Una manera original de bailar un tango a la vez que, el Duo Artemiev, compuesto por los artistas rusos Elena Mosgalevskaya y Dmitri Artemiev, demuestra su habilidad en el trapecio. Una extraordinaria exhibición de arte, elegancia y coordinación presentada en el programa televisivo francés "El Cabaret más Grande del Mundo" y con fondo musical Santa María del Buen Ayre", del álbum "La Revancha del Tango" de Gotan Project.
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jueves, 2 de febrero de 2012
Lo que Quiero Ahora
Será
porque tres de mis más queridos amigos se han enfrentado inesperadamente estas
Navidades a enfermedades gravísimas. O porque, por suerte para mí, mi compañero
es un hombre que no posee nada material pero tiene el corazón y la cabeza más
sanos que he conocido y cada día aprendo de él algo valioso. O tal vez porque,
a estas alturas de mi existencia, he vivido ya las suficientes horas buenas y
horas malas como para empezar a colocar las cosas en su sitio. Será, quizá,
porque algún bendito ángel de la sabiduría ha pasado por aquí cerca y ha dejado
llegar una bocanada de su aliento hasta mí. El caso es que tengo la sensación
–al menos la sensación– de que empiezo a entender un poco de qué va esto
llamado vida.
Casi
nada de lo que creemos que es importante me lo parece. Ni el éxito, ni el
poder, ni el dinero, más allá de lo imprescindible para vivir con dignidad.
Paso de las coronas de laureles y de los halagos sucios. Igual que paso del
fango de la envidia, de la maledicencia y el juicio ajeno. Aparto a los
quejumbrosos y malhumorados, a los egoístas y ambiciosos que aspiran a reposar
en tumbas llenas de honores y cuentas bancarias, sobre las que nadie derramará
una sola lágrima en la que quepa una partícula minúscula de pena verdadera.
Detesto los coches de lujo que ensucian el mundo, los abrigos de pieles
arrancadas de un cuerpo tibio y palpitante, las joyas fabricadas sobre las
penalidades de hombres esclavos que padecen en las minas de esmeraldas y de oro
a cambio de un pedazo de pan.
Rechazo
el cinismo de una sociedad que sólo piensa en su propio bienestar y se
desentiende del malestar de los otros, a base del cual construye su derroche. Y
a los malditos indiferentes que nunca se meten en líos. Señalo con el dedo a
los hipócritas que depositan una moneda en las huchas de las misiones pero no
comparten la mesa con un inmigrante. A los que te aplauden cuando eres reina y
te abandonan cuando te salen pústulas. A los que creen que sólo es importante
tener y exhibir en lugar de sentir, pensar y ser.
Y
ahora, ahora, en este momento de mi vida, no quiero casi nada. Tan sólo la
ternura de mi amor y la gloriosa compañía de mis amigos. Unas cuantas
carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la cama. El recuerdo dulce
de mis muertos. Un par de árboles al otro lado de los cristales y un pedazo de
cielo al que se asomen la luz y la noche. El mejor verso del mundo y la más
hermosa de las músicas. Por lo demás, podría comer patatas cocidas y dormir en
el suelo mientras mi conciencia esté tranquila.
También
quiero, eso sí, mantener la libertad y el espíritu crítico por los que pago con
gusto todo el precio que haya que pagar. Quiero toda la serenidad para
sobrellevar el dolor y toda la alegría para disfrutar de lo bueno. Un instante
de belleza a diario. Echar desesperadamente de menos a los que tengan que irse
porque tuve la suerte de haberlos tenido a mi lado. No estar jamás de vuelta de
nada. Seguir llorando cada vez que algo lo merezca, pero no quejarme de ninguna
tontería. No convertirme nunca, nunca, en una mujer amargada, pase lo que pase.
Y que el día en que me toque esfumarme, un puñadito de personas piensen que
valió la pena que yo anduviera un rato por aquí. Sólo quiero eso. Casi nada. O
todo.
Por: Ángeles Caso
miércoles, 1 de febrero de 2012
Felicidades a José Luis Sampedro
¡Muchas felicidades, José Luis!
"Uno escribe a base de ser un minero de sí mismo".
"El tiempo no se agota en los relojes; está sobre ellos. No les obedece: sería como creer que la fiebre la crean los termómetros... Los relojes marcan un sólo tiempo y ¡hay tantos a la vez!"
"Hay que sentirse abierto y saber aceptar. Los caminos del encuentro son imprevisibles y es menester andar alerta para no descuidarse en las encrucijadas... ¡Las encrucijadas de la vida! Son la oportunidad para saltar y aparecen inesperadamente."
"Seguimos sosteniendo las mismas barbaridades, las mismas crueldades, las mismas salvajadas. ¿Cómo es posible eso? ¿Cómo no hemos aprendido a vivir, a vivir en paz, a vivir con la naturaleza, a vivir con sosiego? A disfrutar de esa técnica. Es pura barbarie. (......) No sabemos que hacer con la técnica. No tenemos el arte de vivir. Tenemos mucha técnica y muy poca sabiduría".
"No hemos aprendido a vivir como humanidad, la humanidad está por hacer".
"Se habla mucho del derecho a la vida, pero no de lo importante que es el deber de vivirla."
"La vida es una navegación difícil sin una buena brújula."
"Estamos haciendo un uso humano de los seres humanos?¿Estamos haciendo un uso humano de nosotros mismos? ¿Estamos sabiendo vivir humanamente?".
"La ciencia avanza, la técnica innova... pero no añaden nada al vivir humano, tejido con emociones más que con razones... Las razones se añaden luego, para justificarnos: seguimos amando y odiando como en Grecia."
"Sin libertad de pensamiento, la libertad de expresión no sirve para nada."
"No tenéis derecho a recurrir a la violencia, porque tenéis la razón y el futuro."
"No es que el capitalismo sea malo, es que está agotado."
“Lo que más me indigna es la indiferencia con que se contemplan las cosas, en general. Y en los dirigentes, la ignorancia y la soberbia”.
"Hay dos clases de economistas; los que quieren hacer más ricos a los ricos y los que quieren hacer menos pobres a los pobres."
"No es lo mismo la ley que la justicia."
(José Luis Sampedro)
(José Luis Sampedro)
Adecuado para reflexionar, seguidamente podéis escuchar el discurso "No hemos aprendido a vivir" de José Luis Sampedro, en la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M), sobre el humanismo, dirigido especialmente a los jóvenes, y pronunciado en el Aula Magna de la universidad, en el acto de homenaje que se le tributó en la III edición del Festival de novela policíaca de Madrid Getafe Negro, el 19 de octubre de 2010, en el cual se le hizo entrega del I Premio "José Luis Sampedro" a personas con valores humanistas dignos de reconocimiento.
En la mesa, de izda. a dcha.: el rector de la Universidad Complutense de Madrid, Carlos Berzosa, José Luis Sampedro y el comisario del Festival Getafe Negro, Lorenzo Silva.
La Impotencia de las Tribus Indígenas
¡¡¡ QUÉ RECORRA EL MUNDO ESTA IMAGEN !!!
Deseo compartir con mis lectores un texto que he obtenido a través de Facebook y que me ha conmovido por el gesto del jefe de la tribu Kayapo de Brasil y porque estoy plenamente de acuerdo en la exposición de aquella persona, desconocida para mí, que hizo difundir esta noticia en la red social, porque no podemos seguir permitiendo que nuestra "civilización incivilizada" siga destruyendo nuestro planeta, a sus pueblos, sus costumbres y los hogares de miles de personas que luchan por la conservación de su hábitat natural, sus ritos y creencias y lo más importante, su identidad propia obligándoles a formar parte de una sociedad que, muy inteligentemente rechazan.
"Respeto más a un guerrero que cuida la vida, por nosotros, por nuestros hijos y nietos y por 7 generaciones futuras, que a las acciones en nombre de la falsa civilizacion y sus intereses.
En Brasil, mientras los periódicos y las televisiones hablan de la vida de los famosos, el ...jefe de la tribu Kayapo recibía la peor noticia de su vida:
Dilma, la nueva presidenta de Brasil, ha dado el visto bueno a la construcción de una planta hidroeléctrica enorme (la tercera más grande del mundo), lo cual representa la sentencia de muerte a todos los pueblos cercanos al río ya que la presa inundará 400.000 hectáreas de bosque.
Dilma, la nueva presidenta de Brasil, ha dado el visto bueno a la construcción de una planta hidroeléctrica enorme (la tercera más grande del mundo), lo cual representa la sentencia de muerte a todos los pueblos cercanos al río ya que la presa inundará 400.000 hectáreas de bosque.
Más de 40.000 indígenas tendrán que buscar otro lugar donde vivir. La destrucción del hábitat natural, deforestación y la desaparición de multitud de especies es un hecho.
Lo que conmueve y hace que algo se retuerza por dentro, lo que genera vergüenza de ser occidental es la impresión que tuvo el jefe de la comunidad Kayapo al enterarse de esa decisión, su gesto de dignidad y de impotencia ante el avance del progreso capitalista, la modernidad depredadora, la civilización que no respeta la diferencia ...
Pero sabemos que como una imagen hablaría más y mejor, ésta pondría de manifiesto la realidad que muestra el verdadero precio de nuestra "calidad de vida" burguesa."
Lo que conmueve y hace que algo se retuerza por dentro, lo que genera vergüenza de ser occidental es la impresión que tuvo el jefe de la comunidad Kayapo al enterarse de esa decisión, su gesto de dignidad y de impotencia ante el avance del progreso capitalista, la modernidad depredadora, la civilización que no respeta la diferencia ...
Pero sabemos que como una imagen hablaría más y mejor, ésta pondría de manifiesto la realidad que muestra el verdadero precio de nuestra "calidad de vida" burguesa."
¡EL AMAZONAS ES EL PULMÓN DE NUESTRO PLANETA!
¿QUÉ HAREMOS SI SEGUIMOS PERMITIENDO SU DESTRUCCIÓN?
¿VERLO EN UNA EXPOSICIÓN COMO MUESTRA EL SIGUIENTE VIDEO?
Concebida para la sensibilización del público en general, con hincapié en el público escolar, Planeta Amazonia invita a descubrir las maravillosas especies de botánica, fauna y etnografía de la selva más grandiosa del mundo. A través de un trabajo laborioso realizado en Brasil por el equipo de CIPÓ, y gracias a la colaboración de las autoridades brasileñas, ha sido posible hacer llegar a la sociedad española una importante variedad de piezas amazónicas, cuyas texturas, formas, colores e historias nos hablan de la lucha por su supervivencia, de la esperanza y de la riqueza de la vida. Exposición itinerante, adaptada a superficies de 150 a 300 m2. Módulos versátiles que se adaptan a los diferentes espacios, piezas amazónicas de botánica, fauna y culturas indígena y cabocla, fotografías a gran escala, mapas satelitales, réplicas, proyecciones, sonidos, interactivos y carteles divulgativos y concienciadores.
La Generación del 27
La Generación del 27 se dio a conocer en el panorama cultural español alrededor del año 1927, con el homenaje a Luis de Góngora en el Ateneo de Sevilla, en el cual participaron la mayoría de aquellos que se consideran sus miembros.
La nómina habitual del grupo poético del 27 se limita a diez autores: Jorge Guillén, Pedro Salinas, Rafael Alberti, Federico García Lorca, Dámaso Alonso, Gerardo Diego, Luis Cernuda, Vicente Aleixandre, Manuel Altolaguirre y Emilio Prados, si bien hubo también muchos otros escritores, novelistas, ensayistas y dramaturgos que pertenecen a ella, como León Felipe, Miguel Hernández
Ha de tenerse en cuenta, asimismo, que no toda la producción literaria del 27 está escrita en castellano; algunos de ellos son autores de textos literariamente estimables en otros idiomas, como Salvador Dalí u Óscar Domínguez, que escribieron en francés, o en inglés, como Felipe Alfau; es más, algunos escritores y artistas extranjeros tuvieron también mucho que ver en esta estética, como Pablo Neruda, Vicente Huidobro o Jorge Luis Borges.
También se pueden incluir en el grupo artistas de otras ramas como del arte, como el cineasta Luis Buñuel, pintores surrealistas como Salvador Dalí o compositores como Rodolfo y Ernesto Halffter.
En los autores del 27 es muy significativa la tendencia al equilibrio, a la síntesis entre polos opuestos, incluso dentro de un mismo autor. "Entre lo intelectual y lo sentimental. La emoción tiende a ser refrenada por el intelecto. Prefieren inteligencia, sentimiento y sensibilidad a intelectualismo, sentimentalismo y sensiblería" (Bergamín).
Se mueven entre una concepción romántica del arte (arrebato, inspiración) y una concepción clásica (esfuerzo riguroso, disciplina, perfección). Lorca decía que si era poeta "por la gracia de Dios (o del demonio)" no lo era menos "por la gracia de la técnica y del esfuerzo". Entre la pureza estética y la autenticidad humana, entre la poesía pura (arte por el arte; deseo de belleza) y la poesía auténtica, humana, preocupada por los problemas del hombre (más habitual tras la guerra: Guillén, Aleixandre...). Entre el arte para minorías y mayorías, alternan el hermetismo y la claridad, lo culto y lo popular (Lorca, Alberti, Diego). Se advierte un paso del "yo" al "nosotros". "El poeta canta por todos", dijo Aleixandre. Entre lo universal y lo español, entre los influjos de la poesía europea del momento (surrealismo) y de la mejor poesía española de siempre. Sienten gran atracción por la poesía popular española: cancioneros, romanceros... Entre tradición y renovación. Se sienten próximos a las Vanguardias (Lorca, Alberti, Aleixandre y Cernuda poseen libros surrealistas; G.Diego, creacionistas); próximos a la generación anterior (admiran a Juan Ramón, Unamuno, los Machado, Rubén Darío...); admiran del XIX a Bécquer y sienten auténtico fervor por los clásicos: Manrique, Garcilaso, San Juan, Fray Luis, Quevedo, Lope de Vega y, sobre todos, Góngora.
Un Poema de Amor y una Canción Desesperada
"Veinte poemas de amor y una canción desesperada" es una de las más célebres obras del poeta chileno Pablo Neruda. Publicado en 1924, el poemario lanzó a su autor a la fama con apenas 19 años de edad, y es una de las obras literarias de mayor renombre del siglo XX en la lengua española.
Para que tú me oigas
mis palabras
se adelgazan a veces
como las huellas de las gaviotas en las playas.
Collar, cascabel ebrio
para tus manos suaves como las uvas.
Y las miro lejanas mis palabras.
Más que mías son tuyas.
Van trepando en mi viejo dolor como las yedras.
Ellas trepan así por las paredes húmedas.
Eres tú la culpable de este juego sangriento.
Ellas están huyendo de mi guarida oscura.
Todo lo llenas tú, todo lo llenas.
Antes que tú poblaron la soledad que ocupas,
y están acostumbradas más que tú a mi tristeza.
Ahora quiero que digan lo que quiero decirte
para que tú las oigas como quiero que me oigas.
El viento de la angustia aún las suele arrastrar.
Huracanes de sueños aún a veces las tumban
Escuchas otras voces en mi voz dolorida.
Llanto de viejas bocas, sangre de viejas súplicas.
Ámame, compañera. No me abandones. Sígueme.
Sígueme, compañera, en esa ola de angustia.
Pero se van tiñendo con tu amor mis palabras.
Todo lo ocupas tú, todo lo ocupas.
Voy haciendo de todas un collar infinito
para tus blancas manos, suaves como las uvas.
(Pablo Neruda)
CANCIÓN DESESPERADA
Emerge tu recuerdo de la noche en que estoy.
El río anuda al mar su lamento obstinado.
Abandonado como los muelles en el alba.
Es la hora de partir, oh abandonado!
Sobre mi corazón llueven frías corolas.
Oh sentina de escombros, feroz cueva de náufragos
En ti se acumularon las guerras y los vuelos.
De ti alzaron las alas los pájaros del canto.
Todo te lo tragaste, como la lejanía.
Como el mar, como el tiempo. Todo en ti fue naufragio.
Era la alegre hora del asalto y el beso.
La hora del estupor que ardía como un faro.
Ansiedad de piloto, furia de buzo ciego,
turbia embriaguez de amor, todo en ti fue naufragio.
En la infancia de niebla mi alma alada y herida.
Descubridor perdido, todo en ti fue naufragio.
Te ceñiste al dolor, te agarraste al deseo.
Te tumbó la tristeza, todo en ti fue naufragio.
Hice retroceder la muralla de sombra.
anduve más allá del deseo y del acto.
Oh carne, carne mía, mujer que amé y perdí,
a ti en esta hora húmeda, evoco y hago canto.
Como un vaso albergaste la infinita ternura,
y el infinito olvido te trizó como a un vaso.
Era la negra, negra soledad de las islas,
y allí, mujer de amor, me acogieron tus brazos.
Era la sed y el hambre, y tú fuiste la fruta.
Era el duelo y las ruinas, y tú fuiste el milagro.
Ah mujer, no sé cómo pudiste contenerme
en la tierra de tu alma, y en la cruz de tus brazos!
Mi deseo de ti fue el más terrible y corto,
el más revuelto y ebrio, el más tirante y ávido.
Cementerio de besos, aún hay fuego en tus tumbas,
aún los racimos arden picoteados de pájaros.
Oh la boca mordida, oh los besados miembros,
oh los hambrientos dientes, oh los cuerpos trenzados.
Oh la cópula loca de esperanza y esfuerzo
en que nos anudamos y nos desesperamos.
Y la ternura, leve como el agua y la harina.
Y la palabra apenas comenzada en los labios.
Ese fue mi destino y en él viajó mi anhelo,
y en el cayó mi anhelo, todo en ti fue naufragio.
Oh sentina de escombros, en ti todo caía,
qué dolor no exprimiste, qué olas no te ahogaron.
De tumbo en tumbo aún llameaste y cantaste
de pie como un marino en la proa de un barco.
Aún floreciste en cantos, aún rompiste en corrientes.
Oh sentina de escombros, pozo abierto y amargo.
Pálido buzo ciego, desventurado hondero,
descubridor perdido, todo en ti fue naufragio.
Es la hora de partir, la dura y fría hora
que la noche sujeta a todo horario.
El cinturón ruidoso del mar ciñe la costa.
Surgen frías estrellas, emigran negros pájaros.
Abandonado como los muelles en el alba.
Sólo la sombra trémula se retuerce en mis manos.
Ah más allá de todo. Ah más allá de todo.
Es la hora de partir. Oh abandonado.
(Pablo Neruda)
martes, 31 de enero de 2012
Marinero en Tierra
... Y ya estarán los esteros
rezumando azul de mar.
¡Dejadme ser, salineros,
granito del salinar!
¡Qué bien, a la madrugada,
correr en las vagonetas,
llenas de nieve salada,
hacia las blancas casetas!
¡Dejo de ser marinero,
madre, por ser salinero!
Si mi voz muriera en tierra,
llevadla al nivel del mar
y nombradla capitana
de un blanco bajel de guerra.
¡Oh mi voz condecorada
con la insignia marinera:
sobre el corazón un ancla
y sobre el ancla una estrella
y sobre la estrella el viento
y sobre el viento la vela!
(Rafael Alberti)
La Guitarra
Empieza el llanto
de la guitarra.
Se rompen las copas
de la madrugada.
Empieza el llanto
de la guitarra.
Es inútil callarla.
Es imposible
callarla.
Llora monótona
como llora el agua,
como llora el viento
sobre la nevada.
Es imposible
callarla.
Llora por cosas
lejanas.
Arena del Sur caliente
que pide camelias blancas.
Llora flecha sin blanco,
la tarde sin mañana,
y el primer pájaro muerto
sobre la rama.
¡Oh, guitarra!
Corazón malherido
por cinco espadas.
(Federico García Lorca)
En la redonda encrucijada,
seis doncellas bailan.
Tres de carne y tres de plata.
Los sueños de ayer las buscan,
pero las tiene abrazadas,
un Polifemo de oro.
¡La guitarra!
(Federico García Lorca)
Consumación
Si yo fuese un
niño,
si yo fuese un
niño, redondo, quieto y sumergido.
Sumergido, no;
sacado a la luz, estallado hacia fuera, exhibido en esa otra Creación donde un
niño es un niño en su reino.
Pero si sumergido
estuve antaño, bajo las aguas de la luz que eran cielo y sus ondas,
hoy no puedo sino
decirlo, tomar nota, procurar explicarlo,
prohibiéndome al
mismo tiempo la confusión de lo que veo con lo que fue y ha sido.
Todavía el hombre
a veces intenta explicar un sueño, dibujando la presencia del amor,
el límite del
corazón y su centro justísimo.
Aún intentar
decir: «Amo, soy feliz; me conformo.»
Que es tanto como
decir: «Soy real.» Pero cuando las hojas todas se han caído:
primero las flores,
luego los mismos frutos, más tarde el humo, el halo
de persuasión que
rodea a la copa como su mismo sueño
entonces no hay
sino ver aparecer la verdad, el tronco último, el
despojado ramaje
fino que ya no tiembla.
La desnudez
suprema del árbol quedado
que finísimamente
acaba en la casi imposible
ramilla,
tronquito extremo
sin variación de hoja,
superación sin
música de la inquietante rueda de las estaciones.
Entonces llega el
conocimiento, y allá dentro en el nudo del hombre,
si todavía existe
un centro que tiene nombre y que yo no quiero mencionar;
si aún persiste y
exige y golpea imperiosamente, porque nadie quiere morir,
puedes sonreír de
buena gana, y burlarte, y mirándolo con desdén quiere morir,
decir con voz muy
baja, de modo que todo el mundo te oiga:
«Amigo...: todo
está consumado.»
(Vicente Aleixandre)
Nanas de la Cebolla
La cebolla es escarcha
cerrada y pobre:
escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla:
hielo negro y escarcha
grande y redonda.
En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.
Una mujer morena,
resuelta en luna,
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete, niño,
que te tragas la luna
cuando es preciso.
Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en los ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que en el alma al oírte,
bata el espacio.
Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.
Es tu risa la espada
más victoriosa.
Vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.
La carne aleteante,
súbito el párpado,
el vivir como nunca
coloreado.
¡Cuánto jilguero
se remonta, aletea,
desde tu cuerpo!
Desperté de ser niño.
Nunca despiertes.
Triste llevo la boca.
Ríete siempre.
Siempre en la cuna,
defendiendo la risa
pluma por pluma.
Ser de vuelo tan alto,
tan extendido,
que tu carne parece
cielo cernido.
¡Si yo pudiera
remontarme al origen
de tu carrera!
Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.
Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.
Vuela niño en la doble
luna del pecho.
Él, triste de cebolla.
Tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
cerrada y pobre:
escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla:
hielo negro y escarcha
grande y redonda.
En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.
Una mujer morena,
resuelta en luna,
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete, niño,
que te tragas la luna
cuando es preciso.
Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en los ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que en el alma al oírte,
bata el espacio.
Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.
Es tu risa la espada
más victoriosa.
Vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.
La carne aleteante,
súbito el párpado,
el vivir como nunca
coloreado.
¡Cuánto jilguero
se remonta, aletea,
desde tu cuerpo!
Desperté de ser niño.
Nunca despiertes.
Triste llevo la boca.
Ríete siempre.
Siempre en la cuna,
defendiendo la risa
pluma por pluma.
Ser de vuelo tan alto,
tan extendido,
que tu carne parece
cielo cernido.
¡Si yo pudiera
remontarme al origen
de tu carrera!
Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.
Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.
Vuela niño en la doble
luna del pecho.
Él, triste de cebolla.
Tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.
(Miguel Hernández)
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