martes, 14 de febrero de 2012

Sólo por Amor



"No hay que morir por el otro,
sino vivir para disfrutar juntos".
(Jorge Bucay)









En el día de los enamorados, permitidme que os presente un "Cuento para Pensar" de Jorge Bucay, en el que se habla de lo que alguien es capaz de hacer "Sólo por Amor":


Camino por mi camino.
Mi camino es una ruta con un sólo carril: el mío.
A mi izquierda, un muro eterno separa mi camino del camino de alguien que transita a mi lado, al otro lado del muro.
De vez en cuando, en este muro encuentro un agujero, una ventana, una hendidura... Y puedo mirar hacia el camino de mi vecino o vecina.
Un día, mientras camino, me parece ver al otro lado del muro, una figura que transita a mi ritmo, en mi misma dirección.
Miro esa figura: es una mujer. Es hermosa.
Ella también me ve. Me mira.
La vuelvo a mirar.
Le sonrío... Me sonríe.
Un momento después, ella sigue su camino y yo apuro el paso porque espero ansiosamente otra oportunidad para cruzarme con esa mujer.
En la siguiente ventana me detengo un minuto.
Cuando ella llega, nos miramos a través de la venta.
Le digo con señas lo mucho que me gusta.
Me contesta con señas. No sé si significan lo mismo que las mías, pero intuyo que ella entiende lo que quiero decirle.
Siento que me quedaría un largo rato mirándola y dejándome mirar, pero sé que mi camino continúa...
Me digo que, quizá, más adelante en el camino habrá seguramente una puerta. Y a lo mejor yo puedo cruzarla para encontrarme con ella.
Nada da más certeza que el deseo, así que me apuro para encontrar la puerta que imagino.
Empiezo a correr con la vista clavada en el muro.
Un poco más adelante, la puerta aparece.
Allí está, al otro lado, mi ahora deseada y amada compañera. Esperando... Esperándome...
Le hago un gesto. Ella me devuelve un beso en el aire.
Me hace una seña como llamándome. Es todo lo que necesito. Avanzo contra la puerta para reunirme con ella a su lado del muro.
La puerta es muy estrecha. Paso una mano, paso el hombro, hundo un poco el estómago, me retuerzo un poquito sobre mí mismo, casi consigo pasar mi cabeza....
Pero mi oreja derecha se queda atascada.
Empujo.
No hay forma. No pasa.
Y no puedo usar mi mano para retorcerla, porque no podría poner ni un dedo allí...
No hay espacio suficiente para pasar con mi oreja, así que tomo una decisión... (Porque mi amada está allí, y me espera).
(Porque es la mujer con la que siempre soñé y me está llamando...).
Saco una navaja de mi bolsillo y, de un sólo tajo rápido, me atrevo a darme un corte en la oreja para que mi cabeza pase por la puerta.
Pero, después de mi cabeza, veo que es mi hombro el que queda atrapado.
La puerta no tiene la forma de mi cuerpo.
Hago fuerza, pero no hay remedio. Mi mano y mi cuerpo han pasado, pero mi otro hombro y mi otro brazo no pasan...
Ya nada me importa, así que...
Retrocedo, y sin pensar en las consecuencias, tomo impulso y fuerzo mi paso por la puerta.
Al hacerlo, el golpe desarticula mi hombro y el brazo queda colgado, como sin vida. Pero ahora, afortunadamente, en una posición tal que puedo atravesar la puerta...
Ya casi estoy al otro lado.
Justo cuando estoy a punto de terminar de pasar por la hendidura, me doy cuenta de que mi pie derecho se ha quedado enganchado al otro lado.
Por mucho que me esfuerzo y me esfuerzo, no consigo pasar.
No hay forma. La puerta es demasiado angosta para que mi cuerpo entero pase por ella.
Demasiado angosta: no pasan mis dos pies...
No lo dudo. Estoy ya casi al alcance de mi amada.
No puedo echarme atrás... Así que, agarro el hacha y, apretando los dientes, doy el golpe y desprendo la pierna.

Ensangrentado, a saltos, apoyado en el hacha y con el brazo desarticulado, con una oreja y una pierna menos, me encuentro con mi amada.
- Aquí estoy. Por fin he pasado. Me miraste, te miré, me enamoré. He pagado todos los precios por ti. Todo vale en la guerra y en el amor. No importan los sacrificios. Valían la pena si eran para encontrarse contigo, para poder seguir juntos... Juntos para siempre...

Ella me mira mientras se le escapa una mueca.
- Así no, así no quiero... A mí me gustabas cuando estabas entero.

(Jorge Bucay "Cuentos para Pensar")

¿Sólo por amor se puede ser capaz de desmembrarse física?
¿Sólo por amor se puede perder el equilibrio emocional?
¿Sólo por amor se puede renunciar a la propia identidad?
¿Sólo por amor se puede estar dispuesto a perderse uno a sí mismo para alcanzar a la persona amada?
¿Sólo por amor se puede esperar que la persona amada nos acepte tras habernos desmembrado y desequilibrados por obtener su amor?
¿Sólo por amor se pueden hacer tantas cosas?

¡No!

Eso es ceguera.
Eso es obsesión.
Eso es romperse y vaciarse interior y exteriormente.
Eso es apego.
Eso es dependencia física y, ante todo, emocional.
Eso es chantaje emocional.
Eso es perdida de nuestra identidad y nuestra libertad individual.
Eso es esclavitud voluntaria de una persona a quien tampoco se le concede su libertad personal.

Porque si...

Te encuentro
Te escucho
Te hablo
Te abrazo
Te beso
Te tengo
Te aprieto
Te atrapo
Te absorbo
Te asfixio





¿TE QUIERO?

(Jorge Bucay)



¡No!

Eso no es amor. Eso no es querer. Nada de esto se puede hacer...

¡Sólo por amor!

AnA Molina (Administrador del blog)




"Solamente por amor podemos esperar toda una vida por volver a encontrar esa mirada que un día nos cambió la vida tan solo por amor..."


"Cuando existe amor entre dos personas no importa lo que digan las palabras si los ojos están hablando en nombre de ese amor.
Solamente por amor podemos entender todo lo expresado en una mirada."



lunes, 13 de febrero de 2012

¡10.000 VISITAS! ... Y Seguimos "ABIERTOS"




"Abriendo Nuestro Interior" ha superado las 10.000 visitas, todo un éxito para mí como administrador del blog. Pero sí ha logrado alcanzar esta cifra se debe a todos vosotros, a sus lectores y visitantes, pues sólo vosotros sois los que habéis conseguido que el contador haya ido aumentando rápidamente.

Estas visitas, no sólo me ayudan a pensar que los contenidos os agradan, en los cuales me esfuerzo para que os resulten interesantes, atractivos, variados y no repetitivos; lo más importante es que me hacen ver que somos muchos los que estamos "abiertos a nuestro interior" y confío en que vayamos aumentando, pues aquí aún queda espacio para mucha gente.



¡Muchas gracias por vuestro apoyo!

Confió en seguir contando con vuestras visitas.


Abriendo Nuestro Interior
AnA Molina (Administrador del blog)


Amor Verdadero





Una mañana agitada, a las 8:30 h., un señor de unos 80 años, llegó al hospital para que le retiraran los puntos de una herida en su pulgar. El señor dijo que estaba apurado y que tenía una cita a las 9:00 am, el doctor le pidio que tomara asiento, sabiendo que quizás pasaría más de una hora. Lo vio mirando su reloj y decidió, examinar su herida. Mientras lo curaba le pregunto si tenía una cita con otro médico esa mañana, ya que lo veía tan apurado. El señor le dijo que no, que necesitaba ir al geríatrico para desayunar con su esposa. El doctor le pregunto sobre la salud de ella. Él le respondió que ella hacía tiempo que estaba allí ya que padecía de Alzheimer. Le pregunto si ella se enfadaría si llegaba un poco tarde. Le respondió que hacia tiempo que ella no sabía quien era él, que hacía cinco años que ella no podía ya reconocerlo. El doctor sorprendido entonces le pregunto: "¿Y usted sigue yendo cada mañana, aun cuando ella no sabe quién es usted?" El sonrió y le dijo: "Ella no sabe quien soy, pero yo aún se quién es ella y la amo". Al doctor se le erizó la piel y tuvo que contener las lágrimas mientras él señor se iba y penso, "Ese es el tipo de Amor que quiero en mi Vida".
El Amor verdadero no es físico, ni romantico, es la aceptación de todo lo que es, ha sido, será y no serás en la vida . La gente más feliz no necesariamente tiene lo mejor de todo; ellos sólo hacen todo, lo mejor que pueden.
La vida no se trata de sobrevivir a una tempestad,
se trata de saber como
¡¡BAILAR BAJO LA LLUVIA!!


viernes, 10 de febrero de 2012

Trátame con Pureza



"Estamos formados por nuestros pensamiento,
 llegaremos a ser lo que pensamos.
Cuando la mente es pura, la alegría le sigue
como una sombra que nunca se va."
(Buda)



El hombre tiene el gravísimo defecto de clasificar cuanto le rodea, incluso a sus semejantes, lo que le induce a autoclasificarse y con ello a subestimarse o sobreestimarse al creerse lo que tal vez no es en realidad. Todos somos seres únicos, irrepetibles e inimitables; cada cual tenemos cualidades y capacidades propias no comparables con las de nadie, porque, amén de las particularidades psicológicas de cada individuo, las descripciones existentes sobre la personalidad son demasiado generales, tan vagas e imprecisas que no pueden ser aplicadas a un amplio espectro de la sociedad. Somos materiales, pero no cuantificables bajo ningún sistema de medida estándar: no se nos puede clasificar por el calibre como a las tuberías, no podemos estar en cajitas como tornillos de la medida 1/16, nuestra potencia no se puede medir en vatios como la de las bombillas, ni nuestra capacidad en gigabytes como si se tratase del procesador de un ordenador. No siendo así ¿por qué catalogarnos incesantemente como a objetos o etiquetarnos como mercancía? Nuevamente, por nuestros prejuicios.

Cuando nos referimos al termino "Amar", tenemos la tendencia a pensar en aquellas personas por las que mantenemos (o desearíamos mantener) vínculos afectivos que suelen ser intensos: padres, hermanos, pareja, hijos; como mucho en amigos y en nuestras mascotas. Restringimos decir "Te amo" a la persona de la que estamos enamorados, a emplearlo con énfasis pasional. Sin embargo, el "Amor" va mucho más allá de las personas de nuestro círculo íntimo. El amor se debe sentir de forma incondicional por cualquier ser de nuestro planeta: nuestro vecino, la cajera del supermercado, la teleoperadora que pretende vendernos un seguro, el desconocido con el que nos cruzamos por la calle sin reparar en él, por cualquier animal o planta.

El amor a la persona implica respetar su identidad y su individualidad sin hacer juicios de valor sobre ella, sin acusaciones ni condenas, sin desvalorización, ni idolatría; sin difamación, ni engaños, sin rechazo y sin adulación; aceptar sus errores como ser humano limitado que es, sin castigos ni reproches por su imperfección; felicitarla por éxitos y alegrarnos sinceramente de ellos sin envidias; ofrecerla nuestro apoyo incondicional. Todos somos únicos y todos deseamos, merecemos y es nuestro legítimo derecho que se respete nuestra persona de forma integral, por tanto, no sólo debemos aplicar estas acciones con nuestros allegados afectivos, sino con cualquier persona por desconocida que sea. Todo esto forma parte de lo que podemos catalogar de "Amor Incondicional", de "Tratar con Pureza" a nuestros semejantes.

Yo te respeto a ti y procuro amarte incondicionalmente, aunque mis limitaciones e imperfecciones humanas, me lleven a errores involuntarios que procuro rectificar, con ello me libero de gran parte del desgaste y la presión que provoca, en demasiadas ocasiones, no actuar con pureza y amor, porque estamos demasiado atentos a nosotros mismos, concediéndonos una importancia que realmente no tenemos, mientras permanecemos con una ceguera total ante las circunstancias y personalidades de nuestros compañeros de camino en la vida. Por ello, te hago una invitación para mantener el respeto por la dignidad y la libertad personal de cada persona, libre de prejuicios y enjuiciamientos, para construir la amistad y el amor, para "tratarnos con pureza"; un ofrecimiento para que digas a toda la gente y, principalmente, a ti mismo:


¡Trátame con Pureza!




Ó AnA Molina (Administrador del blog)


jueves, 9 de febrero de 2012

Declaración Universal de los Derechos Humanos

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