jueves, 7 de junio de 2012

Las Cuatro Sendas del Chamán



Las sociedades chamánicas basan el poder de su "medicina" en la energía de cuatro arquetipos universales: el guerrero, el sanador, el vidente y el maestro. Si el curandero de una tribu es capaz de sanar a los enfermos es porque ha destilado e integrado en su ser la sabiduría ancestral de estas cuatro imágenes mitológicas.

Hace unos años la antropóloga californiana Ángeles Arrien expuso este conocimiento en "Las Cuatro Sendas del Chamán" (Ed. Gaia), donde sugería que cada uno de nosotros puede recuperar el equilibrio interno y la armonía con el entorno a través del desarrollo de estos arquetipos.

Hoy son numerosos los psicoterapeutas, como Charles Tart, Stanislav Grof o Liz Greene, quienes han incorporado a sus terapias técnicas chamánicas para inducir estados alterados de conciencia que despiertan en el paciente su propio poder sanador. También Ángeles Arrien propone utilizar las herramientas de poder de las culturas aborígenes para recorrer con ellas las diferentes vías del chamán, e integrar así en nuestras vidas la energía curativa de sus mitos. El camino lleva primero a reconocer sin ambages los aspectos sombríos de cada arquetipo. Es decir, qué actitudes relacionadas con esta figura mitológica nos ponen en dificultades continuas reclamando de ese modo más luz y espacio en nuestras acciones cotidianas. Y es que, al descuidar los aspectos luminosos propios del guerrero, el vidente, el sanador o el maestro, abrimos sin darnos cuenta una puerta a la enfermedad, a la depresión, a la soledad o al autoabandono. Por el contrario, al desarrollarlos logramos salud, sabiduría y entusiasmo por la existencia. Cada uno de nosotros puede identificarse más con uno o dos de estos arquetipos. Pero lo idóneo es que integremos las cualidades positivas de los cuatro para alcanzar la totalidad de nuestra esencia como seres humanos. A través del guerrero obtenemos los recursos del poder, la comunicación y el liderazgo; mediante el sanador nos vemos capaces de prestar atención a lo que tiene corazón; el vidente nos ayuda a percibir y decir la verdad en todo momento sin sentimientos de culpa y, por último, el maestro nos enseña a desapegarnos, con sentido del humor, flexibilidad y objetividad, de situaciones, personas o cosas que nos hacen infelices.


EL GUERRERO: Coraje y Poder
El guerrero es un brujo, un explorador y aventurero, líder o protector que invoca la fuerza interior para estar presente ante cualquier dificultad y actuar como guía.

Cuando no se ha desarrollado acostumbra a llamar nuestra atención haciéndonos caer en discusiones, conflictos y actitudes rebeldes frente a representantes de la autoridad, padres, jefes, el director del banco, el conductor del autobús, etc. O utiliza sus dotes de mando de forma abusiva y en beneficio personal. En el polo opuesto puede inhibirse y, entonces, la persona prefiere ocultar sus talentos y actuar en la sombra para no asumir la responsabilidad, pero proyecta su necesidad de liderazgo en otros individuos a los que idealiza primero para luego, cuando no actúan como él espera, criticarles y competir con ellos. Estas actitudes negativas revelan una falta total de autoestima.

 Pasos para recorrer la senda del Guerrero
- Desarrollar la capacidad de honrar y respetar las propias habilidades así como las de los demás y las de todas las cosas creadas sin hacer comparaciones y desde diferentes perspectivas.

- Comunicarse de forma equilibrada: decir sinceramente lo que se piensa y hacer lo que se dice. Cumplir los acuerdos y palabras dadas. Y aprender a decir "" o "No" cuando sea apropiado para los propios fines.

- Demostrar responsabilidad por cada acto. Por lo que se hace o por lo que se deja de hacer. Y encarar la vida con un ritmo de disciplina constante y a la vez flexible.

- Alcanzar los tres tipos de poder universal. Los pasos anteriores llevan directamente a detentar el poder de la presencia, por el que la persona llega a mostrarse en cada instante con sus cuatro inteligencias (mental, emocional, espiritual y física) y emanar así un carisma que atrae a los demás; el poder de la comunicación que permite elegir de forma acertada las palabras, tono de voz, lenguaje no verbal, contenido y momento para expresarse; y el poder de la posición, que significa defender sin miedo una postura e informar a los demás del por qué lo hace y que actúa así por propia voluntad.

Actos de poder para dar luz al Guerrero Interior
Meditación. Quince minutos al día al aire libre o ante una ventana. De pie, con la cabeza erguida, brazo izquierdo caído y derecho sobre el pecho, ojos fijos en un punto, pies separados a la distancia de los hombros. Hay que concentrarse en la sensación de estar arraigados en la tierra y en que ello posibilita el valernos por nosotros mismos, así como establecer límites y movernos en la vida desde la autoestima y el respeto por nuestros propios recursos.

Instrumento musical. Tocar las maracas. Su sonido, que imita el de la lluvia, crea un estado alterado de conciencia idóneo para la purificación y sanación del alma.

Bailar. Este es el acto de poder que más desarrolla este arquetipo y por ello ha sido utilizado por todas las culturas aborígenes. Según el tipo de ritmo elegido –fluido, entrecortado, lírico, sereno, caótico– el danzante adquiere gracia, refinamiento, alegría, paz o una vía para dar rienda suelta a su creatividad.

Animales de poder. Conectar a diario con la naturaleza del águila o los pájaros dota al guerrero del valor necesario para enfrentar los desafíos que la vida le depara.


EL SANADOR: Gratitud y Corazón
El sanador abre sus brazos al amor y a la gratitud. También muestra aceptación de las habilidades propias o ajenas. Y siempre tiene palabras amables, de aliento y de reconocimiento para el talento, carácter o apariencia externa de los otros.

El modo en que este arquetipo reclama atención a través de aspectos sombríos es el descuido de la salud y bienestar personal. Cuando no escuchamos al sanador interno caemos en hábitos contrarios a la vitalidad, generalmente adicciones que abren la puerta a la enfermedad y el malestar.

El arquetipo del sanador es una estructura mítica universal, que experimentamos todos los seres humanos.  Entre las culturas indígenas el sanador representa el principio de prestar atención a lo que tiene corazón y sentido.

Tradicionalmente se reconoce que el poder del amor es la fuerza curativa más importante que disponemos los seres humanos. Por eso los sanadores eficaces, de cualquier cultura son los que abren sus brazos al amor, es decir, al reconocimiento, a la aceptación, a las cosas válidas y a la gratitud.  Como también tienen una pericia natural para practicar el arte del reconocimiento. Reconocen plenamente que los mayores rencores, sólo son amor no expresado.

Nuestro corazón físico trabaja pausadamente y lo hará hasta el momento de nuestra muerte. No se cansa porque cada latido incorpore una fase de descanso.  Por eso, cuando hablamos del corazón en un sentido mas amplio, la idea de un ocio vivificante siempre está presente. No olvidemos que situar el ocio y el descanso en el centro de nuestra vida es lo que nos permitirá mantenernos jóvenes.  Por lo tanto el ocio no es un privilegio sino una virtud. No es el privilegio de unos pocos que pueden permitirse tener tiempo, sino la virtud de todos los que están dispuestos a conceder tiempo a lo que lleva tiempo: dar a cada tarea el tiempo que necesita.

Existen cuatro adicciones básicas que engloban todas las demás:

Adicción a la intensidad. Fomenta hábitos destructivos para sustituir la sensación de aburrimiento por la de estar vivos.

Adicción a la perfección. Vuelve a las personas rígidas e intolerantes con los errores propios o ajenos.

Adicción a la necesidad de saber y controlar todo compulsivamente. Convierte al individuo en alguien desconfiado y arrogante.

Adicción a lo que no funciona. Se muestra en una tendencia a exagerar las experiencias negativas y aferrarse a ellas.

Pasos para recorrer la senda del Sanador
- Poner el corazón en los quehaceres cotidianos. Muchas culturas aborígenes creen que el corazón es el puente entre el Padre Cielo y la Madre Tierra. Estas tradiciones describen el corazón de cuatro compartimientos, como pleno, abierto, claro y fuerte. Por eso debemos comprobar su estado, preguntándonos: ¿ Tengo hoy el corazón pleno, abierto, claro y fuerte? o ¿a medias, cerrado, confuso y débil? Si no nos sentimos con fuerza es porque nos falta coraje para ser auténticos.

- Experimentar los seis tipos de amor universal. Para mantener sanos los cuatros compartimientos de nuestro corazón, debemos explorar y abrirnos a los distintos tipos de amor universal: amor entre compañeros y amantes; padres e hijos; colegas y amigos; amor profesional entre maestro y estudiante; terapeuta y cliente; a uno mismo y amor universal o espiritual. Todos estos tipos de amor son puertas que nos permiten acceder a la sanación. Una visión equilibrada de ello nos invita a un viaje hacia la totalidad que dura toda la vida.

- El principio de reciprocidad:  La sanación implica la capacidad de dar y recibir equilibradamente y la habilidad de conectar. Logrando este equilibrio, mantendremos una justa relación con la Naturaleza y por ende una justa relación con nuestra propia naturaleza.  De ésta forma sería mas fácil mantener nuestra salud y bienestar.

- Visión equilibrada. sentir estas formas de amor prepara a la persona para comprender que la sanación requiere actitudes como recordar lo que hemos olvidado sobre la conexión de las cosas vivientes y no vivientes; abrazar lo que más tememos; abrir lo que está cerrado y ablandar lo duro; experimentar lo divino; creatividad, pasión y amor; aprender a confiar en la vida y mantener un equilibrio entre el dar y el recibir.

Actos de poder para dar luz al Sanador Interior
Meditación. Dedicar entre cinco y diez minutos diarios a la técnica del "acunamiento". Tumbado y con las manos sobre el corazón, izquierda encima de la derecha, hay que reconocer los propios talentos, el amor que se ha dado o recibido y concentrarse en el propósito de desarrollar la autoestima.

La postura de la meditación tumbada es la mas curativa que el cuerpo puede asumir, pues la asocia con el descanso y con el bienestar que procede del dar y recibir amor.  Ponemos al cuerpo en su “canoa del espíritu”, se abre a su guía interna y recibe la sanación.  Muchas sociedades chamánicas creen que mientras estamos en nuestra "canoa espiritual", el gran Espíritu, los antepasados y los aliados ayudantes nos revelan lo que necesitamos en ese momento para nuestra guía y sanación.

En la práctica de la meditación tumbada, honramos este tiempo a lo sagrado y nos dedicamos a desarrollar el sanador interno.  Tumbados en el suelo, con los ojos abiertos y suavemente enfocados en un punto lejano.  Un brazo descansa en paralelo a nuestro cuerpo y el otro doblado por el codo, con el antebrazo perpendicular al suelo.  El antebrazo elevado nos impedirá dormir; si ello ocurre, el brazo te despertará al caer al suelo o sobre tu cuerpo.

En esta postura nos conectamos con la energía curativa, nutricia, amorosa y reconfortante que reside dentro nuestro y con la guía divina sanamos nuestras partes heridas. También desarrollamos la autoestima y cuidamos de nosotros mismos, en la misma forma que debemos cuidar a los demás.

En el trabajo de acunamiento se dedican entre cinco y diez minutos a honrar al gran ser que somos y a recordar la profunda interconexión que sustenta y vincula a todos los seres. Tumbados en el suelo, se coloca la mano derecha sobre el corazón y la izquierda sobre la derecha (las manos simbolizan la sanación). En esta postura se reconocen los puntos fuertes y talentosos, lo mejor de nuestro carácter, las contribuciones efectuadas, el amor dado y recibido; identifica las heridas, las historias personales vinculadas a algún suceso traumático, y se ofrece al cosmos para que la trasmute y poder olvídarse de ellas.

Instrumento musical. Tocar el tambor. Su sonido imita los latidos del corazón y facilita su purificación. También ayuda a entrar en un estado de conciencia favorable para buscar guía espiritual.

El trabajo del viaje y el tambor es una práctica chamánica, que nos permite acceder a la información que emana de nuestro  "Yo Sagrado" o "Divino". Gracias a la guía sonora del tambor (ritmo rápido, generalmente, entre cuatro y siete ciclos por segundo), se entra en un estado alterado de conciencia. Cuando nos embarcamos en un viaje de este tipo, nos abrimos a la posibilidad de apartar los obstáculos y todo aquello que nos impide dar y recibir amor.  Esta práctica se usa para desarrollar un corazón pleno, fuerte, abierto y claro.  También provoca el alineamiento entre la frecuencia de nuestras ondas cerebrales y los estímulos auditivos externos, y esta armonización puede reequilibrar el sistema nervioso central.

Bailar. Los indígenas danzaban puesto que el ritmo es el alma de la vida, porque todo el universo gira a su alrededor, por eso cuando perdemos el ritmo, perdemos la alegría y ahí es cuando tenemos problemas.  También porque facilita la aparición de imágenes de contenido ritualista y ceremonial.

Practicar los ocho principios sanadores universales. Llevar una dieta equilibrada; realizar ejercicio físico; reservar tiempo para divertirse, jugar y reír sin perder el sentido del humor; escuchar música; recitar cantos y contar historias que transmitan valores éticos; sentir amor y contacto físico con otras personas; desarrollo de intereses, aficiones y proyectos creativos; pasar tiempo en la naturaleza, la belleza y entornos sanadores; cultivar la fe y creer en lo sobrenatural. Son los más usados por la mayoría de las culturas, aseguran salud y bienestar. Cuando no atendemos plenamente a estos principios nos encontramos en el lado sombrío del arquetipo del sanador. Estudiemos estos ocho puntos y evaluemos en que casos descuidamos la salud. Siendo honestos con nosotros mismos equilibraremos nuestras energías y recuperaremos el sanador interno.

Hay que recordar que el amor es siempre uno de los más claros ejemplos, del doble instinto que nos hace que cada día profundicemos más dentro de nosotros mismos y, al mismo tiempo, emerger de nosotros mismos para realizarnos en el otro: muerte y re-creación.

Animales de poder. Los sanadores están vinculados en general a los cuadrúpedos, renos, ciervos, caballos, vacas… Pero, además, han de estar en íntima conexión con la naturaleza y los árboles. Por ejemplo, cada primavera, algunos pueblos aborígenes ofrecen sus cicatrices y heridas, físicas o del alma, a un árbol para que las sane. Y hacen la promesa de no volver a hablar de ellas.

Según la tradición chamánica, podemos visitar el mundo de arriba en el que encontramos lugares mágicos, maestros importantes y experiencias que nos elevan y expanden. También viajamos al submundo, en el que los aliados ayudantes y los animales de poder nos fortalecen para que podamos afrontar con coraje nuestros desafíos y el mundo intermedio, es lo que llamamos la realidad: el mundo externo de la salud, las finanzas, el trabajo, la creatividad y las relaciones.

Contar historias.  Las culturas indígenas reconocen que contar historias puede reformar la experiencia de un individuo, su historia personal.  Muchos chamanes y curanderos son narradores consumados. Se les suele llamar ”los que cambian de forma” pues, a veces, hasta incluso cambian su propio aspecto físico.

Cuando realizamos un viaje de estos, lleguemos al lugar que lleguemos, tengamos en cuenta que es el lugar exacto  que necesitamos para convertirnos en nuestros propios sanadores y maestros.  Si no ocurre nada durante el viaje es un momento de espera e integración; literalmente, es el momento de no hacer nada.


EL VIDENTE: Sinceridad y Libertad
El vidente es el que dice la verdad. Su vía nos invita a ser quienes somos continuamente, por lo que nos recuerda de mil modos el sueño que deseamos realizar en esta vida.

Cuando no le prestamos atención, su forma de reclamar luz y cuidados es sobre todo inventar un falso yo sólo para cubrir las expectativas ajenas. La persona abandona entonces su auténtico yo y suele hacerlo por tres motivos: por amor a otra persona; obtener la aprobación de alguien o mantener la paz que cree haber conseguido. Cae así en una trampa que en realidad le vuelve débil de corazón e incapaz de decir la verdad.

La otra artimaña sutil que este arquetipo utiliza es hacernos ver como ciertas las proyecciones de nuestros propios defectos o anhelos. Los espejos y cristales que lucen cosidos a los trajes de los chamanes en algunas ceremonias recuerdan este artificio de la mente por el que proyectamos en otras personas partes de nosotros que pueden ser positivas o desafiantes. Cualidades que nos gustaría tener y envidiamos pero desconfiamos poder alcanzar, o los defectos que más detestamos y tememos reconocer en nosotros mismos. Sólo cuando la proyección se cae y conseguimos ver a la persona tal y como es en realidad, podemos darnos cuenta de esas partes ocultas de nuestro ser y traerlas de nuevo a casa. Entonces suele despertarse en nosotros una compasión sanadora que nos permite colocarnos en el lugar del otro y enjuiciar la realidad con la objetividad del vidente.

Pasos para recorrer la senda del Vidente
- Desenmascarar las proyecciones: sólo así nos sentiremos libres para expresarnos tal y como somos, incluso para recuperar nuestros sueños infantiles y hacerlos realidad.

- Evitar la negación y la indulgencia: negamos a las personas y las situaciones cuando no somos capaces de aceptarlas como son. Y nos volvemos indulgentes cuando, llevados por el miedo, no enfrentamos los conflictos si ello significa alterar nuestra paz.

- Liberar la creatividad: cuando estamos en conexión con nuestra autenticidad y dejamos a un lado ideas preconcebidas sobre lo que está bien y lo que está mal, el campo de la creatividad ilimitada siempre está disponible para que hagamos uso de él.

- Decir la verdad: "hablar con la lengua del espíritu", como dicen algunos indios americanos, significa ser capaz de expresar lo que se siente sin culpabilidad.

- Lograr las cuatro formas universales de visión: intuición para entender las voces interiores; visión externa que analiza con objetividad la realidad; visión interna que proporciona información a través del sueño e imágenes en estado de trance, y la visión holística que nos aporta un conocimiento completo de cada situación.

Actos de poder para dar luz al Vidente Interior
Meditación. En movimiento. Caminar, correr, cocinar, nadar, incluso pasar la aspiradora, cualquier acción puede funcionar para obtener una solución creativa a los problemas. También la plegaria puede procurarnos la ayuda de otros seres o ayudarnos a recuperar nuestro propósito existencial.

Instrumento musical. Tocar las campanas. Utilizadas tradicionalmente para convocar a la gente a los templos, asociadas por tanto a la espiritualidad, nos recuerdan nuestros sueños y nos conectan con nuestro ser esencial.

Cantar. Cantar las canciones que nos hicieron felices en la infancia o recitar mantras con vibraciones que atraen la fuerza vital, como el "Om" budista, incluso entonar sonidos inarticulados, posibilita al vidente recordar su proyecto existencial.

Llevar un diario de sueños. Esto potencia la capacidad de tener premoniciones o resolver problemas de forma intuitiva.

Animales de poder. Serpientes, lagartijas, salamandras y, en general, los animales que se arrastran, pues la soledad y el silencio de los lugares desérticos donde habitan son muy propicios para despertar la visión interior.


EL MAESTRO: Claridad y Fe
El maestro enseña a confiar y comprender la necesidad del desapego y está abierto a cualquier resultado de sus acciones sin inquietarse ante un posible éxito o fracaso.

Su forma de reclamar la atención a través de los aspectos sombríos es manifestar pautas de censura y control que llevan a la persona a mantener comportamientos rígidos y juicios excesivamente subjetivos basados en el miedo y anclados en la falta de confianza. También se muestra mediante la confusión e ignorancia. Ambas son el lado oscuro de la claridad. Cuando estamos atrapados en ellas actuamos y opinamos bruscamente de manera inapropiada e inconscientes del contexto en el que lo hacemos.

Otra fórmula a través de la cual el maestro expresa su necesidad de desarrollo son los apegos exagerados. Al aferrarnos demasiado a situaciones, relaciones o cosas, tendemos a controlar más que a confiar y perdemos objetividad. La sabiduría consiste en adaptarse a cada circunstancia con ligereza.

Pasos para recorrer la senda del Maestro
- Practicar la confianza: aprender a sentirse cómodos en la incertidumbre y la ignorancia de qué ocurrirá en el futuro o mañana mismo. Con el fin de integrar esta enseñanza los maestros utilizan trampas para sorprender a sus discípulos en situaciones inesperadas que les despiertan de sus rutinas y les permiten ver sus apegos.

- No aferrarnos: hay que ser capaz de no engancharse en una situación conflictiva y mantener el sentido del humor. Cuando no nos vemos arrastrados y podemos mantener nuestra objetividad y capacidad de reírnos, demuestra que las cosas no nos importan tanto. Hay que recordar también que cualquier perdida, material o afectiva, nos hace más humildes y nos enseña algo más sobre la aceptación y el desapego.

- Celebrar rituales: hacer ceremonias presididas por una intención sagrada honra los cambios de la vida y ayuda, en momentos de transición, a liberarnos del apego o del sentimiento de pérdida; de paso facilita el que todo vuelva a encajar en su sitio.

Actos de poder para dar luz al Maestro Interior
Meditación. Sentados en la postura del loto, en una silla o de rodillas. Mantenerse así, con los ojos cerrados y las manos sobre las rodillas, quince minutos al día para acceder a la quietud y al silencio. Este tipo de meditación enseña a esperar, escuchar y observar los mensajes del maestro interior.

Instrumento musical. Tocar palos y huesos. Chasquearlos representa el compromiso de romper con pautas y actitudes dañinas, sean familiares o culturales.

Invocar los espíritus de los antepasados. Las tradiciones chamánicas creen que las almas de nuestros ancestros nos acompañan y que podemos solicitar su ayuda mediante la danza o el sonido del tambor.

Guardar silencio. Las experiencias transpersonales se presentan con más facilidad en momentos de silencio y soledad, y, a ser posible, en medio de la naturaleza.

Animales de poder. Las criaturas que viven en océanos y ríos son propias del maestro. No en vano el agua es venerada por los chamanes como agente de purificación y modelo de flexibilidad.


miércoles, 6 de junio de 2012

La Elección



En un país en guerra, había un rey que causaba espanto. A sus prisioneros, no los mataba, los conducía a una sala donde había un grupo de arqueros de un lado y una inmensa puerta de hierro del otro, sobre la cual se veían grabadas figuras de calaveras cubiertas de sangre.

Allí les hacía formar un círculo y les decía:

- Ustedes pueden elegir entre morir a flechazos por mis arqueros o pasar por aquella puerta.

Todos elegían ser muertos por los arqueros.

Al terminar la guerra, un soldado se dirigió al soberano y le dijo:

- Señor, ¿puedo hacerle una pregunta?
- Dime, soldado. - Respondió el rey.

- ¿Qué había detrás de la puerta?
- ¡Ve y mira tú mismo! - Le dijo al soldado.


El soldado se acercó a la puerta,  temerosamente la abrió y a medida que lo hacía rayos de sol entraron y la luz invadió el ambiente. Finalmente, sorprendido, descubrió que la puerta se abría sobre un camino que conducía a...

¡LA LIBERTAD!

El soldado miró a su rey quién le dijo:

- Yo les daba la oportunidad de hacer una elección, pero por temor, preferían morir a arriesgarse a abrir la puerta.

Aquí tenemos un buen ejemplo de aquello a lo que nos conduce el miedo, porque:

¿Cuántas puertas dejamos de abrir por temor a arriesgar?

¿Cuántas veces perdemos la libertad y morimos en nuestro interior sólo por miedo a abrir la puerta de nuestros sueños?

¡Arriésgate a abrir puertas!

Atrévete a...




Abrir tu Interior


Las Cuatro Leyes de la Espiritualidad de la India


 

En las escuelas de la India se enseñan estas cuatro leyes:

Primera Ley


"La persona que llega a ti es la persona correcta".

Es decir, nadie llega a nuestras vidas por casualidad. Todas las personas que están cerca de nosotros, que nos rodean y con las que interactuamos, están ahí por una causa: ayudarnos a evolucionar y a aprender, para actuar conjuntamente y avanzar juntos en cada situación por complicada que ésta sea.

Segunda Ley


"Lo que sucede es la única cosa que podría haber sucedido".

Nada, absolutamente nada de lo que nos sucede en nuestras vidas podría haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle más insignificante. No existe justificación para decir que si se hubiera hecho esto o aquello, se hubiese logrado otro resultado diferente, ya sea mejor o peor. Lo que sucede es lo único que podría haber ocurrido y si ha ocurrido es para que tomemos nota de cada lección que nos aporta la vida, para que continuemos aprendiendo y sigamos hacia adelante. Todas y cada una de las situaciones que ocurren en nuestras vidas son perfectas, aun cuando nuestra mente y nuestro ego se resistan y no lo quieran aceptar.

Tercera Ley


"En cualquier momento en que algo comienza es el momento correcto".

Todo se inicia en el momento preciso y adecuado, ni antes, ni después. Cuando estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, será el momento en que comenzará.

Cuarta Ley


"Cuando algo termina, termina".

Sencillamente es así. Cuando algo termina en nuestras vidas es porque nuestra evolución en ese aspecto así lo requiere y seguiremos adelante enriquecidos con las experiencias anteriores. Por tanto, es mejor dejarlo ir, seguir adelante con la experiencia adquirida.

 
No es casual que estén leyendo esto. Este texto llega a ti porque estás preparado para comprenderlo, estás preparada para entender que ningún copo de nieve cae alguna vez en un lugar incorrecto, de la misma manera que ninguna gota de agua cae en un lugar equivocado.




¡
Vive Bien, Ama con todo tu Ser y
sé Inmensamente Feliz!

"Si un día tienes que elegir entre el mundo y el amor,
recuerda:
Si eliges el mundo quedarás sin amor,
pero si eliges el amor,
con él conquistarás al mundo"

(Albert Einstein)




lunes, 4 de junio de 2012

¿Qué es el Crecimiento Personal?



La fuerza del pensamiento es la luz del conocimiento;
la fuerza de la voluntad es la energía del carácter;
la fuerza del corazón es el amor.
(Ludwig Feuerbach)








Introducción
Nacemos con la potencialidad de crecer en lo físico, psicológico y social. Es evidente el cambio que ocurre en nuestro cuerpo. El proceso de nuestra evolución personal lo expresó Jean Piaget, psicólogo experto en psicología del desarrollo a través del concepto de "emergencia". Al año y medio, los niños juegan a ser la mamá sin que ella esté presente, emerge, entonces, la "función simbólica". En la adolescencia, después de sucesivos desarrollos, emerge la "función hipotética deductiva", que posibilita la reflexión en base a un marco flexible de múltiples perspectivas. En lo psico-social, evolucionamos desde una extrema vulnerabilidad de bebé a la vida adulta, donde es deseable asumir la propia responsabilidad de nuestros actos, pensamientos, emociones y sus consecuencias.

Nacemos, crecemos y envejecemos con la potencialidad de crecer, de expandir nuestras limitaciones y diversificar las opciones de relación con la vida. Esta podría considerarse la esencia del crecimiento personal.


Definición
Por desarrollo personal, crecimiento personal y otras expresiones similares, como la de autoayuda (utilizada sobre todo en el contexto editorial) son un conjunto de propuestas basadas, sobre todo, en la psicología y en la espiritualidad, que pretenden la modificación y la mejora de las potencialidades humanas que la persona puede hacer más allá de su desarrollo natural en función de la edad.

Con el trabajo de crecimiento personal la persona aumenta sus posibilidades de pensar, sentir y actuar de una manera saludable y plena. Es un trabajo distinto al que puede hacerse con la psicoterapia destinada ésta a resolver problemas puntuales concretos. Sin embargo, a veces, ambos tipos de trabajo coinciden y se complementan.

Se podría decir que la psicoterapia trata de ordenar algo que está desordenado, es decir, es el paso de la desorganización a la organización, del caos al equilibrio, mientras que el crecimiento personal trata de llegar a la plenitud, es decir, una vez que ya se tiene la organización y el equilibrio desarrollar la propia capacidad para el gozo, la vitalidad y la creatividad.

Una metáfora que puede ayudar a diferenciar el trabajo de psicoterapia del trabajo de crecimiento personal es imaginar que cada persona tiene su propio jardín y es responsable de cuidarlo. El trabajo de psicoterapia consiste en limpiarlo de piedras, matojos y malas hierbas, remover la tierra, tapar los hoyos, etc., o sea, dejar el terreno en buenas condiciones, mientras que el trabajo de crecimiento personal consiste en, estando ya limpio el terreno, regar y cuidar lo mejor posible las plantas y flores para que crezcan sanas y hermosas, expresando toda su belleza para deleite propio y de los demás.


Objetivo
La persona que trabaja en su crecimiento personal, a través de la consciencia de sí mismo, pretende aprovechar sus posibilidades de pensar libre y autónomamente, mantener una salud emocional sana, sentir y dominar su libertad, actuando con responsabilidad propia, siendo líder de sí misma para lograr el éxito de aquello que emprende.

Su objetivo es alcanzar el autoconocimiento, identificando con honestidad las cualidades y defectos propios, evaluándolos para decidir sobre qué se desea trabajar para cambiar de uno mismo, a través de las herramientas que se escojan para lograrlo; librarse de los obstáculos interiores y exteriores que permitan mantenerse en la serenidad y la paz interior, rompiendo con los bloqueos que impiden alcanzar el equilibrio. En definitiva, lograr llegar a ser quien se desea ser, donde el pensamiento, el sentimiento y la actuación personal sean una unidad coherente y responsable con la propia actitud, con autenticidad.

Dicho de otro modo, el crecimiento personal se produce cuando somos capaces de experimentar nuestra propia evolución, cuando nos desarrollamos como personas, como seres individuales, diferentes de los demás, pero integrados en el común de la humanidad. Crecimiento personal es poner en acción todos nuestros potenciales, luchar por nuestros objetivos y tener claro a dónde queremos llegar. Crecimiento Personal es tener la autoestima alta, tener conciencia sobre nosotros mismos, saber que podemos amar y ser dignos de ser amados. Es ser responsables de nuestra propia vida y tener la seguridad de que tenemos un poder personal para cambiarnos a nosotros mismos.

En resumen, el crecimiento personal es un "estilo de vida" que consiste en conectar, de manera integral y equilibrada,  con nuestro ser interior para obtener un nivel superior de consciencia, manteniendo la serenidad y la satisfacción en nuestra vida cotidiana, holísticamente hablando en los planos físico, mental, emocional y espiritual.


Características
El crecimiento personal no es una acción que se logre de un momento  a otro, es el resultado de un largo proceso de aprendizaje y adquisición de conocimiento y técnicas de avance progresivo que se mantienen en el tiempo, que permite al individuo aumentar continuamente sus conocimientos, sus habilidades, su potencial y su desarrollo emocional, biológico, espiritual y todos sus aspectos particulares.

Es Evolutivo
Es un proceso que se desarrolla a través de múltiples procesos simultáneos, que van seguidos unos de otros, los cuales permiten al individuo pasar por diferentes niveles de desarrollo y madurez.

Es Integral
Constituye muchas facetas del individuo, comprende todos los roles y aspectos partiendo desde lo individual para ir desarrollándose en lo general.

Es Progresivo
Esta es una característica que debe ser esencial en la persona, puesto que si no hay un nivel de progreso continuo en cada una de las áreas y en cada aspecto de su vida no puede hablarse de crecimiento personal, ya que el individuo simplemente existe, pero no crece, ni se desarrolla, en relación a su experiencia de vida.

Es Continuo
No tiene límite de edad, ni de etapa de desarrollo, ni está condicionado a un estilo de vida en particular, ni a un nivel adquisitivo, profesión o distinción social. Mientras el individuo tenga vida, siempre y constantemente, va experimentando su desarrollo en todas las facetas de su vida.



Aspectos que Abarca
Puede abarcar todas las facetas y aspectos del individuo, pero, principalmente podemos citar cinco pilares básicos del crecimiento personal del individuo, los cuales pueden integrar múltiples facetas en sí mismo.

Emocional y Sentimental
Hay muchas personas que no han podido crecer porque emocionalmente están atados a situaciones del pasado y tienen traumas, falta de perdón, muchos miedos, etc. Una persona que no está sana emocionalmente se le hace más difícil crecer y desarrollarse como persona, salvo que realice un esfuerzo para superar sus limitaciones.

Intrafamiliar
Hay personas que intentan crecer, pero su ambiente familiar está formado por personas que están estancadas emocionalmente, económicamente,  espiritualmente o en cualquier otra área de interés para la vida humana. Muchas veces, la persona que quiere crecer tendrá que luchar contra la corriente de los hábitos y costumbres familiares o tendrá que cambiar de ambiente, según la circunstancia.

Intelectual
El conocimiento es una de las herramientas que nos proporcionan mayor cantidad de recursos útiles para crecer como personas; mientras más conocemos, mas oportunidades tenemos de crecer, al contrario, mientras menos conocemos, mas fácil será la oportunidad para quedarnos estancados.

Profesional
Todas las personas tenemos cualidades, dones y talentos a desarrollar, éstas son las herramientas individuales que nos ayudan a crecer personalmente en nuestro aspecto profesional. Si no nos conocemos internamente acerca de qué somos, qué tenemos y qué queremos hacer con nuestras vidas, ni cuales son nuestros talentos, nuestras cualidades, habilidades y profesión, estaremos estancándonos profesional, vocacional y motivacionalmente.

Sociocultural
Nuestra cultura y nuestros valores sociales, muchas veces, determinan nuestros conocimientos, nuestros valores y, sin duda, también afectan a nuestro crecimiento personal. Por eso es bueno conocer nuestros principios y valores socioculturales que nos afectan y que nos permiten crecer.

Evaluación
-  Por la manera de interactuar con el mundo que nos rodea, de conducirnos y comportarnos con las personas y las cosas que nos rodean siempre son manifestaciones de nuestro grado de crecimiento y madurez personal.

-  Por la forma de interpretar el mundo que nos rodea. La forma que tenemos de ver las situaciones difíciles de la vida y la mayoría de las cosas que nos suceden son un reflejo de cómo está nuestro mundo interior. Si estamos creciendo personalmente, nuestra visión acerca de la vida estará en continuo crecimiento, pero si estamos estancándonos como personas, nuestra manera de ver la vida también será producto de una visión estancada.

-  Por la manera de resolver las situaciones. Nuestra manera de resolver los problemas, son producto de nuestro grado de madurez y crecimiento personal. Si somos personas que estamos crecidas vamos a desarrollar buenas maneras de resolver problemas, pero si estamos estancados personalmente, nuestra manera de ver los problemas, nos van a hacer sentir confundidos ante las amenazas de los conflictos y, por ultimo, podemos correr el riesgo de ser bastante incapaces para resolverlos.

-  Por la manera de afrontar los conflictos. No se refiere al hecho de resolver conflictos, sino del cómo enfrentamos lo que no es fácil de resolver o cuando la solución está en manos de otra(s) persona(s).

-  Por la capacidad de responder a las problemáticas de la vida. Hay muchas cosas que no podemos resolver, ni tampoco otros las pueden resolver, sino que simplemente son situaciones de la vida que no se pueden cambiar, pero sí se puede aprender a sobrellevarlas y, aquí es donde se ve mayormente reflejado el grado de crecimiento de las personas, en cuanto a la forma de enfrentar las situaciones difíciles de la vida, que no se pueden cambiar, pero que es inevitable vivirlas, aunque no se comprendan.

-  Por la forma de dar respuestas a los interrogantes de la vida. Así como hay situaciones difíciles que no se pueden resolver, hay situaciones difíciles que sí tienen solución, pero que necesitamos estudiar para saber como abordarlas, también existe otra realidad y es que, tanto situaciones que tienen solución, como las que no la tienen, en muchas ocasiones generan interrogantes, pero es importante conocer que, mientras crecemos, podemos ir aprendiendo a tener respuestas a estos interrogantes de la vida y mientras menos crezcamos, cada día estaremos llenos de dudas, incertidumbres, desconocimiento e ignorancia.


Verdades
- El Crecimiento personal está sustentado en todos los aspectos espirituales del individuo, dejando enteramente excluidos todos los aspectos que conciernen a lo material. El crecimiento personal va más allá de las adquisiciones que podemos obtener, sino que se relaciona con todo el aspecto espiritual del hombre.

- El Crecimiento personal sólo está condicionado a la manera en cómo el individuo se compromete consigo mismo. En la misma medida que nos comprometamos con esta labor de crecer personalmente vamos a crecer y mientras estemos menos comprometidos con nuestro crecimiento personal más lento será el proceso.

- El Crecimiento Personal afecta directa e indirectamente, de manera positiva o negativa, a las personas que nos rodean. Debemos reconocer que el grado de nuestro crecimiento personal nos afecta en todos los aspectos de la vida y esto incluye al círculo de personas que nos rodea; si crecemos, beneficiamos a todas las personas a nuestro alrededor, pero si no crecemos, muchas de nuestras acciones y decisiones afectarán directa e indirectamente a nuestro entorno: familiares, hijos, vecinos, amigos, compañeros de estudios, de trabajo...

- El Crecimiento Personal puede variar en su forma dependiendo de las características únicas de cada individuo. No debemos proponernos metas inalcanzables en cuanto a nuestro crecimiento personal, ni tampoco podemos pretender crecer al ritmo de las demás personas que nos rodean. Necesitamos saber que cada persona crece a su propio ritmo.

- El Crecimiento Personal se puede desarrollar con disciplina, relaciones, hábitos, convicciones y un continuo ejercitar de nuestras capacidades y talentos personales, que nos permitan alcanzar éxitos en este área. Crecer es una situación que nos permite avanzar y lograr grandes cosas día a día y no se construye de una sola vez.


Factores que Impiden el Crecimiento Personal
- Ambientes donde hay muchas personas estancadas socialmente.
- Alto nivel de Egocentrismo.
- Una salud emocional y sentimental que no ha sanado.
- Una educación familiar inapropiada o escasa.
- Personas que seleccionan amistades y parejas que fomentan relaciones dañinas.
- No tener prioridades establecidas.
- Dar más valor a lo material que a lo espiritual.
- No conocerse a uno mismo, no explorarse internamente.
- Ignorar muchas cosas en la vida por falta de conocimiento.

 Factores que Facilitan el Crecimiento Personal
- Aprender a estudiar el entorno y a la gente que nos rodea.
- Preparación académica.
- Seleccionar amistades y parejas que estén en continuo crecimiento y de quienes se puede aprender.
- Desarrollar la autoestima, porque muchas veces éste es un factor que afecta poderosamente al crecimiento personal.
- Investigar sobre profesiones.
- Explorarse internamente a diario para conocer los propios defectos y cualidades.
- Establecer metas personales a corto, medio y largo plazo.
- Realizar planes de vida constantemente.
- Dedicar tiempo constantemente para el autoanálisis interior.


Técnicas
Se podrían clasificar en función de lo que cada aspecto que tienden a potenciar, aun cuando es posible que cada una de ella actúe en mayor o menor medida en los otros campos. Algunas técnicas que pueden emplearse son:

Técnicas corpóreo-emocionales
- Vegetoterapia u orgonomía (Wilhelm Reich).
- Análisis bioenergético (Alexander Lowen)
- Radix (Charles Kelley).
- Terapia primal (Janov).
- Análisis afectivo-primal (Claude Aliáis).
- Renacimiento o "Rebirthing" (Leonard Orr).
- Somaterapia.

Técnicas de autoconsciencia
- Terapia Gestalt (Fritz Perls, Paul Goodman).
- Ensueño dirigido (Robert Dessoille).
- Eneagrama de la personalidad.
- Sofrología (Caycedo).
- Control Mental (Silva).
- Psicosíntesis (Assagioli).

Técnicas interpersonales
- Análisis Transaccional (Eric Berne).
- Psicodrama (Jacob Levi Moreno).
- Coaching.

Técnicas de meditación
- Meditación trascendental.
- Zazen.
- Vipassana.
- Ho'oponopono.
- Diferentes técnicas de yoga.

Técnicas manejo de energía
- Reiki.
- Kundalini yoga.
- Tantra.

Técnicas de relajación
- Respiración abdominal.
- Relajación muscular progresiva de Jacobson.
- Entrenamiento autógeno o autohipnosis.

FUENTES:
Desarrollo Personal
http://es.wikipedia.org/wiki/Desarrollo_personal
Caminos de Crecimiento Personal
http://www.pnlnet.com/caminos-de-crecimiento-personal/
Qué es el Crecimiento Personal
http://www.crecimiento-personal.com/crecimiento_personal.htm
Crecimiento Personal
http://www.mailxmail.com/curso-crecimiento-personal-2


El Reiki y el Crecimiento Personal



Aunque no es la primera ocasión que hablo del reiki en el blog, me gustaría enfocarlo desde el punto de vista de una técnicas muy válida para formentar nuestro crecimiento personal, porque quien empieza a introducirse en su práctica, comienza a ver que no sólo se limita a una técnica, sino que puede abrirnos caminos para nuestro desarrollo y acabar convirtiéndose en un filosofía de vida que nos ayuda a sentirnos en armonía con todas los componentes de nuestro ser, con el mundo exterior y con los avatares de la vida. Esto se puede apreciar con la observación cotidiana de los cinco principios legados por Mikao Usui:


El Reiki nos ayuda a conectarnos con la esencia de nuestro ser, permitiéndonos estar en sintonía con la parte más genuina de nosotros mismos, para llevarnos nuevamente al camino de nuestro origen, brindándonos un sentimiento de intuición con todo que nos hace encontrar la plenitud y el amor incondicional por todo lo que existe.
De esta manera seremos libres de culpas, miedos, angustias, incertidumbre, desesperación y aún de la enfermedad producida por estas emociones.

Esta visión de orden superior considera la enfermedad como una desarmonía entre nuestra vibración y la fuente de energía universal.

El "Ki" es la energía vital universal que rodea todo lo que existe en el Universo. Hoy sabemos que la energía ("KI") es la unidad básica del Universo y este concepto ya era conocido por la humanidad en sus diferentes civilizaciones, así se la conoce con diferentes nombres, por ejemplo, para los chinos es el "Chi", en la India se la conoce como "Prana", etc.

En todas ellas se hace referencia a una fuerza, a veces de origen desconocido, que, según el grado de creencias, algunos la transformaban en religión y otros en ciencia. Todos coincidían en que esta fuerza tenía un carácter creador, sanador, armonizador y se la utilizaba como un camino de vuelta hacia la recuperación de la salud, de la alegría y el amor, llevándose a cabo esto a través de la imposición de las manos sobre el cuerpo de otra persona, tal como lo haría una madre cobijando al hijo dolorido.

Estamos hablando entonces de un hecho habitual, cotidiano, simple y de extrema practicidad, del cual todos los seres humanos podemos ser transmisores y receptores.

El hecho de transmitir energía a través de las manos nos conecta con nuestra misión primigenia que es la de comunicarnos y desarrollar el amor incondicional. A su vez, esto nos liga con nuestra propia esencia, con el amor universal.

El acto de imposición de manos en el cuerpo para aliviar el dolor es tan antiguo como los instintos. Ante la sensación de dolor, lo primero que hacemos es llevar las manos hacia el lugar dolorido. Cuando un niño cae y se lastima quiere que su madre lo toque y se siente mejor enseguida. Esos actos tan sencillos son la base de todas las técnicas de sanación por el tacto. Los cuerpos vivientes irradian calor y energía. Esta energía es la fuerza vital propiamente "Ki", y ésta es la raíz que aparece en la palabra "Reiki".

El "Chi" es una energía de tipo eléctrico que configura el organismo y determina su estado de salud. Cuando el "Chi" o "Ki" abandona el cuerpo, la vida se separa de éste. Pero "Ki" es también la fuerza vital esencial de la tierra, los planetas, las estrellas y los cielos; todas estas energías influyen sobre el "Ki" de todo cuerpo viviente. Todo tiene "Ki" y lo irradia: es la energía biomagnética del aura.

En el sistema Reiki, la persona que ha recibido los iniciaciones Reiki tiene abiertos los canales de energía (Chakras) y despejadas las obstrucciones por efecto de dicho iniciación.

En estas condiciones, no solo aumenta su captación de energía vital mejorando su propio estado, sino que además participa activamente de la fuente de todo "Ki" universal.

Ciertamente, todos los seres vivos tienen "Ki", pero los iniciaciones Reiki re-conectan al que los recibe de una manera más directa con esa fuente inagotable.

Con su primera iniciación Reiki I el receptor se convierte en un canal de esta energía curativa universal.

El iniciación, al poner en contacto a la persona con esa fuente infinita de "Ki", aumenta la energía de ésta, le aporta la curación y le confiere el poder de sanarse a uno mismo y a otras personas sin agotar sus propias reservas de energía. En los breves minutos que dura le proceso del iniciación, la persona que recibe la energía Reiki se hace beneficiaria de un regalo que va a cambiar su vida para siempre en sentido positivo y desde cualquier punto de vista que se lo contemple.

Las personas que lo reciben experimentan sensaciones determinadas, aunque según la persona, diferentes. Dicho iniciación no aporta nada nuevo; sólo abre y sintoniza lo que ya estaba "dormido" en la persona.

Los tres grados en que se divide tienen la siguiente significación:
Reiki I. Sana en el plano físico los malestares de la persona que lo recibe. La salud física suele acusar una mejoría perceptible durante los meses siguientes al iniciación y las sesiones son primordialmente auto-terapéuticas.

Reiki II. Aumenta considerablemente la capacidad de energía curativa, dirigiéndose ésta de manera más específica a los aspectos emocionales, mentales y "kármicos" de la curación en quién lo recibe. La curación en el nivel Reiki II añade instrumentos (símbolos) para sanar a alguien que no está físicamente presente: es la curación a distancia.

Reiki III. Es el grado de la maestría, el cual se realiza en dos etapas; la primera es la de practicante, en la que se reciben los símbolos de Reiki III específicos para el aspecto espiritual, pero el reikista no realiza iniciaciones a otras personas. Esto está reservado para la segunda etapa, ya que cuando se promueve a Maestro de La Luz, o Sensei, se entiende que se ha llegado a dominar el sistema y se está capacitado para transmitirlo; sin añadir ninguna connotación de vanidad ni sentido de la propiedad alguno.

El terapeuta de Reiki III experimenta una acentuación aún mayor de su capacidad de canalizar energía.

La sanación Reiki se dirige a la persona entera; al sanar un dolor de cabeza no se está trabajando exclusivamente en eso, sino que el dolor puede ser causado por un problema en algún órgano u otra parte del cuerpo, pero la energía irá hacia donde sea necesario restablecer la armonía. Lo mismo sucede con la parte mental, emocional y espiritual. El sanador Reiki atiende por medio de la energía a los cuatro cuerpos del ser y no se limita a uno sólo o a una parte de él, sino que abarca el nivel holístico de la persona.

FUENTE: