelta en lugar de padecer agotadoras noches de insomnio por angustia, no reprimirme aunque sí controlarme, vivir gustosa y equitativamente en colectividad manteniendo mi individualidad con dignidad, trabajar por la consecución de mis deseos hoy sin esperar a que mañana me sean concedidos por obra y gracia de "El Espíritu Santo", desarrollar mis inquietudes para que no queden empolvadas en el desván de la memoria...

Quiero no sentir continuamente el peso y la necesidad de explorar los oscuros y siniestros recovecos de la mente ajena, porque prefiero sentirme serena y tranquila en beneficio de mi estabilidad física y mental, tanto como fomentar la misma inquietud en mis seres queridos. Prefiero quedarme en el círculo de la empatía, la solidaridad y la asociación con mis semejantes...


Me gusta soñar despierta que amanezco en un mundo donde la calidad de vida coincide con la calidad humana y que ésta es la principal virtud de sus habitantes. ¿Pura utopía?





© AnA Molina (Administrador del blog)












domingo, 26 de febrero de 2012

Mantras: La Liberación de la Mente


Etimológicamente, la palabra mantra proviene de los vocablos sánscritos "Man" (mente) y "Tra" (liberar). En otras palabras, un mantra es una vibración sonora que ayuda a liberar nuestra mente de las influencias externas que se acumulan en ella, como por ejemplo la ansiedad.

Es una sílaba, palabra o frase en uno de los lenguajes sagrados (como el Sánscrito o el Gurmukhi) y algunas veces en castellano o inglés, el cual eleva o modifica la consciencia a través de su significado, ritmo, tono e incluso la reflexología de la lengua en el paladar. Suele ser una palabra o grupo de palabras, aunque también puede ser eficaz una salmodia de tonos musicales abstractos. Aunque existen algunos que vienen utilizándose desde hace siglos para lograr determinados efectos, nadie nos impide crear nuestros propios mantras, como en el caso de las afirmaciones.

La primera función que cumplen los mantras es la de purificarnos del velo de la negatividad, de la ignorancia, y por otra parte desarrollar en nosotros cualidades positivas. Acrecentar el mérito y acercarnos al "Despertar". Son recursos para proteger la mente contra los ciclos improductivos de pensamiento y acción. Aparte de sus aspectos vibracionales benéficos, los mantras sirven para enfocar y sosegar la mente. Al concentrarse en la repetición del sonido, todos los demás pensamientos se desvanecen poco a poco hasta que la mente queda clara y tranquila.

La palabra "Mantra", se utiliza ante todo para designar las formulas en verso y en prosa que se pronuncian durante las ceremonias litúrgicas, esto no debe sorprendernos, si consideramos que precisamente en los rituales es donde los gestos, palabras y pensamientos adquieren su máxima eficacia. Pertenecen pues al domino de los sagrado, constituyen el lenguaje divino y su eficacia es perfecta siempre y cuando sean pronunciados correctamente.

Están formados por largas frases con estrofas, mientras que dentro del hinduismo clásico los himnos a los dioses son concebidos como "cadenas de mantras", donde cada uno es una estrofa o un verso. Este principio existe también en las letanías budistas.


Existen muchos mantras de los Vedas. Se denomina "Vedas" (literalmente "conocimiento" en sánscrito) a los cuatro textos más antiguos de la literatura india, base de la desaparecida religión védica (previa a la hinduista). Los textos védicos se desarrollaron dentro de lo que se denomina la cultura védica, basada en castas (varna o ‘color’) y ásramas (etapas de vida religiosa). La palabra sánscrita "vedá" proviene de un término del idioma indoeuropeo (*weid), relacionado con la visión, del que surgieron el latín vedere (ver) y veritás (verdad) y las palabras españolas "ver" y "verdad".

La meditación con mantras es anterior al surgimiento del budismo, probablemente le antecede por varios cientos de años. Por eso es que puede calcularse que el  origen de los mantras se remonta al menos a la tradición védica que precedió a Buda, en la cual se empleaban los mantras de distintas maneras en múltiples ceremonias, para hacer pedidos, a sí mismo o invocar dioses.

A través de la historia, las culturas han creído en el poder sagrado de las palabras y han imaginado que al pronunciar determinados vocablos o nombres podrían controlar el mundo externo o a los poderes invisibles, como los dioses o los espíritus, los cuales se creía que actuaban sobre el mundo, y decidían el destino de cada uno.

Aunque, en sus inicios, el budismo utilizó los cantos como un modo de práctica y empleó la recitación de versos como una forma de cultivar la atención consciente en las cualidades del Buda (Buddhanusati), parece que el uso de mantras no apareció en el budismo hasta que surgieron las tradiciones del Mahâyâna, las cuales incorporaron elementos de una práctica espiritual no budista, conocida como "Tantra".

El Tantra utilizaba profusamente los mantras para comunicarse con los dioses e influir en ellos y el budismo adoptó esa metodología como un medio para entrar en contacto con las cualidades de la iluminación, practica que fue evolucionando hasta llegar a la actualidad.

El "Mahâyâna" había desarrollado ya un "panteón" de figuras simbólicas con forma humana, que representaban la diversidad del estado iluminado. Dado su estrecho contacto con las tradiciones tántricas, era natural que estos Budas y Bodhisattvas arquetípicos llegaran a relacionarse con ciertas sílabas y mantras en particular.

Los mantras emplean los mismos canales subliminales que la música y los anuncios publicitarios, aunque con intenciones mucho más benéficas. No es necesario intelectualizar el "significado" o la simbología del mantra para que su sonido ejerza sus efectos sobre nosotros. El ritmo sonoro funcionará en el plano inconsciente y acabará por saturar los pensamientos conscientes, lo cual a su vez, afectará a los ritmos. De hecho, parte de la magia del mantra consiste en que no se debe reflexionar sobre su sentido, pues sólo así trascenderemos los aspectos fragmentarios de la mente consciente y percibiremos la unidad subyacente.

La meditación con mantras consiste en antiguas vibraciones creadas a partir de los sonidos internos que los grandes yoguis percibieron dentro de sus mentes y cuerpos, basados en las corrientes internas sutiles de los Chakras, los Nadis y la Kundalini. Tiene la gran ventaja de que se puede practicar en cualquier parte y a cualquier hora del día: en el autobus, en un avión, cuando se disponga de cinco minutos, etc.

Los mantras se pronuncian de forma rápida, acompañados muchas veces de la visualización de sus sílabas o de sus significados un total de 7, 21 o 108 veces. Para no desviar la concentración de la visualización, se emplean los "malas" o rosarios de mantras, de 108 cuentas, más una adicional que no se cuenta. La recitación de mantras es una vía hábil y fructífera para que los efectos de la meditación sean duraderos y para incrementar la espiritualidad, acercando al hombre hacia el estado de "Samaddi" o meditación continua. Algunas tradiciones hindúes utilizan un "mapa la" o "mala", para recitar cada mantra en ciclos exactos al alba y a la puesta del sol.

Algunos maestros espirituales aconsejan recitarlos también cada vez que nuestra mente no esté concentrada en un trabajo que requiera toda nuestra atención, para mantener nuestra mente limpia y purificar nuestro entorno evitando los pensamientos impuros, las divagaciones y la falta de concentración. Dicen que pronunciado en voz alta durante algunos minutos a primera hora de la mañana, un mantra eficaz queda reverberando en silencio, mentalmente, durante toda la jornada, y deja en nosotros la impronta de la vibración, la imagen y el significado. Se cree que con cada eco, el mantra acentúa la magia sobre la textura de lo corporal así como de lo mental, en el sentido de promover la armonía y el orden. La actividad adopta un nuevo ritmo; todo baila a la cadencia del mantra. Si lo elegimos rápido, nos servirá para generar energía y vencer la desidia. Si recurrimos a un mantra lento, nos ayudará a obtener durante todo el día un estado de relajación y de calma.

Existen dos tipos de mantras:

Mantras que pueden ser creados por seres que poseen inteligencia y sabiduría trascendente. Se los llama mantra-nombre  pues la parte central de los mismos está constituida por el nombre de la divinidad o un santo al cual se implora y sobre el que se medita. Por ejemplo, el mantra de Milarepa es:

OM AH GURU HASA BENDSA HUNG

Las sílabas "OM" y "AH" están colocadas al principio, y la sílaba "HUNG" al final. Respectivamente, representan el cuerpo, la palabra y la mente, y son comunes a todos los mantras. La sílaba "OM" está asociada al cuerpo "vajra" o cuerpo inmutable, la sílaba "AH" a la palabra "vajra", y la sílaba "HUNG" a la mente "vajra". "GURU" significa "lama" o maestro espiritual. "HASA BENDSA" o "HASA VAJRA" es un término sánscrito traducido en tibetano por Shepa Dordye. "HASA" significa alegría y "VAJRA" es inmutable, este era el nombre tántrico de Milarepa. De esta manera, por la sola repetición de este mantra se está invocando a Milarepa. un Maestro espiritual puede crear este tipo de mantras que serán completamente válidos pues están compuestos únicamente a partir de sílabas existentes y del nombre de la divinidad o del santo al cual se invoca.

Mantras que pueden ser creados solamente por Bodhisatvas de la octava, novena o décima tierra, o completamente iluminados. Esta categoría de mantras proviene solamente de este alto nivel de experiencia. Sería imposible que un ser de realización inferior pueda crear este tipo de mantras y si esto ocurriera, cosa que sería muy rara, el mantra directamente no funcionaría. En efecto, un individuo que no tiene la realización ni la comprensión de la naturaleza de los fenómenos, de la naturaleza de la realidad, es simplemente incapaz de crear un mantra específico, con un fin específico y que sea eficaz. Por el contrario, para un Bodhisatva de excelentes cualidades es posible generar este tipo de mantras que serán eficaces en relación a la finalidad planeada. Este ser posee en efecto, una comprensión total y precisa de todos los elementos de la situación.

Bija Mantra - Sonido Raíz
Según la metafísica hindú todo está hecho de sonido, y cada cosa contiene una representación simbólica de las pautas de energía que la componen; eso es el sonido "semilla" o raíz, "bija mantra". La intención de estos mantras es la de poner a la persona que lo pronuncia en resonancia con el objeto cuyo sonido raíz ha invocado. De esta forma, mediante el conocimiento de los bija mantras se obtiene un dominio sobre la esencia de las cosas, permitiendo crear, destruir o alterar de diversas maneras. Por ejemplo, cada chakra tiene su sonido raíz asociado, que según se dice, contiene toda su esencia y, por consiguiente, todos los secretos del chakra. Teniendo en cuenta que cada chakra guarda correspondencia con su elemento, resulta que los sonidos raíz proporcionan acceso a las cualidades de tal elemento:




Tierra: Mulhadara: LAM
Agua: Swadhisthana: VAM
Fuego: Manipura: RAM
Aire: Anahata: YAM
Éter: Vishuda: HAM
Ajna: OM
Sahasrara: N (nasal)







Mantras tradicionales
Existen miles de invocaciones y mantras de las diversas culturas y religiones de todo el mundo. En algunos se observa una semejanza de ritmo y entonación que nos hacen pensar en un origen común y por lo mismo, en largos ciclos de utilización que le otorgan el poder propio de la repetición inmemorial, aunque el valor más profundo de un mantra tiene que ver con lo que nosotros invertimos en él.

AOM. El gran sonido primordial, el sonido originario a partir del cual se creó el universo, el sonido de todos los sonidos juntos.

OM AH HUM. Tres sílabas de gran poder, que se utilizan para purificar la atmósfera antes de emprender un ritual o una meditación y para trasmutar una ofrenda material en su contrapartida espiritual.

OM MANI PADME HUM. Significa "la joya del loto que reside dentro". "Mani Padme" representa la joya del loto, la sabiduría esencial que incardina las enseñanzas budistas, la esencia divina, mientras que "Hum" representa la realidad sin límites encarnada dentro de los límites del ser individual. Así, "Hum" une lo individual con lo universal.

YO SOY EL QUE SOY. Esta versión en nuestro idioma tiende también a unir lo individual con lo universal.

OM KLIM CRISTAVE NAMA HA. Significa "en el nombre del todo que mi presencia crística venga a mí".

OM NAMAH SHIVAYA. Significa "en el nombre de Shiva". Es uno de los muchos mantras que invocan nombres de divinidades.

NAMY HO REN GE KYO. Este mantra japonés tiene un significado similar al anterior.

Afirmaciones
Una afirmación expresada en forma de mantra, surte poderosos efectos, ya que en cualquier idioma, las palabras son una forma de estructuración interna del objeto aludido. Por ejemplo: "Estoy seguro, estoy aquí"; "Soy fuerte, soy capaz"; "Soy feliz", "La vida es amor y armonía"...

Para que un mantra surta efecto, no es necesario entender el idioma del mantra. El sólo sonido del mantra, trae el efecto deseado.

El mantra debe ser pronunciado muy cuidadosamente y tal como se escribe (a excepción de la letra "H", la cual se pronuncia aspirada, es decir, como una "J" en "Hare"). Después de los ejercicios, hay que sentarse durante cinco minutos y repetir el mantra en voz suficientemente alta para que nosotros mismos lo podamos escuchar. Se debe repetir el mismo mantra una y otra vez, dejar que la mente se bañe en la vibración purificadora que emana del mantra, olvidándose de todas las demás cosas. Hay que relajarse y respirar  la atmósfera milenaria de los yoguis autorrealizados.

Hay que pronunciados en voz alta o interiormente de forma rítmica y repetitiva. Comenzar repitiendo el mantra en voz alta o mentalmente, si es necesario e inmediatamente después hay que alejarse del ruido y los pensamientos se harán más claros.

Al recitar los mantras se utiliza alguno de los tres lenguajes de la consciencia:

Humano: Las cosas, el mundo. Se recitan en voz normal o alta.
Amantes: El deseo de pertenecer. Se recitan con un susurro fuerte.
Divino: El infinito. Se recitan mental o silenciosamente.

La práctica se hace principalmente de dos maneras:


Japa Mantra. Se utiliza para un collar de meditación de 108 cuentas hechas de sándalo, tulsi o semillas de rudraksha, las cuales tienen propiedades curativas y relajantes. "Japa" quiere decir “repetición”, y "Mala" quiere decir “collar”. "Japamala" significa "collar de repetición". Este collar no debe ser nunca confundido con un "rosario" católico, ortodoxo, árabe, ya  que el "rosario" tiene una antigüedad de 1.500 años en cambio el "Japamala" tiene una antigüedad de 6.000 años. El "Om" sólo debe usarse para empezar o terminar la meditación, pronunciándolo tres veces. Y en diferentes situaciones que se desee tener un buen augurio. Pero no es conveniente hacer "Japa mantra" 108 veces, ya que su poder es muy grande y se puede tener una depuración energética muy abrupta.

En yoga es importante hacer las cosas de manera gradual y sistemática, para que resulten naturales y no agresivas, según el principio de "Ahimsa" de la "no-violencia".

La práctica de "Japa mantra" debe hacerse -en lo posible- con una frecuencia diaria: en la mañana temprano al levantarse y en la noche antes de dormir: sentarse en una posición con las piernas cruzadas y la espalda derecha. Si es necesario se puede apoyar la espalda. Si duelen las piernas, se puede  hacer sentado sobre una silla con los pies apoyados firmes en el suelo. El collar de meditación se toma con la mano derecha y se pone sobre la rodilla derecha (aunque sea zurdo). La mano izquierda se apoya relajada o con un "mudra" sobre la rodilla derecha. Los ojos cerrados.

Cada una de las 108 cuentas del collar se van pasando hacia delante con los dedos: pulgar, mayor y anular de la mano derecha. Nunca se deben usar los dedos índice ni meñique ya que estos están conectados con las energías del ego y la inercia. El collar de 108 cuentas tiene un "Penacho" que representa "la cabeza", por lo tanto, al llegar con los dedos a ese punto, no se debe atravesar ni pasar por encima, sino que, hay que volver hacia atrás, en el caso de que se quiera, dar más de una vuelta.


Ajapa-japa. Consiste en la repetición constante y espontánea, en todo momento y en cualquier lugar. También, en este caso, el mantra ideal es "So-Jam".

Cuando no se está trabajando o estudiando, la mente se queda ociosa divagando y pensando en problemas y cosas que preocupan y tensionan. En ese momento es, cuando resulta indispensable y útil, practicar con "Ajapa-japa" y así evitar el vagar de la mente, creando un estado de concentración y atención más estable.

Los mantras pueden emplearse solos o como parte de una práctica de visualización. En una visualización típica se da una comunicación que va de la "deidad" al practicante (como bendiciones, como rayos de luz o, incluso, como palabras) y también hay una comunicación desde el meditador hacia la deidad, en forma de mantra.

También pueden usarse como "protectores de la mente" mientras se camina, se está sentado meditando o se hace cualquier actividad.

Con frecuencia, los budistas cuentan los mantras que cantan pasando las cuentas de una "mala". El acto físico de contar girando una mala ayuda a la mente a mantenerse enfocada. Normalmente, una mala tiene 108 cuentas. Este número tenía un significado místico en la antigua India. Puede traerse la mala colgada en el cuello, de modo que se tenga a la mano cuando sea necesario. También hay malas que tienen 21 cuentas y se utilizan como pulseras, aunque no es esencial usar una mala.

Si se quiere usar mantras en una meditación formal, ya sean cantados  en voz alta o de manera interna, primero hay que situarse cómodamente, con una postura erguida. Durante algunos minutos, observar la respiración y dejar que la mente se asiente. Quizá se prefiera dejar que tu respiración sea más lenta, llevándola hasta el abdomen y haciéndola más profunda. Esto ayudará a aquietar la mente, aunque no es necesario que la mente esté absolutamente serena antes de comenzar a decir el mantra.

Si se está diciendo el mantra en voz alta, debe dejarse resonar en el pecho.

Puede servir inhalar profundamente, llevando el aire al vientre, antes de pronunciar cada mantra. Por lo general, un mantra sonará mejor si emite en una sola exhalación. Si eso  resulta difícil, tampoco es imprescindible.

Dejar que dure la última nota de cada mantra antes de comenzar con el siguiente. SE podrá observar cómo los mantras entran en un ritmo natural con la respiración. Hay que asegurarse que el mantra vaya con la respiración y no al revés, porque podría acabar faltando aliento.

No hay que pensar activamente en el significado del mantra. Si se conoce el significado de alguna de las palabras, es posible que remita a ciertas ideas. Esas asociaciones tendrán un efecto en la mente y su sentido se irá haciendo más profundo cada vez, conforme se explore fuera de la meditación.

Si surge alguna preocupación en cuanto a estar trabajando adecuadamente con el mantra, hay que dejar que esa inquietud se disipe. Poco importa si la pronunciación no es la correcta, lo que cuenta es el espíritu.

Para terminar, hay que permitir que el canto vaya bajando de volumen poco a poco, hasta que deje de ser un sonido externo y sólo se escuches en el interior. Luego, dejar que ese sonido interno se vaya volviendo silencio.

Al concluir la práctica, hay que permanecer sentado en la resonancia de ese silencio, dejando que la vibrante quietud tenga un efecto refrescante en la mente y las emociones.

Hay dos cosas que se pueden hacer para que el uso de un mantra sea más potente, independientemente de cómo se recite. Una es ver el mantra, como si se fuese escribiendo a medida que se recita y la otra es escuchar activamente a medida que se entona, a lo mejor, en este caso, cuando se esté usando uno de los dos primeros lenguajes de la consciencia.

Algunos mantras están particularmente asociados a aspectos de nuestra existencia. Ya sea la prolongación de la vida, la purificación de enfermedades, impedir que la mente caiga en estados inferiores, o eliminar el miedo y la ansiedad, etc. Pero en general, podemos decir que todos los mantras tienen el mismo objetivo: eliminar el sufrimiento y la confusión, y conducir al practicante hacia el "Despertar".


Algunos de los mantras más usados son las siguientes:

AD GURAY NAMEH, JUGAD GURAY NAMO
SAT GURAY NAME, SIRI GURU DEVAY NAMO

Es el "Mangala Charn Mantra" que es entonado para la protección. Rodea el campo electromagnético de luz protectora, y significa "Yo saludo al Guru primordial (consciencia que nos guía a la Realización Divina), yo saludo la sabiduría de todos los tiempos, yo saludo la Verdadera Sabiduría, yo saludo a la gran e invisible sabiduría."

ADI SHAKTI, ADI SHAKTI, ADI SHAKTI NAMO NAMO
SARAB SHAKTI, SARAB SHAKTI, SARAB SHAKTI NAMO NAMO
PRITHUM BHAGAWATI, PRITUM BHAGAWATI, PRITUM BHAGAWATI NAMO NAMO
KUNDALINI, MATA SHAKTI, MATA SHAKTI, NAMO, NAMO

El Primer Shakti Mantra nos sintoniza con la frecuencia de la Madre Divina y con la energía primordial protectora y generativa. El entonar este mantra elimina miedos y satisface deseos. "Adi Shakti" significa el "Poder Primordial", "Sarab Shakti" significa "Todo el Poder", y "Pritum Bhagawati" significa "que genera a través de Dios".

AKAL, MAHA KAL

Significa "Sin Muerte, Gran Muerte", es un potente mantra revitalizador que remueve miedos y relaja la mente.

AP SAHAEE HOA SACHE DA SACHE DHOA, HAR, HAR, HAR

Significa "El Señor Mismo se ha convertido en nuestro protector, el más Verdadero de lo Veraz se ha ocupado de nosotros, Dios, Dios, Dios" o "El Señor Mismo es mi refugio, verdadero es el apoyo del Verdadero Señor". Es un mantra entonado para la prosperidad.

ARDAS PAYE, AMAR DAS GURU, AMAR DAS GURU,
ARDAS PAYE, RAM DAS GURU, RAM DAS GURU, RAM DAS GURU,
SUCHE SAHE

Garantiza por la gracia de Guru Amar Das, quién da esperanza a los desesperanzados, y Guru Ram Das, que es el Rey de los Yoguis y el Concesionario de Bendiciones, del pasado, presente y futuro, que la plegaria será  respondida, y que todas nuestras necesidades se verán provistas, ¡firmado, sellado y entregado!

DHARTI HAI, AKASH HAI, GURU RAM DAS HAI

"Dharti" significa tierra y "Akash" es "Ether", y "Guru Ram Das" es el venerado cuarto Guru Sikh. Este es el primer "Sodhung Mantra".

EK ONG KAR, SAT GUR PRASAD, SAT GUR PRASAD, EK ONG KAR

Es el mantra mágico llamado así por su poder y sacritud. Normalmente se recita viceversa (Ek Ong Kar, Sat Gur Prasad, Sat Gur Prasad, Ek Ong Kar). Muchas páginas están dedicadas a la explicación de este mantra y se nos avisa de entonarlo con reverencia. Significa "Hay un Creador - Verdad revelada a través de la gracia del Guru".

EK ONG KAR, SAT NAM, SIRI WHA(HE) GURU

Es el "Adi Shakti Mantra", y es muy potente para despertar la energía Kundalini y suspender la mente en dicha. "Ek" significa "Uno, la esencia de todo", "Ong" es la vibración primordial de la cual fluye toda la creatividad, "Kar" es "creación", "Sat" "verdad", "Nam" es "nombre", "Siri" es "gran", "Wha" "éxtasis" y "Guru" es "sabiduría". Cuando se juntan las palabras significa "Hay un Creador cuyo nombre es Verdad. ¡Grande es el éxtasis de esa Sabiduría Suprema!".

GOBINDE, MUKANDE, UDARE, APARE, HARIANG, KARIANG, NIRNAME, AKAME

Es el Guru Gaitri Mantra, cuyo significado es "Sustentador, liberador, iluminador, infinito, destructor, creador, sin nombre, sin deseo". Trae estabilidad a los hemisferios del cerebro y trabaja el centro del corazón para desarrollar compasión, paciencia y tolerancia, uniéndonos con lo Infinito.

GURU GURU WAHE GURU, GURU RAM DAS GURU

Hace un llamado a Guru Ram Das encomiándonos a la luz de su guía espiritual y su gracia protectiva.

"HAR" significa "Creatividad Infinita, un nombre de Dios".
"HARA" es otra forma.
"HARI" es la forma activa de la Creación.

HARI NAM, SAT NAM, HARI NAM, HARI
HARI NAM, SAT NAM, SAT NAM, HARI

El nombre de Dios es el Verdadero Nombre.

HUM DUM HAR HAR

Este mantra abre el chakra del corazón y significa "Somos el Universo, Dios, Dios".

"ONG" significa "Creador", la vibración Primordial de la cual fluye toda creatividad.

ONG NAMO, GURU DEV NAMO

Es el "Adi Mantra" que precede la práctica del Kundalini Yoga, sintonizándonos con nuestro ser superior. "Ong" es la "Infinita energía Creativa en manifestación y actividad". ("Om" o "Aum" es "Dios absoluto y sin manifestar"), "Namo" es "saludar con reverencia" implicando humildad, "Guru" significa "maestro o sabiduría", "Dev" significa "Divino o de Dios" y "Namo" reafirma humildad y reverencia. En su total significa, "Hago un llamado a la Sabiduría Divina".

ONG SO HUNG

Es "Creador, ¡yo soy Vos!", un mantra que produce vigorización y la apertura del corazón.

PRANA, APANA, SUSHUMNA, HARI
HARI HAR, HARI HAR, HARI HAR, HAR

"Prana" es la fuerza vital, "Apana" la fuerza eliminativa, y "Sushumna" es el canal central para esa fuerza. Esto ayuda a elevar la energía por la columna para la curación. "Hari" y "Har" son nombres de Dios.

PRITVI HAI, AKASH HAI, GURU RAM DAS HAI

"Pritvi" significa "tierra", hacer un llamado al venerado Guru Ram Das es algo muy poderoso.

RA MA DA SA, SA SAY SO HUNG

Es el "Siri Gaitri Mantra" y se entona para curar. "Ra" es el Sol, "Ma" es la Luna, "Da" es la Tierra, y "Sa" es Infinidad. "Say" es la totalidad de la Infinidad, y "So Hung" es "Yo soy Vos". "Ra Ma Da Sa" es el mantra de la Tierra, y "Sa Say So Hung" es el mantra del éter.

SA TA NA MA

Es el Panj Shabad expresando los cinco sonidos primordiales del universo. "S" es infinidad, "T" es vida, "N" significa muerte y "M" es renacimiento. (El quinto sonido es "A"). Este es uno de los mantras más frecuentemente usados en el Kundalini Yoga.

SAT NAM

Es el mantra semilla o "Bij Mantra" y es el más usado en la práctica del Kundalini Yoga. "Sat" significa "Verdad"; "Nam" significa "hacer un llamado a, nombrar o identificarse con". "Sat Nam" significa "Verdad es mi identidad y Yo hago un llamado a la Verdad eterna que reside en cada uno de nosotros". Entonar este mantra despierta el Alma, y con más sencillez significa "realmente".

SAT NARAYAN, WHA HE GURU, HARI NARAYAN, SAT NAM

"Narayan" es el aspecto del Infinito que se relaciona al agua, y "Hari Narayan" es el Sustento creativo, que hace que el que entone este mantra intuitivamente nítido o curativo. "Sat Narayan" es "Verdadero Sustentador", "Wahe Guru", "indescriptible Sabiduría", y "Sat Nam", "Verdadera Identidad". Este es el antiguo "Chotay Pad Mantra".

WAHE GURU

Es el Guru Mantra, el mantra del éxtasis. No tiene traducción, pero entonarlo eleva el espíritu.

WAHE GURU, WAHE GURU, WAHE GURU, WAHE JEEO

"El éxtasis de la consciencia es mi amado".

EK ONG KAR, SAT NAM, KARTA PURKH, NIRBHAO, NIRVAIR AKAL MOORT, AJUNI, SAI BHANG, GUR PRASAD, JAP AD SUCH, JUGAD SUCHIHE SUCH, NANAK HOSI BEE SUCH

Es el "Mul Mantra", la raíz de todos los mantras. Significa, "El creador de todo es Uno. Verdad es su nombre. Él lo hace todo, sin miedo, sin ira, inmortal, sin nacer, auto-realizado, realizado a través de la gracia del Guru, Medita: Él era verdadero al principio, verdadero en todas las épocas, verdadero incluso ahora. Nanak será verdadero para siempre".

Este mantra se encuentra en las bases de la teología Sikh, es la raíz de todos los demás y aparece ya en la composición “Granth”.

Se le atribuye como primer escrito al Gurú Nanak bajo iluminación, cuando tenía 30 años.

Dicen que contiene la maestría de todos los secretos interiores y que equilibra todos los chakras y cuerpos. La explicación filosófica necesitó unas 1.430 páginas por el Gurú Granth Sahib.

Su significado en castellano es:

El Creador de Todo es Uno, Verdad es su nombre, Hacedor de Todo, Sin miedo, sin ira, sin venganza, Inmortal, Nonato, Iluminado a sí mismo, Todo se conoce por la Gracia. Medita: Él era Verdad en el Principio, Él era Verdad a través del tiempo, Él es Verdad hoy, ¡Oh Nanak! Él siempre será verdad.

En Gurmukhi:
ੴ ਸਤਿ ਨਾਮੁ ਕਰਤਾ ਪੁਰਖੁ ਨਿਰਭਉ ਨਿਰਵੈਰੁ ਅਕਾਲ ਮੂਰਤਿ ਅਜੂਨੀ ਸੈਭੰ ਗੁਰ ਪ੍ਰਸਾਦਿ ਜਪੁ
ਆਦਿ ਸਚੁ ਜੁਗਾਦਿ ਸਚੁ ॥ ਹੈ ਭੀ ਸਚੁ ਨਾਨਕ ਹੋਸੀ ਭੀ ਸਚੁ ੧

El Mul Mantra o Mantra Raíz describe la personalidad y la conciencia de un ser elevado. Meditando en él se alcanza el dominio de todos los secretos interiores y el equilibrio de los cuerpos espirituales y los chakras.


Cada mantra tiene una determinada cualidad, pero es en el Mul Mantra donde todos los mantras se funden. Conecta al que lo invoca con el Infinito y al Infinito con quien lo invoca.

Meditando en él nada negativo podrá tocarte. Si estás viviendo un momento en el cual no encuentras la calma y nada parece funcionar, medita en él y te ayudará.

El Mul Mantra es un rompecabezas, donde las piezas encajan de manera perfecta. Cada pieza tiene razón de ser gracias al resto y uno solo es capaz de verlo al colocar las piezas juntas.

Cada mantra del Mul Mantra forma parte de un sentido mayor, que sólo tiene sentido si comprendemos cada parte y su relación con el resto. Esto es debido a que el Mul Mantra es un “mapa del Ser”.

Cada mantra tiene su propia facultad. Sin embargo, se dice que todos los mantras se sumergen en el Mul Mantra. Nada podrá afectarte con este mantra. Cuando nada funciona ni se arregla, el Mul Mantra lo hará por ti.El conocimiento total de Dios y del éxtasis está contenido en el Mul Mantra. El secreto es hacerlo en una respiración. La respiración no debe romperse. El sonido va cambiando, pero se sostiene el canto en una sola respiración.

La segunda parte del Mul Mantra es:

AAD SUCH, JUGAAD SUCH, HAI BHEE SUCH, NANAK HOSEE BHEE SUCH

Se le llama “Kundalini Mantra" o “Shakti Mantra". Esta parte armoniza y equilibra la psique individual y colectiva en la época actual de cambios intensos y profundos. Actúa en el flujo de energía de los hemisferios cerebrales. Permite prosperar, progresar e ir más allá, en medio de la adversidad. Actúa en el centro del corazón (4º chakra) para crear un aura de vibración para la proyección y protección. Así, todos los males desaparecen.

La postura consiste en sentarse con los pies cruzados en una posición fácil. Si esto resulta difícil o incómodo, podemos sentarnos en una silla con los pies bien firmes en el suelo. Se endereza la columna y se retrasa el mentón enderezando la cabeza y el cuerpo. Se colocan las manos en la zona inferior de la espalda, con los brazos relajados y los codos levemente doblados. Se entrelazan los dedos de ambas manos y se mantienen en forma de candado relajadamente con las palmas hacia arriba. El peso de las manos recaerá sobre los hombros para que se enderecen. Se recita el mantra completo en una respiración sin ofrecer resistencia.

Se debe meditar con este mantra durante 40 días o más si es necesario.



Fuentes: