martes, 7 de junio de 2016

El Temazcal


“Agua de vida, purifícame,
Fuego de amor, quema mi temor,
Viento del alba, llévame al altar,
Madre Tierra, vuelvo a tu lugar en el temazcal”.

Producir sudor es una práctica ancestralmente reconocida en todo el mundo, debido a sus profundos beneficios. El temazcal es uno de los métodos más eficientes para dicho propósito.

Flores, hierbas medicinales, fuego, vapor y piedras son algunos de los elementos que se utilizan para llevar a cabo una de las prácticas medicinales más placenteras, reconfortantes y positivas, tanto para el cuerpo como para la mente, el espíritu y las emociones. El temazcal es más que una forma de procurar salud, bienestar y un estado de plenitud e integración personal.

El temazcal está tomando un gran auge en la actualidad, pero su difusión carece del profundo significado simbólico, quedando limitado a un simple baño de vapor. Desafortunadamente, sin el contexto de la sabiduría ancestral, pierde toda su magia y su trascendencia.

Definición
El "Temazcal”, procede de la unión de las palabras del náhuatl (lengua indígena mexica) “Tetl” (piedra), “Mazitli” (caliente) y “Calli” (casa), que significa “casa de las piedras calientes”. De origen prehispánico, tiene aproximadamente 5.000 años de antigüedad y es un baño de vapor con fines curativos, preventivos, higiénicos y religiosos, empleado en la medicina tradicional y en la cotidianeidad de los pueblos de centro México.

Estructura
Físicamente esta “casa de sudor” consiste en una estructura en forma de iglú hecha de sauce y cuero (o barro en México), en la cual se le introducen unas piedras calientes que posteriormente se bañan con agua de hierbas medicinales elevando la temperatura del lugar.

Básicamente, es un espacio en forma hemisférica de ladrillo o tierra que suele cubrirse con esterillas para su uso. Es de altura baja, generalmente entre 1,20 y 1,60 m. Su diámetro es proporcional a la cantidad de ocupantes que puede albergar.  Cuenta lateralmente con un horno de alimentación exterior que, por su parte interior, presenta una pared originalmente de rocas volcánicas, hoy en día reemplazadas por ladrillos refractarios.

Estos baños han sido usados por diversas culturas de Mesoamérica y Norteamérica con propósitos medicinales de desintoxicación por sudoración y expectoración a base de vapores producidos por infusiones de hierbas.

Actividad
En él se crea un ambiente de vapores mediante infusiones de plantas medicinales y aromáticas que se vierten sobre las piedras volcánicas al rojo vivo. En el momento en que el agua medicinal toca la piedra caliente se convierte, casi automáticamente en un vapor medicinal altamente beneficioso para combatir, no sólo afecciones físicas, sino para reanimar la mente y el espíritu. Dependiendo del objetivo que se pretenda obtener con el baño de vapor, varían  las plantas que suelen usarse y que, por ejemplo, pueden ser romero, eucalipto, azahar, alcanfor, jazmín, limón, cedro, sándalo o canela.

La actividad del temazcal consiste en permanecer en reposo en su interior, por espacios de tiempo que oscilan entre 50 y 120 minutos, mientras periódicamente se vuelve a rociar la pared refractaria con agua donde previamente se han sumergido por un tiempo hierbas medicinales combinadas de acuerdo a las necesidades específicas de los ocupantes. Al retirarse del mismo, es costumbre permanecer unos minutos en reposo en una sala contigua, actualmente ambientada con música y aromas relajantes, o se complementa con actividad masofiláctica (masajes).

Tipos
Higiénico
Se entra sólo para tomar el baño con las piedras volcánicas calientes. Se usa agua fría que se vierte sobre piedras para producir el vapor. Se enjabona el cuerpo y después se aclara con agua fría, vertiendo el resto del agua fría sobre las piedras calientes. Tras el baño se reposa un rato en su interior. Al salir del temazcal se seca el cuerpo y se viste. Se suele realizar por la noche, haciendo una cena ligera tras el baño y a continuación disponerse a dormir plácidamente.



Social
Es en un espacio sagrado para los antiguos pueblos precolombinos que los historiadores designan con diversos nombres refiriéndose a una costumbre extendida desde lo que hoy es Alaska hasta Tierra del Fuego. Se trata de la costumbre individual, familiar o comunitaria de tomar baños de vapor en estos cubículos, generalmente hemisféricos. Si bien, a partir de la persecución de los conquistadores, en la mayor parte de América este hábito desapareció; en México, en particular, y América Central, en general, ha persistido hasta el presente, siendo sumamente apreciado por sus efectos relajantes, tonificantes o terapéuticos por miembros de todas las clases sociales.
Su función principal es relajar el cuerpo y la mente, conocerse y socializar, beneficiándose de los aspectos medicinales del vapor.

Terapéutico o Curativo
En el temazcal terapéutico se busca relajar el cuerpo y desintoxicarlo; estimula el sistema linfático, tonifica la piel, aquieta la mente y nos lleva a un estado de tranquilidad interior.

Por sus características curativas, resulta ser un método eficaz para estimular todos nuestros órganos internos, limpiar y eliminar gran cantidad de toxinas acumuladas por medicamentos, por una alimentación desequilibrada, por la alta contaminación que actualmente agrede al medioambiente y por, ende, a nuestro cuerpo.

El terapeuta y el paciente se introducen dentro del cuarto previamente calentado, para impregnarse del ambiente húmedo y recibir los vapores. Es común proporcionar al paciente infusiones hechas de plantas medicinales antes de entrar al baño y, en ocasiones, se le lava el cuerpo con estos preparados. También se frotan las hierbas medicinales sobre el cuerpo de la persona para estimular su piel, mejorar la circulación sanguínea y aumentar la sudoración.

En esta modalidad se usan hierbas medicinales que sirvan para la curación de los padecimientos que presentan las personas que visitan el Temazcal. Esta curación debe ser estratégicamente planeada a fin de que se lleve un seguimiento adecuado, ya sea con nuevos temazcales o con infusiones que el paciente tendrá que ingerir en los próximos días.

En el temazcal curativo sólo entran el chamán y el paciente, preferiblemente desnudos. Su objetivo es curar una enfermedad específica. Será distinto para cada enfermedad y para cada paciente. A veces será muy caliente, otras, más frío, se usan distintas hierbas y técnicas. Su duración es variable.
Se calientan las “abuelitas” (piedras volcánicas que se introducen en el temazcal, contenedoras de la sabiduría de la madre tierra pues para ello fueron las primeras en estar presentes en nuestro planeta), se prepara una infusión con hierbas medicinales que se vierte sobre las piedras y se esparce el vapor por el interior con un ramo de plantas curativas. El chamán ofrece un té al paciente, se realiza su limpieza espiritual, se realizan ejercicios de respiración y se va vertiendo más infusión y esparciendo el vapor varias veces; se realizan cantos y oraciones; se ramea al paciente con un ramo de plantas medicinales y se reposa en su interior hasta que se sale de él e ir a dormir para descansar.

Ritual o Ceremonial
Es el más completo. Incluye todos los beneficios físicos, mentales y culturales, además de penetrar en el ritual místico, en el cual se realiza una danza hacia los cuatro puntos cardinales, lo cual lo hace sumamente fascinante.

En este tipo de Temazcales se integran diversos factores que nos posibilitan interactuar con las fuerzas elementales que no se perciben a través de los sentidos externos, por el contrario, nos centrarnos en los sentidos internos y de esta forma propiciar el conocimiento de nuestra verdadera esencia.

En este proceso es como reconocemos que el universo exterior se encuentra en comunión con nuestro universo interior y que ambos forman una sola entidad que en una buena sintonía y vibración posibilitan la evolución de nuestra alma. Aquí se propicia el ambiente idóneo para que dejemos de pensar y nos dediquemos a sentir.

En un temazcal ritual sabemos que ingresamos al vientre de nuestra madre, aquella que nos alimenta, nos cobija y nos permite este espacio para la pervivencia de la vida mineral, vegetal, animal y humana, lo que se le agradece y a cambio de todo ello nos ofrecemos para alimentarla con nuestro sudor, nuestros cantos y nuestras oraciones.

Es una ceremonia ancestral, de las más antiguas que existen para ponernos en contacto con la esencia de los elementos: tierra, viento, agua, fuego y éter, los mismos que posibilitan la vida de las “hermanas” plantas que regalan su medicina, sus aromas y su presencia.

Sentados alrededor del ombligo (centro del temazcal) los ocupantes se hermanan como hijos de la misma Tierra que nos cobija, porque todos venimos de la Tierra y a ella volvemos. Es un espacio en el que dejan de existir posiciones económicas, títulos, conocimientos y pertenencias ya que la energía se reparte por igual involucrándonos con la misma intensidad.
En el ritual se dirigen a cada uno de los rumbos cósmicos para que se manifieste la presencia de su guardián y entregue su axioma o valor, por lo tanto, piden al Oriente que a través de Quetzalcoatl (dios azteca con forma de serpiente emplumada) les  sea dada la sabiduría; en el Poniente solicitan a Xipe Totec (dios azteca de la primavera, la agricultura y la renovación de la tierra) que les otorgue la capacidad de amar y recibir con humildad el amor; al Norte se ruega al Yayauhqui Tezcatlipoca (dios negro del espejo humeante en la cultura azteca) que sea conferida la inteligencia para verse en el espejo; al Sur se llama a Huitzilopochtli para que nos asista en el desarrollo de nuestra voluntad y la una a la voluntad divina para formar la voluntad de logro; arriba, en el cielo, se pide al omnipresente, al creador de todo cuanto existe, a aquel por quién se vive nos confiera la vida y la energía para seguir en el camino; y finalmente, al centro, se invoca a Pachamama, la amada y venerable madre Tierra para pedirle perdón por todo el daño que le hacemos y agradecer la vida y el alimento que llega a nuestra boca.

El abuelo fuego nos guía. Es la conexión por excelencia con la madre Tierra, y es la puerta de entrada a la purificación. En este vientre sagrado, entramos en contacto con los 4 elementos sagrados de la Creación: agua, aire, tierra y fuego, los cuales son los maestros por excelencia de la sanaciones entrar al temazcal genera un renacimiento físico y espiritual. Es una terapia ancestral poderosa de vinculación con la tierra que nos alimenta el despertar de nuestra conciencia y descarga cargas negativas y emocionales. Además del trabajo para nuestro espíritu, este círculo de medicina, nos regala muchos beneficios físicos que ayudan a aumentar la salud de nuestros cuerpos. Aprenderemos a sentir y vivir de una manera plena satisfactoria, liberando el estrés y los malos hábitos de nuestra mente, purificándonos, sanándonos y conociéndonos más y mejor.

Es un espacio para propiciar la muerte mística en cada uno de nosotros y tener la oportunidad de decidir cómo queremos volver a nacer, por lo tanto se nos confiere la posibilidad de pensar qué es lo que queremos dejar de nosotros y de nuestra historia para que lo disuelva el Fuego y se lo trague la Tierra y así desprendernos de la piel vieja, renovándonos y dirigiendo la energía de adentro hacia arriba.

En el ritual nos sintonizamos con los movimientos cósmicos ya que cada uno de nosotros representa un mundo que gira alrededor del fuego para que, en perfecta sincronía, convivamos como parte del todo, por eso el temazcal es un lugar oscuro y místico que nos lleva a encender una luz en cada uno de nosotros.

Cuando compartimos el vientre de la madre Tierra lo hacemos también con el espíritu de nuestros ancestros que en todo momento comparten el trabajo con nosotros. Ellos son quienes tienen la potestad de formar el rostro porque han heredado su cultura y dignamente portan con orgullo ser llamados “Mexicas” o “hijos del ombligo de la Luna”. Por lo mismo, a ellos se le pide consejo, así como que abran nuestro camino hacia la espiritualidad y con base en el trabajo interior alcanzar a ser verdaderos “Macehuales” (merecidos).

Es por esto que decimos que un temazcal es más que un simple baño de vapor. Es un cosmos en el que existe otra realidad paralela a la nuestra, un espacio-tiempo muy particular caracterizado por los misterios de la creación integrados en la conjunción del agua y del fuego. Es un organismo vivo que nos abriga por un momento para gestar la vida misma en nuestro ser interno, para sembrar una semilla, la cual, como tierra fértil, tenemos que mantener con vida hasta que llegue a dar frutos que compartiremos con nuestros hermanos de camino.

Guerrero
También es ceremonial, pero se enfoca más hacia la mente y el espíritu que hacia el cuerpo. Requiere una gran preparación física y mental, ya que es muy caliente, tanto que la mayoría de la gente no lo resiste y puede resultar peligroso si no es manejado y practicado con prudencia y responsabilidad. Su objetivo es templar la mente y el espíritu para poder hacer frente a situaciones adversas con tranquilidad. Desarrolla la voluntad y nos enfrenta contra nuestras debilidades, miedos, vanidad y egoísmo.




Beneficios


Las culturas indígenas le han dado a este baño de vapor importantes propiedades que benefician cuerpo, mente y espíritu.

El uso terapéutico se asocia o emplea entre otras como una técnica de termoterapia, hidroterapia, musicoterapia, neurolingüística, aromaterapia etc. Ayuda en el tratamiento de innumerables afecciones y enfermedades físicas y mentales y es por supuesto una excelente práctica de medicina preventiva utilizada como ritual regular de purificación.

En general, este ritual sirve para relajarse, limpiar la piel, purificar el cuerpo, fortalecer el corazón, depurar la sangre, curarse de muchas enfermedades, abrir la mente, desarrollar la percepción, encontrar solución a los problemas, meditar y además para mantener sanos los vínculos familiares, de la comunidad y de la cultura.

La terapéutica tiene cuatro modalidades que son:
  1. Termoterapia.
  2. Hidroterapia.
  3. Aromaterapia.
  4. Psicoterapia.
Cada una de ellas influye sobre los órganos que hacen posible que nuestro cuerpo, mente y espíritu funcionen armónicamente.

El efecto que este baño de vapor genera en el cuerpo físico es innumerable. Prácticamente todos los órganos del cuerpo se ven estimulados y depurados. A continuación se enumeran algunos de los beneficios de este bien llamado baño de limpieza:
  • Ayuda en problemas ginecológicos (alivio de molestias premenstruales, irregularidad menstrual, reducción de quistes ováricos, etc.).
  • Ayuda a bajar de peso.
  • Ayuda a eliminar toxinas.
  • Beneficia la circulación sanguínea.
  • Depura el aparato digestivo.
  • Reduce la atrofia muscular.
  • Disminuye problemas óseos.
  • Reduce trastornos hepáticos
  • Limpia las vías respiratorias.
  • Estimula el sistema nervioso.
  • Ayuda a relajarse profundamente.
  • Combate el insomnio y los estados depresivos y nerviosos alterados.
  • Ayuda a combatir la sinusitis al liberar las vías respiratorias.
  • Hidrata, sana y regenera la piel
  • Hidrata el cabello.
  • Puede utilizarse con fines afrodisíacos.
  • Disminuye las cicatrices.
  • Ayuda a liberar emociones contenidas.
  • Ayuda a combatir la artritis.
  • Combate infecciones.
  • Reduce la retención de líquidos.
  • Aumenta el bienestar físico, la resistencia del cuerpo y la vitalidad.
  • Ayuda a tratar algunas problemas de salud, tales como: bloqueos de energía, problemas especialmente nerviosos, nervios contraídos, estreñimiento, fracturas, picaduras de insectos o animales venenosos, dolor de pecho, dolor de espalda, rigidez en el cuello, impurezas de la sangre...
  • Borra los efectos del estrés.
  • Da una sensación de plenitud e integridad.
  • Dilata los vasos sanguíneos.
  • Disipa la resaca.
  • Elimina el ácido láctico, un veneno responsable de dolores y fatiga.
  • Equilibra la presión arterial.
  • Estimula todos los órganos.
  • Excreta los metales pesados.
  • Facilita el trabajo de limpieza interior.
  • Fortalece el sistema inmunológico.
  • Libera las células viejas.
  • Limpia las bacterias que podrían estar en la piel.
  • Mantiene la piel limpia y suave.
  • Mejora el estado general de salud a largo plazo.
  • Permite detener los resfriados.
  • Relaja los músculos y regenera el cuerpo.
  • Tonifica la sangre periférica.
  • … … …
No se han encontrado reacciones secundarias adversas cuando la aplicación del baño se ha realizado con apego a la tradición.

Beneficios Físicos
En la actualidad sabemos que inducir el sudor del cuerpo tiene beneficios en diversos tratamientos de enfermedades como pueden ser, las correspondientes al sistema reproductor femenino, dermatológicas, hepáticas, circulatorias, respiratorias, inmunológicas, en reumatismo, artritis, gota, así como en problemas agudos, dolores, enfriamientos y contracturas musculares. El baño prehispánico es quizás la técnica curativa más efectiva de este tipo. Es una experiencia altamente terapéutica. La medicina tradicional indígena considera al temazcal como un maravilloso método para tratar muchas afecciones, entre las cuales se encuentra recuperar la firmeza y belleza de la piel.

La terapia del temazcal está basada en el hecho de provocar el sudor en nuestro cuerpo por medio de vapor medicinal. El sudor, por sí solo, ya tiene un alto valor curativo, pero además, inhalar el vapor aumenta con mucho la capacidad curativa del temazcal. Este vapor es producido por el contacto de agua herbaria con piedras al rojo vivo. Cada hierba tiene cualidades medicinales distintas; así, por ejemplo, la manzanilla ayuda a limpiar los ojos y restablece la buena digestión, mientras que el eucalipto ayudará a combatir enfermedades respiratorias, etc.

El temazcal sobrepasa en beneficio y eficiencia a los baños comunes de vapor, ya que la persona a cargo del temazcal puede aumentar o bajar el calor, ajustando así a las condiciones específicas que el paciente requiera, además el vapor se crea a partir de tés herbarios, yerbas que son elegidas según el padecimiento a tratar. El calor debe ser más alto que la temperatura corporal normal para inducir la transpiración, la humedad alta inhibe la evaporación del sudor enfriando normalmente al cuerpo, se estima que cada litro de sudor que se pierde en el temazcal es el equivalente al trabajo que realiza el riñón en varios días. Durante una sesión intensa de temazcal se pierde entre 2 y 3 kg. de peso corporal de los cuales una alta proporción es de agua, aproximadamente en una sesión se pierde 1.500 ml. de sudor, a través de éste se aumenta la excreción de productos terminales del metabolismo (toxinas) como ácido úrico, creatinina, urea, ácido láctico, cloruro de sodio; también equilibra el PH ácido-alcalino de la sangre y contribuye a la eliminación de metales pesados que son absorbidos en las sociedades modernas; como el Zinc, Mercurio, Cobre, Plomo entre otros. Cuando la intensidad del sudor es baja, la concentración de estas sustancias nocivas es alta. El agua es el conductor ideal de la electricidad, la electricidad de nuestro cuerpo se manifiesta mejor donde hay agua, si entorpecemos las funciones de la piel, los desechos celulares obstruirán la respiración de ésta dejando una piel reseca y sin energía. Al utilizar agua fría dentro del temazcal como parte de la terapia, el cuerpo realiza movimiento de volumen sanguíneo, a través del corazón, con esto se da paso a un ejercicio circulatorio bastante enérgico (contraindicado en problemas de cardiopatías graves), esto se conoce por los naturistas como “lavado de sangre”, al limpiar la sangre de impurezas, estimulando las glándulas sudoríparas, sistema circulatorio y mejora de manera natural las deficiencias cardiovasculares. En cincuenta minutos de baño se logra eliminar un litro de sudor equivalente a un kilogramo de toxinas.


Este baño es considerado un poderoso agente terapéutico, ya que el calor y la humedad intensifican la sudoración, descongestionan las vías respiratorias, facilitan la relajación muscular y estimulan la circulación sanguínea. La temperatura debe ser la adecuada, para no provocar una descompensación en la presión sanguínea; si a este ambiente se le incorpora, además, una gran cantidad de aceites esenciales de las plantas medicinales que van en el vapor y en las infusiones administradas por el terapeuta, se producirán efectos farmacológicos evidentes. Son variadas las plantas que se emplean en el baño, entre ellas el zapote blanco (fruta característica de México y América Central, que aporta propiedades nutricionales en una dieta y alimentación equilibrada) que tiene un conocido efecto hipotensor, ya que las semillas de dicha planta contienen n-n-dimetilhistamina, que se halla unida a la dextrosa, condición que facilita su absorción por vía oral y penetración al torrente sanguíneo, produciendo una vasodilatación generalizada y sostenida. Así como estos compuestos, se conocen otros que han mostrado actividad biodinámica: penetran por las mucosas, piel, vías respiratorias y por absorción transdermal, determinando efectos farmacológicos evidentes. Recientes estudios científicos sobre la absorción por el organismo de aceites esenciales marcados con C14 y aplicados en los baños calientes de temazcal, sauna, vapor y otros procedimientos semejantes, muestran la presencia de estos compuestos en la sangre del paciente hasta 24 horas después de efectuado el baño.

Los terapeutas tradicionales coinciden en mencionar que la acción que ejerce el calor sobre el cuerpo del enfermo es fundamental, ya que por medio del sudor se elimina la enfermedad. Se recomienda en la convalecencia de diversas afecciones y para eliminar el veneno en casos de intoxicación y picaduras de animales ponzoñosos; también en casos de reumatismo, dolor de articulaciones, de pecho y de espalda, así como en problemas nerviosos. Está recomendado ante la aparición de manchas y diversos padecimientos como quemaduras, inflamaciones o dolores musculares, por ejemplo, y es una alternativa muy eficaz para ayudar a sanar, reafirmar y embellecer la piel.

Actualmente se sabe que el temazcal estimula el sistema linfático, ayuda a desechar toxinas, ya que al subir la temperatura por encima de los 40 grados centígrados la piel se convierte en un tercer riñón, la alta temperatura a la que nos exponemos dentro de un temazcal propicia que el cuerpo sude, la humedad no permite que el sudor se evapore, por lo que el sistema de autorregulación del cuerpo (sistema simpático y parasimpático) responde (homeostasis), se acelera la circulación y sudamos aún más eliminando toxinas al máximo, la piel se pone roja indicando que el calor y el frío excesivos están siendo expulsados, logrando el balance que se requiere en el cuerpo, de esta forma se suda más que cuando realizamos cualquier tipo de ejercicio ya que, durante y después del temazcal el metabolismo del cuerpo alcanza un ritmo semejante a correr o nadar durante mucho tiempo. Además, tonifica la piel, actúa depurando las vías respiratorias y el aparato digestivo, tonifica el sistema nervioso y ayuda en problemas óseos, musculares y ginecológicos.

Dentro del temazcal, por lo general se eleva la temperatura a 100°. Esto fortalece el corazón pues crea un mayor flujo de energía y líquidos, pero además, la alta temperatura del temazcal hace que el cuerpo sude y la humedad no permite que el sudor se evapore, por lo que el sistema de autorregulación térmica del organismo responde acelerando la circulación al sudar aún más. Esto es especialmente benéfico para eliminar toxinas y grasas acumuladas al máximo, la piel se limpia a profundidad, eliminando toxinas y combatiendo infecciones y afecciones de todo tipo.  

El temazcal utilizado médicamente en los padecimientos relacionados con el “frío interno” ha sido de gran importancia sobre todo en el tratamiento de desórdenes femeninos, provoca calor en los ovarios, trompas de Falopio y útero; estás indicado en casos de infertilidad, embarazo, post-parto, purificación y fluido de la leche materna, y para recobrar la firmeza de la piel. Hipócrates, padre de la medicina occidental decía: “Dame una fiebre y te curaré cualquier enfermedad”, la hipertermia inducida a través del temazcal es comparable a un estado de fiebre temporal la cual beneficia enormemente, ya que estimula la capacidad defensiva frente a diferentes tipos de infecciones; las altas temperaturas también facilitan la revitalización y reparación celular. En la actualidad la ciencia sabe que el calor incrementa las funciones de cada órgano y en particular la del sistema inmunológico, de esta forma nos podemos explicar la sabia acción del cuerpo al subir la temperatura (fiebre) ante la presencia de ciertas enfermedades o infecciones. El Sistema Linfático es uno de los responsables de la limpieza y depuración del cuerpo, de gran importancia por su acción depurativa para el cuerpo humano. El temazcal estimula al sistema glandular, en particular a las glándulas pineal y pituitaria, se les conoce como las glándulas maestras, ya que rigen la actividad glandular de todo el cuerpo, como lo es la tiroides, adrenales, hormonales, sexuales etc. El vapor que se produce en el interior del temazcal, cuando se rocía agua sobre las piedras volcánicas al rojo vivo, crea una cantidad importante de ozono de carga negativa, que al combinar la acción de sacudir el ramo de hojas aromáticas eliminarán alcaloides y, sus esencias combinadas con la energía ionizante, producen más ozono; la ciencia ha descubierto importantes usos terapéuticos del ozono, se destaca su acción germicida que en el temazcal actúa como potente antibiótico natural.

El campo eléctrico recorre todas las células, órganos y todo el sistema nervioso, estimulando todas las funciones fisiológicas y el metabolismo; si el campo eléctrico es demasiado débil, se manifiesta cansancio, desgana y falta de vitalidad. Esta es la causa principal de la fatiga y el entumecimiento que se siente cuando se viaja en automóviles, aviones o trenes. Lo mismo sucede cuando se trabaja en un ambiente con aire acondicionado o calefacción, que suele dejar a las personas completamente agotadas, aunque estén sentadas tras un escritorio, una persona que trabaja en el campo las mismas horas con un extenuante esfuerzo físico no presentan este agotamiento al terminar su labor debido a la diferencia de la calidad del aire que respiran.

Los rayos infrarrojos emitidos por las piedras calientes son de gran utilidad, sobre todo en aquellos padecimientos en donde estos rayos han demostrado su eficacia y bondades terapéuticas. Los efectos curativos de los rayos infrarrojos son muy importantes y benéficos en el temazcal ya que es un tratamiento alternativo del dolor, muy útil en el padecimiento de artritis reumatoide, la rehabilitación de articulaciones afectadas por esta enfermedad, proporciona gran ayuda a las personas que padecen ciática, reumatismo y en todos los padecimientos en donde se requiera aumentar el riego sanguíneo, disminuye la rigidez de las articulaciones y el dolor, mejora en general la circulación.

El calentamiento al que es sometido el cuerpo durante el baño en la terapia del temazcal, alcanza temperaturas elevadas produciendo una serie de reacciones, entre ellas: estimula la circulación superficial y profunda de la sangre, acelera la frecuencia de los latidos del corazón aumentando su fuerza, además genera la acción de los mecanismos de regulación térmica y activa el metabolismo. Es un método eficaz para estimular todos los órganos internos, ya que al sudar en grandes cantidades, desechamos toxinas acumuladas, se dice, que ayuda en los tratamientos para la obesidad siendo un auxiliar muy efectivo para la perdida de grasa corporal, estimula el metabolismo basal simulando actividad física como si estuviese haciendo ejercicio.

Mejora significativamente el funcionamiento de la piel y riñones, ya que estimula el desecho de sustancias tóxicas al abrir y activar los poros de la piel.

Propiedades terapéuticas del temazcal para el sistema reproductor femenino
La mayoría de la problemática asociada al sistema reproductivo de la mujer tiene que ver con las llamadas “enfermedades frías” (en la medicina tradicional indígena, las enfermedades frías son aquellas que cuya sintomatología específica: escalofríos, desmayos, ataques de epilepsia, mareos o frialdad corporal al tacto, por ejemplo, mientras que las “enfermedades calientes” justamente lo contrario: sensación de calor anormal, sudoraciones, calor interno…) el temazcal contribuye calentando los ovarios, trompas de Falopio y el útero, si utilizamos hierbas de naturaleza caliente como canela, romero, poleo o patchouli, entre otras.

El baño prehispánico no se recomienda durante el periodo de la menstruación, pero es muy útil y recomendable utilizarlo regularmente ya que es muy útil en el síndrome premenstrual (dolor, irregularidad, depresión, hinchazón). Se ha tratado a mujeres recientemente y, según los informes médicos, se ha comprobado que quistes ováricos más grandes en volumen que el útero han reducido considerablemente su tamaña tras una serie de baños en temazcal.

El Temazcal también se usa ampliamente durante el embarazo y en el alumbramiento, aunque que para este fin, no se hace tan caliente como comúnmente es, en estos caso el terapeuta tiene que controlar la temperatura cuidando que no pase de 40° grados, y mantener a la paciente a nivel del suelo ya que la temperatura a esta altura es menor. Los nacimientos se asisten frecuentemente dentro el Temazcal cálido por una partera tradicional. No solamente la calidez ayuda en la labor sino que el bebé nace en un ambiente que no es diferente al de donde viene. En Meso América se inventaron los partos sin dolor mucho antes de que se reinventaran en nuestros tiempos.

Durante el embarazo, se pueden aplicar masajes dentro del baño aprovechando la relajación muscular producida por el calor, con el propósito de manipular externamente al feto que esté en una posición mala o que ocasione malestar en la madre. El baño caliente puede usarse para facilitar nacimientos lentos. Ayuda a que la pérdida de sangre sea menor después del nacimiento. Después de un alumbramiento fuera de un Temazcal, es recomendable que la madre tome un baño de Temazcal para calentar la matriz que se ha expuesto demasiado al frío durante el parto, así como para calmar dolores, apurar la descarga de restos placentarios y toxinas, para impedir una fiebre puerperal y para estimular la producción y conducción de leche. Frecuentemente, el infante se introduce también en el Temazcal cálido, conjuntamente con la madre.

Las parteras tradicionales lo utilizaban con las mujeres embarazadas como medio preventivo, curativo y para la atención en el parto, aprovechando la ocasión al acomodar al bebé para su buen nacimiento, dentro del temazcal, la matriz de la mujer embarazada se expande haciendo mucho más fácil la labor del parto. Tanto en la república mexicana, como en el resto de Centroamérica, el baño prehispánico con plantas medicinales era utilizado en estos dos eventos tan importantes en la vida de una mujer. Después del parto se le bañaba varias veces a la madre con hierbas medicinales a fin de que su matriz se contrajera y volviera a su estado original. En esta etapa el baño no es tan caliente como se acostumbra, el temazcalero cuida que el calor no pase los 40 grados centígrados, no solamente la calidez del lugar ayuda en la labor de parto, sino que el bebé nace en un ambiente similar en temperatura al del seno materno y, por otro lado, la matriz no se expone al frío como en un parto normal, calma dolores, facilita la salida de restos placentarios y toxinas, estimula la producción y conducción de leche.

Propiedades terapéuticas del temazcal para el sistema inmunológico
El calor es un medio para producir la proteína del estrés, esta aparece organizando la actividad molecular, ayudando a través de la regulación, a que puedan darse cuenta, cuando una célula es diferente a las demás, por su estructura o su tamaño; esta reacción la encontramos cuando somos sometidos a agentes quimioterapéuticos, cuando nos encontramos en un estado patológico de inflamación viral, cuando tenemos fiebre, inflamación, etc. Cuando aumenta la temperatura del cuerpo, inmediatamente, hay una reacción, todas las células, desde una bacteria hasta las células neuronales presentan un aumento en la producción de ciertas moléculas que protegen el daño producido por el calor. Esto fue observado por los biólogos hace más de 30 años. Los estudios muestran que al estar dentro de una sesión de temazcal, el calor terapéutico estresante, puede ser capaz de generar proteínas con efecto inmunológico, los estudios científicos siguen buscando y tratando de descubrir más sobre el tema. Esto podría ayudar en tratamientos de cáncer y otros desórdenes inmunológicos, es conveniente mencionar que al calentarse las piedras del temazcal emiten energía radiante o radiación térmica (infrarrojos, ultravioleta) la cantidad y calidad depende de la temperatura que alcancen las piedras, el cuerpo humano parcialmente es capaz de absorber las radiaciones emitidas por las piedras calientes.

El baño prehispánico aumenta la circulación sanguínea y la linfa, la producción de leucocitos (glóbulos blancos) del cuerpo y descongestiona el sistema linfático.

Se ha observado que personas que visitan con regularidad estos baños de sudor y que padecen de enfermedades crónicas o recurrentes, disminuyen sus padecimientos, observando su fácil recuperación.

Efectos en la piel
La piel cubre todo el cuerpo y define lo que está "dentro" y lo que está "fuera", es decir, tu individualidad. Por áreas, la piel es el órgano más grande del cuerpo. Es una capa protectora que identifica con precisión su espacio de vida y deja reflejado fielmente e inconscientemente tu estado interior. Si ella es suave, indica que eres dulce. Si la sensibilidad es muy grande, la piel será muy sensible. En cambio, si se es  muy duro con uno mismo y los demás, la piel será muy dura y gruesa. Si la piel se irrita, hay algo o alguien en la vida que irrita. Una gran inseguridad hace la piel esté húmeda.

La piel nos protege del mundo en el que vivimos, pero también es un órgano vital de eliminación de primordial importancia. La piel elimina los residuos de funcionamiento por la sudoración ordinaria o sudoración provocada, también absorbe sustancias útiles para nuestro equilibrio (aceites esenciales aromáticos). La piel drena el organismo, ayuda al trabajo de los riñones, pulmones e intestinos. Es, a menudo, considerada como el tercer riñón o tercer pulmón. Es el más importante de nuestros órganos de eliminación. Tonifica, regenera y purifica la piel. La piel es el órgano más grande del cuerpo y actúa como un mecanismo de regulación interna de la temperatura del organismo, enfriándose a través del sudor.

Las personas que habitan en medios contaminados, pueden tener los poros obstruidos que son activados por los efectos terapéuticos de la alta temperatura del temazcal, estimulando la renovación de la piel, porque favorece la descamación de la capa superficial, activando, al mismo tiempo, la protección ante las infecciones cutáneas a través de la formación del manto ácido.

Si se aplica juego de aloe vera sobre el cuerpo antes de entrar al baño, los resultados son favorables sobre manchas y otros problemas de la piel. El temazcal, además de favorecer una piel bonita.

Efectos en el sistema nervioso
Tiene un efecto relajante y estimulante en el organismo, ayuda a tratar el estrés, insomnio, tensión nerviosa, etc. Estimula el sistema hormonal, funciona como una limpieza sanguínea eliminando las toxinas e impurezas a través del sudor, automatizando el sistema nervioso.




Efectos en el aparato respiratorio
Utilizado para tratar problemas como gripe, bronquitis, enfisemas, asma o sinusitis, limpia y descongestiona los canales nasales y paranasales al elevarse la temperatura y combinarse el vapor con el aroma de las plantas medicinales, destapando las vías respiratorias. Por efecto del calor se produce la inhaloterapia, con el vapor de agua, el vapor de las flores y hierbas curativas, los aceites desprendidos de éstas y depositadas en las piedras durante la ceremonia, produce automáticamente la desobstrucción de las vías respiratorias.

También activa la irrigación de una forma impresionante, 7 veces más que en condiciones normales, también se aumenta el flujo sanguíneo, sumado esto a la expansión de los pulmones los bronquios facilitan la expulsión de las toxinas acumuladas.

Efectos en el sistema circulatorio
Aumenta la circulación sanguínea. Facilita la expulsión de toxinas al dilatarse los vasos sanguíneos así, como la eliminación de ácido úrico y colesterol. Es una ayuda natural en tratamientos de enfermedades relacionadas con problemas circulatorios y cardiovasculares. Por medio de la temperatura alta y la ebullición de agua fresca, se logra un alto grado de movimiento en el sistema circulatorio (“lavado de sangre”), ayudando a corregir problemas de varices, úlceras varicosas, tromboflebitis, embolia, parestesias de manos y pies, presión sanguínea alta o baja.








Efectos en el sistema muscular
En el baño temazcal primero se calienta la piel, poco a poco el calor penetra en el tejido celular subcutáneo hasta los músculos. Este calor proporciona relajación a los músculos, coadyuva en el alivio de contracciones musculares (encogimiento de un músculo), rigidez posterior al “enyesamiento”, dolores de espalda, atrofia muscular, dolores de rodillas y tobillos, entre otros, gracias a los efectos de la temperatura y los aceites volátiles de las plantas que se utilizan.





Beneficios Psicológicos y Emocionales
La purificación es esencial para mantener una buena salud. El principal método de purificación es entrando a un Temazcal, no sólo para limpiar el cuerpo físico, sino también los cuerpos emocional, mental y el alma. Los beneficios de esta terapia son basados en las fuerzas elementales de la creación como: Tierra, Agua, Fuego, Aire.

Los estados emocionales y mentales del ser humano influyen de manera poderosa sobre las condiciones físicas. El estrés, los estados depresivos y alterados son causantes de numerosos padecimientos, incluyendo las afecciones de la piel.

Simbólicamente el temazcal es como una regresión al vientre de la madre reconectándonos así con nuestro niño interior. Con el rezo y la oportunidad de expresar sentimientos profundos en un ambiente sagrado y propicio, más la elevación de la temperatura y el vapor, se remueven y purifican “las aguas emocionales” haciendo que se produzca desahogo de emociones estancadas abriendo así el paso hacia curaciones más profundas.  Por otra parte se han  visto curaciones o disminuciones de miedos y fobias.

La sudoración permite eliminar las emociones que retenemos y que necesitamos sacar. La calidad de nuestras relaciones con el mundo exterior está representada por la condición de nuestra piel.

Es una alternativa para ayudar a relajarse y a depurar emociones depresivas, las cuales bloquean el flujo armónico de nuestra energía vital. Si conjugamos el temazcal con un masaje terapéutico, los beneficios se acentúan notablemente. El temazcal se considera por los  chamanes en México un baño de limpieza, tanto físico como espiritual, el cual devuelve al individuo un carácter sacro y un estado mental depurado y fresco. Es un vehículo ideal que nos transporta a un estado de paz y tranquilidad interior aquietando la mente al experimentar el calor del baño y de las propiedades curativas que nos regala la Naturaleza a través de las distintas plantas medicinales que en él se utilizan.

Gracias a su efecto relajante combate el insomnio, dinamiza y mejora los procesos mentales.

Psicológicamente, permite expresar y manejar emociones y problemas de contención emocional. Acompaña crisis emocionales como la depresión, trastornos por ansiedad, fobias, duelos, etc. Es un excelente procedimiento para la búsqueda del sentido de vida así como la expresión consciente del cuerpo, la mente y el espíritu.

El temazcal es, como muchas otras prácticas espirituales, una oportunidad para aprender a “domar” la mente ayudándonos a alcanzar un mayor control y a depurar pensamientos negativos, propiciando el cambio de hábitos mentales y así generando transformaciones positivas en la vida. Incita a la introspección y a la reflexión, relajando el sistema nervioso logrando así disminuir el estrés y la angustia.

Beneficios Espirituales y Etéricos
Originariamente el temazcal es una ceremonia espiritual donde nos ponemos en contacto con nuestra esencia a través de los 4 elementos de la naturaleza (fuego, agua, aire, tierra), la meditación, los cantos y el rezo. Es un momento de poder en nuestra vida, una oportunidad para reconciliarnos con nosotros mismos, con todas nuestras relaciones, con la salud y con nuestro camino espiritual. Es una oportunidad para detenernos y encontrarnos.

Es un ritual de purificación en el que, simbólicamente, nos adentramos en el vientre de la madre Tierra para volver a nacer renovados. Cada elemento de este ritual obedece a un orden y un diseño proveniente del legado de sabiduría de los ancestros americanos.

La presencia elevada de iones negativos ejerce reacciones en el cuerpo propiciando que el aura (patrón bioestructurante electromagnético) se purifique y expanda, manifestándose radiante en todas las funciones del cuerpo incluyendo las del cerebro. El aura es quien dirigió la construcción del cuerpo en que vivimos y quien lo mantiene funcionando, la práctica de la terapia del temazcal permite y propicia que esta inteligencia áurica regenere el cuerpo. El contacto de la piel con la tierra, a través de los pies y la base de la columna vertebral, produce un polo a tierra por los chakras bajos, creando una conexión y un enraizamiento que facilita la liberación de nudos energéticos, promoviendo el libre flujo de la energía por el cuerpo. Los chakras superiores se ven también estimulados por el carácter espiritual de la ceremonia creando balance y equilibrio de las energías. La alta concentración de iones negativos dentro del temazcal genera una renovación y depuración del aura. Energéticamente el cuerpo se revitaliza a través de la interacción con la naturaleza y las bondades del temazcal en general.

En el temazcal se trabaja y están presentes e intervienen los cuatro elementos, la tierra, cuando nos adentramos simbólicamente al útero materno al entrar al temazcal; el fuego, lo utilizamos para calentar las piedras, (las “abuelitas”). El aire, está presente siempre a nuestro alrededor y al utilizar el ramo; por último está el agua transporta la energía por todo nuestro cuerpo, si perdiéramos el 50% de ella, no sobrevivíamos ya que ésta es transportada por la sangre y fluidos corporales, medio por el cual circulan los nutrientes a través de nuestro cuerpo. Existen teorías que están siendo estudiadas en donde mencionan que el agua tiene la capacidad de copiar y memorizar información, al hablarle, rezar u orar delante de ella, o ponerle música se ha descubierto que el agua cambia su frecuencia “vibracional” enormemente, si recordamos nuestros antepasados veneraban, saludaban, oraban, cantaban y ofrecían ofrendas, desde estos tiempos los indígenas ya utilizaban este trato preferencial y respetuoso que ahora se está descubriendo con el aval científico.

Simbolismo
La purificación de nuestro ser dentro del temazcal va mucho más allá de los físico, pues también el espíritu se desintoxica a través de las palabras que se pronuncien, de los pensamientos negativos que eliminemos, el llanto, las rosas, etc. El temazcal devorará esos pensamientos y emociones negativas, y tomará todo lo negativo que exista en nosotros para transformarlos en nueva energía. Esto es, viviremos nuestro propio renacimiento.

El temazcal tiene un gran simbolismo y la experiencia del temazcal guarda un componente espiritual o astral muy importante. Tlazolteotl es la madre Tierra, a ella se le considera la diosa del temazcal y se cree que devora todo lo que ya no nos sirve para transformarlo en tierra fértil y transmutarlo en nueva vida. Dentro del temazcal, que es el vientre de la tierra, el vapor nos hace sudar y eliminar toxinas de nuestro cuerpo, devorándolas mediante la absorción del sudor que acabará convertido en nueva tierra fértil, lista para alimentar la nueva vida. Cada piedra alojada en el fuego lleva a una enseñanza.

Entre los nahuas prehispánicos (pueblos nativos mesoamericanos), Temazcaltoci, la abuela de los baños, encarnaba a la diosa del temazcal y era al mismo tiempo la patrona de los médicos, adivinos y hechiceros. Cuando un enfermo entraba al baño, le ayudaba a su fortalecimiento y curación. Al encender el baño, el curandero pronunciaba conjuros y le ofrendaba copal. Se introducía al temazcal con el enfermo y allí realizaba sus ceremonias curativas.

Su importancia era tan grande que antiguamente en el temazcal se verificaba el parto y se enterraba la placenta. En la actualidad, es aún el recinto de la purificación, del nacimiento o del renacimiento. La relación con la diosa madre o la Tierra, se simboliza mediante el "entierro de la placenta" bajo el piso del temazcal correspondiente a la casa de la familia. Por otro lado, el dios del temazcal, dios del fuego, reside en el horno llamado xicle, que deriva del náhuatl xitl u ombligo. Si el temazcal representa a la tierra, el viejo dios del fuego vive en el ombligo de la tierra, el quinto punto cardinal. Es así que el enfermo y la parturienta, al entrar al temazcal, penetran en realidad en el seno de la madre Tierra, saliendo sanos y purificados por el fuego y el agua, como recién nacidos, ya que el vapor purificador es obtenido por la unión del agua, Natsi'itni, y del fuego, Taqsjoyut.

Hoy en día, el temazcal continúa siendo un recinto que guarda ciertas características sagradas. Los otomíes (pueblo indígena que habita un territorio discontinuo en el centro de México) lo respetan y allí efectúan el baño familiar, donde consideran que se lava el cuerpo y el alma a la vez, y se purifica y revitaliza el aliento. Se le concede un valor religioso y ceremonial, siendo una representación del mundo y del dominio del dueño del fuego.

Cabe anotar que el Temazcal fue y sigue siendo utilizado para atender partos gracias a su simbología evidente, a la alta temperatura semejante a la del vientre materno y por su carácter ceremonial. Recibir una nueva vida en un el templo de la madre tierra.

El temazcal nos da la bienvenida a cada ceremonia para un nuevo nacimiento a la vida. El camino sagrado que conecta el altar del fuego al temazcal hace el vínculo entre el espíritu (energía) y la materia (sangre), masculino y femenino. En el temazcal revivimos la creación del mundo por la alquimia de todas las fuerzas elementales.

Los árboles dan su vida para alimentar el fuego. Por esta alquimia las piedras se llenan de todos los espíritus de la naturaleza. En el temazcal, ellas liberan su energía con la acción del agua. Abriendo nuestro corazón, podemos escuchar el gran misterio del canto de las abuelitas. El fuego simboliza el gran espíritu y comunica a las piedras todo el calor de su amor. Las piedras simbolizan las "semillas de la vida, el conocimiento", el temazcal es el vientre de la madre Tierra.

Entrar en un temazcal, es nacer de nuevo, aprender a abrir nuestro ser completo, a ser pacientes y nos ayudamos mutuamente. Esta es la enseñanza del temazcal, el camino de la reunificación, unir a los seres humanos, pensar en lo que podemos hacer por la Tierra y no esperar más de la Tierra. Oramos por las madres, padres, futuras generaciones, niños, ancianos, minerales, vegetales, animales, humanos, fuego, aire, agua, tierra y por los demás.

Luego, en resumen, el temazcal es una terapia poderosa de vinculación con la tierra que nos alimenta el despertar de nuestra memoria ancestral.


Resumen de Elementos Simbólicos
El propio temazcal: representa la Tierra, la diosa que nos da vida y nos sustenta. Cuando uno entra al temazcal, se dice que está entrando al vientre de la Madre Tierra y por eso el temazcal tiene formas redondas y cupulares. En algunos casos el recinto se construye literalmente dentro de la tierra en forma de cueva. El interior del temazcal es oscuro.

Fuego: representa el dios del Sol, cuya energía fecundante y creadora calienta las piedras volcánicas que luego darán calor al temazcal.

Círculo central del interior del temazcal con piedras y objetos: en ocasiones se emplean objetos que representan los ancestros para reconocer la presencia espiritual de los abuelos.

Depresión central del interior del temazcal: lugar donde se depositan las piedras calientes.

Piedras calientes: serán el fuego que quema lo viejo y da vida a lo nuevo, deben ser volcánicas porque tienen mayor capacidad de calentarse sin quebrarse. Las piedras volcánicas son las más antiguas de cuantas piedras hay en nuestro planeta y representan la sangre de la Madre tierra. Al calentarlas y rociar el agua de la vida sobre ellas, generan un vapor de agua que es, en sí, el ambiente en el que nos mantenemos durante el ritual.

Agua: es la cuna de toda la vida en nuestro planeta

Vapor: según la tradición de los antiguos pueblos americanos, al respirar este vapor, estamos inhalando la sabiduría de lo más esencial en la vida. Es por eso que quien participa en un temazcal, respira la sabiduría cósmica, transmitida por las piedras que lo han visto todo desde el comienzo y el agua.

Plantas curativas y aromáticas: también son simbólicas por sus propiedades individuales, por ejemplo:
  • El copal limpia el espíritu y recupera la memoria de nuestro origen.
  • El palo dulce atrae la belleza y la dulzura y revela la ternura dentro del corazón.
  • El cedro para agradecer y bendecir todo lo que tenemos.
  • La salvia para escoger sólo aquello que necesitamos.
Desde el momento en que se agrega agua o infusión de hierbas a las piedras, se crea el vapor y el temazcal ya contiene todos los elementos básicos del Universo (tierra, fuego, aire y agua).

El Papel del Guía, Temazcalero o Chamán
El guía, temazcalero o chamán es el encargado de abrir y cerrar las 4 puertas (etapas) de las que está compuesto un ritual completo en un  temazcal. Es el encargado del ritual en el interior del temazcal:

  • Sabe cuándo debe alimentar el calor, vaporizarlo o dejar que el temazcal se enfríe.
  • Humedece las piedras volcánicas incandescentes, las “abuelitas”, y garantiza el estado óptimo de las condiciones sanadoras de temperatura y humedad en el interior del temazcal.
  • Cuida el espacio del ritual y guía en su estado a las personas que participan del rito.
  • Entona cánticos y toca instrumentos de percusión.
  • Alimenta las piedras sagradas con plantas medicinales.
  • Con cada puerta o etapa, se genera otro nuevo ciclo de calor añadiendo nuevas piedras incandescentes a la hoguera del temazcal. Es el guía quien decide cuando se cierra un ciclo para abrir uno nuevo.

Ejemplo de Ceremonia de Purificación en un Inipi
El temazcal o Inipi en la tradición de la tribus indoamericanas, es una ceremonia espiritual que, a su vez y como hay se ha dicho,  es una terapia integral por los beneficios físicos, psicológicos, mentales y energéticos que proporciona a través de la vivencia, el vapor de agua y las plantas medicinales.

Al entrar en este templo de transformación pronunciamos la frase “Ahó Metakuye Oyasin” que es como un mantra que, en la tradición lakota (tribu indoamericana) significa “por todas nuestras relaciones” o “todos somos hermanos”, decretando así la intención de sanar nuestras relaciones con todo lo que somos y lo que nos rodea: nuestra familia, amigos, enemigos, la comida, el cuerpo, la infancia, la enfermedad etc.

Es una de las ceremonias más antiguas que existen. En el mundo chamánico, el temazcal no es otra cosa que  un intenso viaje al interior de nuestro subconsciente. Una ceremonia que constituye un camino de ida hacia nuestras verdades más profundas, incluso las más dolorosas.

Dentro de él, a través del calor, la oscuridad y los cánticos sagrados, se llega a tocar el misterio de cómo se crea la vida constantemente, se explora los límites de nuestro interior y donde podemos llegar a nuestros dolores más antiguos y profundos; nuestras vivencias más guardadas, más tapadas de nuestra memoria y de esa manera poder renacer en una nueva vida, purificarnos, traer nuevamente a nuestro alma los fragmentos de ella que hemos ido dejando en cada uno de los hechos de tristeza y dolor que nos ha tocado vivir, para así unirnos con la armonía del Universo.

La ceremonia llega a quien lo necesita solamente en un momento muy especial de la vida; como todas las cosas, que llegan en ese tiempo en que las necesitamos y como producto de una cadena de sucesos que vamos provocando de manera consciente o inconsciente, por eso es un momento soberbiamente bello y poderoso en nuestra vida, una oportunidad para reconciliarnos con nosotros mismos, con todas nuestras relaciones, con el Universo, con la salud, la fuerza, con nuestro camino espiritual, detenernos y encontrarnos... Morir y volver a nacer; renacer cargado de energía vital para así continuar nuestro camino sobre la madre Tierra, de una manera diferente.

En la tradición de las tribus indoamericanas, como la mapuche sioux o lakota, se denomina Inipi y está formado por cuatro niveles en los que está construido simbolizan a los cuatro mundos, el mineral, el vegetal, el animal y el humano; a su vez el mundo físico, mental, espiritual y sagrado. El primero simboliza la primera fase de la creación, representa los espíritus del mundo superior, es un círculo sin fin. El segundo simboliza a los guardianes asociados al lugar, los piyanes benévolos (espíritus poderosos de la religión mapuche) convocados, los espíritus del mundo superior y evoca la segunda fase de la creación. La tercera fase de la creación es representada por el tercer círculo y es donde se conjuran los piyanes convocados. Finalmente, el último círculo recuerda la cuarta fase de la creación y el nacimiento de los espíritus inferiores, los piyanes malévolos a desterrar.

En el piso, justo en el centro se realiza un agujero, un pozo que representa el ombligo de la madre Tierra, en el cual se depositan las  piedras porosas, generalmente volcánicas calentadas al rojo vivo sobre las cuales el chamán vierte agua a la que puede añadir las infusiones de hierbas medicinales, produciendo abundante vapor y  provocando la sudoración, teniendo por objetivo limpiar el cuerpo y el alma de los asistentes.

Es una ceremonia cargada de simbolismos y sentimientos sumamente intensos; a través de la tierra, el calor, el vapor, la oscuridad y el poder purificador del fuego se lleva a cabo el milagro del renacer del alma. Representamos el útero materno cálido y húmedo; también el Universo, con el Sol en el centro simbolizado en el fuego.

Sólo el chamán sabe cuánto dura la ceremonia, allí dentro el tiempo es distinto. Nunca  se sabe lo que va a durar cada puerta, las oraciones o conjuros que deberá echar a volar; como tampoco los sahumerios o las hierbas medicinales que el grupo que busca el renacimiento necesitará, cada ceremonia es distinta y cada participante pasa por una experiencia personal diferente durante cada ceremonia.

Para el Gran Espíritu el tiempo carece de final, simplemente  se desplaza en un círculo. Nacemos, vivimos y volvemos a nuestra posición original.

Para la construcción del Inipi, cada paso se hace con una oración especial, dejando una ofrenda de tabaco, marcando el circulo donde se va a construir, para levantar los materiales que se van a utilizar, de alguna manera pidiendo la ayuda y la presencia de los ancestros y guardianes de esta sagrada ceremonia. Todos los participantes contribuyen a su construcción y, cada uno, de manera casi instintiva sabe la función con la que ha de colaborar para levantarlo.

A diferencia del temazcal, el inipi tiene dos puertas, una de entrada que mira hacia el Oeste que simboliza la muerta y otra de salida hacia el Este que simboliza el nacimiento o, mejor dicho, el renacimiento.

La entrada y la salida a la cabaña, oscura, húmeda y cálida, se hace agachado, prácticamente a gatas, recordándonos nuestra pequeñez humana frente al Universo. Evocando nuestra matriz.

El inipi tiene la virtud que, a diferencia de muchas terapias actuales, no hay espacio para la interpretación; es tan fuerte la vivencia, la experiencia que se “vive”, se “siente” que ni siquiera necesita el proceso de la posterior interpretación, lo "que es".

Constituye un camino de ida hacia nuestras verdades más profundas. Es una manera incomparable de ver las cosas, de dejar emanar del inconsciente todas las  verdades, limpiar los dolores, las angustias. Nos desnuda y nos muestra tal cual somos, sin consentimientos y sin excusas. Adentro, en la ceremonia sólo está cada uno con sus miedos, sus angustias y sus dolores más profundos.


Numerosas meditaciones, charlas, son los albores del temazcal en las horas previas. Sonidos de tambores, instrumentos de viento van preparando el interior de cada uno de nosotros; sahumerios, perfumes, maracas, canciones también acuden a preparar el interior de cada uno en las horas previas y la manera de entrar profundamente en nuestro propio ser y de empezar a transitar el sendero hacia el inipi.

Varias horas antes, todos los participantes se preparan para ingresar a la cabaña, caso  contrario, no sería posible la resistencia física que la ceremonia espera de cada uno.

Ningún detalle queda al azar. La manera en que se prepara  el fuego, el cual servirá para calentar las piedras que serán utilizadas posteriormente, tiene un significado particular. El fuego simboliza el Sol que es el centro energético más poderoso que existe y tanto la leña como las piedras están ordenadas de manera circular ya que todo cumple un ciclo, como la noche y el día, el Sol y la Luna. “El Hombre de  Fuego”  es el encargado de encender el fuego sagrado, coloca cuatro troncos de Este a Oeste, que representan el plano físico y sobre ellos cuatro troncos de Norte a Sur que representan el plano espiritual, luego coloca las “abuelitas”.

El Hombre de Fuego inicia la ceremonia ritual para la preparación de la llama purificadora y las piedras ardientes que entrarán en la cabaña, piedras que representan la memoria del planeta, la sabiduría de todos los ancestros y del Universo. El fuego, a través de la vista y de nuestra  intención, tiene el poder de limpiar y sanar nuestro inconsciente. Las piedras, calentadas al rojo vivo por el fuego, liberan la memoria ancestral de la Tierra y junto con el agua y el aire lleno de vapor de agua, limpian nuestros cuerpos etérico, mental y emocional de todas las energías erróneas del pasado.

El inipi está orientado siguiendo los cuatro puntos cardinales o poderes alados de la Tierra. La entrada al inipi se orienta hacia el Oeste representando así la muerte simbólica y la puerta se abre hacia el Este, representando el renacimiento.


Las mujeres entran antes que los hombres, ambos son limpiados” uno por uno con humo de salvia o de copal, antes de entrar al temazcal, posteriormente, toman un puñado de tabaco aguaribay (árbol natural de América del Sur) y salvia, lo ofrecen a los cuatro puntos cardinales, donde también se encuentran los cuatro elementos y los cuatro piyanes guardianes, para depositarla finalmente en el fuego sagrado donde se calentaron las abuelitas.

En la puerta del temazcal, cada participante pide permiso para entrar, mencionando todas sus relaciones afectivas y personales, ya que la persona entra con todo lo que la relaciona dentro y fuera del inipi.



Una vez dentro todos los participantes, se da comienzo a la ceremonia de purificación, dando la bienvenida a la primera piedra calentada al rojo vivo, saludándola respetuosamente, pidiendo al fuego que limpie y sane cuerpo y alma. El chamán esparce sobre ella plantas sagradas, entonces entra el agua, se saluda a la piedra nuevamente, se cierra la puerta y comienzan los cánticos a la vida, a la fuerza creadora, a la madre Tierra, al corazón de los elementos y a nuestro propio espíritu.

Son cuatro las “puertas” o sesiones que se realizan en el inipi y representan los ciclos de la tierra o las estaciones. En cada “puerta” se encuentra un animal de poder.

Cada cual resiste el tiempo que puede, siendo muy importante el número de "puertas” que se resiste. Con cada “puerta”, se entra otra piedra ardiente para intensificar más el calor.

Siempre antes de entrar una nueva piedra, o sea, una nueva puerta, se da la opción de retirarse a los que así lo desean, pero siempre los que desistiesen saldrán por el Oeste, la misma puerta por la que ingresaron, es decir, no habrán renacido al no haber salido por la puerta del Este.

Cada puerta es más difícil de pasar y resistir por el calor ambiental y por el que se mueve en nuestro interior. Cada vez que se pasa a otra sesión más, a otra “puerta”, se experimenta la satisfacción de haber conquistado una superación personal.

Cada ciclo limpia diferentes traumas acumulados en nuestro subconsciente.

Con cada piedra que entra se invoca una dirección; la primera al Oeste, el lugar del misterio, la muerte y el lugar donde se oculta el Sol, donde el guerrero espiritual aprende a caminar sin miedo, reconociendo el lado oscuro de nuestro interior. En la segunda “puerta” al Norte, donde reconocemos la inteligencia, la fuerza y la sabiduría que nos sostienen en la vida. En la tercera al Este, donde recibimos la fuerza del nacimiento del espíritu, la fuerza de la vida naciente en nuestro corazón. En la cuarta al Sur, el lugar de la autocomprensión y la compasión.

En la ceremonia del inipi nos enfrentamos a nosotros mismos, a nuestros miedos y dolores más profundos y, superando cada una de sus etapas, vamos viendo y aprendiendo  a soltar y a romper nuestras propias barreras.

Siempre en cada uno de los participantes está presente el temor, el miedo a no poder superar la siguiente “puerta”; el aire se enrarece, el calor se vuelve agobiante, el humo casi insoportable y la oscuridad parece por momentos eterna… Todo, no es otra cosa que la resistencia de la mente, es el miedo a no poder respirar dentro de la cabaña. Por eso, en el temazcal todos estamos obligados a respirar de forma correcta, ya que de otro modo es imposible continuar. Por eso el chamán va orientando nuestra conciencia para, de manera natural, ir adaptando el ritmo y la forma de la respiración. Él va marcando el ritmo y la manera de aspirar y exhalar en cada uno de las “puertas”, de los momentos y según transcurra la ceremonia, la respiración tenderá a ser más pausada, consciente y profunda.

Rezos, oraciones de agradecimiento, plegarias por la salud propia y de los seres queridos… forman parte de la ceremonia del temazcal.

El agua toca las piedras y el ambiente se convierte en una nube de vapor en medio de una oscuridad absoluta, casi insoportable; el sudor y  con él la liberación de toxinas tanto físicas como mentales y espirituales.

El temazcal es una ceremonia ancestral transmitida de forma oral, de generación en generación, desde tiempos en que los continentes eran uno solo. Así sobreviven, de boca en boca, las oraciones convertidas en canciones sagradas que se cantan al ritmo del tambor.

La vida de la persona que participa en una ceremonia de temazcal nunca volverá a ser la misma; es tan fuerte y singular la experiencia que le será inviable pasar por alto el hecho de haberse visto cara a cara con sus errores pasados, sus angustias, sus tristezas y dolores más profundos, más celosamente guardados y ocultados por su mente. Podrá no asumir, enfrentar o enmendar sus vivencias, sus memorias del alma; pero no podrá desconocerlas en lo sucesivo.

En el temazcal se reúnen los cuatro elementos: tierra, aire, agua y fuego, siendo el hombre el quinto elemento, dando lugar a una ceremonia de una emoción imposible de narrar; tanto por su simpleza, las tremendas energías que mueve e involucra, como lo primitivo y benevolente de su rito; sólo arraigado en el corazón del chamán que la “corre” o guía igual que el corazón que debe tener: simple, austero, desarraigado de lo material y sabio amalgamador de la energía y la fuerza de los espíritus…





FUENTES:




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